viernes, agosto 03, 2012
La vida estimulante de las series televisivas (extranjeras)
jueves, julio 05, 2012
La vida reivindicativa de las golfistas feministas
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| Hoyo 5, con su bonito, a la par que jodío lago. |
jueves, abril 26, 2012
La vida desoladora de la realidad escolar y una presentación obligada
martes, abril 10, 2012
La vida dubitativa de las decisiones
jueves, abril 05, 2012
La vida aclaratoria de las palabras golfísticas
Completo, porque, aparte de consistir en darle estacazos a una bola hasta conseguir que entre por un agujero de mínimas proporciones, se prectican, a la vez, y por el mismo precio, otros deportes tal que: trekking, senderismo, montañismo, escalada y pesca deportiva.
La tarjeta (plano) de un campo cualesquiera, suele marcar unos 5600 m. de media, que son los que recorrería la bola, que no tú, si dieras los golpes justos, o menos, en cada hoyo.
Como lo de “dar los golpes justos, o menos, en cada hoyo” resulta asaz improbable, una jugadora mediocre e irregular como la que suscribe, suele recorrer los campos en zigzag, salvando los más variados desniveles, con lo que incrementa considerablemente los metros recorridos hasta duplicarlos, o lo siguiente.
Es por ello, oyes, que podría denominarse al golf como Pentatlón. A saber:
—Trekking. Las caminatas propiamente dichas, campo a través. La tarjeta no cuenta los trayectos extras que se realizan en busca de la bola perdida y hallada (con suerte) entre, un suponer, bosques, matorrales, regatos, zanjas, y demás accidentes geográficos situados a diferentes niveles topográficos, que pueblan los bonitos campos de la geografía regional. Es por ello, oyes, que esos 5600 m. se duplican, y lo siguiente.

Los senderos y el campo a través, en este hoyo de 373 m. lineales, 900 m., o más, reales.
—Escalada. Ascensiones a las partes más agrestes de los campos, a las que, a causa de tu impericia, enviaste la bola, en vez de situarla directamente en el green (si el hoyo es par 3, como el del gráfico adjunto), tal y como mandan los cánones.


domingo, abril 01, 2012
La vida agradecida de las palabras

jueves, marzo 29, 2012
viernes, marzo 09, 2012
sábado, febrero 25, 2012
sábado, febrero 18, 2012
La vida cansina de las verificaciones
Así que, por favor os lo pido, suprimid esa opción de vuestros blogs.
Eternamente agradecida.
sábado, febrero 11, 2012
miércoles, enero 11, 2012
Tiza
domingo, enero 01, 2012
La vida tradicional de los momentos navideños
Y es que, esto es lo que he hecho más número de veces a lo largo de mi vida, esta mañana de Año Nuevo.
He disfrutado lo mío, compartiendo con mi madre y mi hermano este momento, viendo dirigir a muchos de directores favoritos, a quienes no hubiera visto dirigir nunca, si no llega a ser por este evento:
Lorin Maazel, Zubin Mehta, Nikolaus Harnoncourt —tengo sus Pasiones, de Bach, por recomendación mi hermano L—, Seiji Ozawa —de quien sigo escuchando su versión, en vinilo, de la Rapsody in Blue, de Gershwin, una de las obras favoritas de mi padre —Ricardo Muti, Daniel Barenboim —a este sí que lo he visto, en Oviedo, y que me cae fatal, el hombre (no sólo por lo de Jaqueline), aunque ni medio reproche, como director—, Georges Prêtre —o la increíble energía de un octogenario—, Franz Welser-Möst —director del año pasado — y a Mariss Jansons, que es quien dirige este año (no lo recordaba tan teatrero).
Cada 1 de enero, mientras suenan los valses y las polkas, y las cámaras nos muestran imágenes de Viena, pienso lo mucho que me gustaría empezar un año allí, en la Sala Dorada, escuchando en directo este concierto, paseando por las calles que he visto tantas veces por la televisión, y sé que no lo haré nunca.
Lo que sí haré este año (D. m.) es ir a conocerla a ella, en persona
Vive en Viena, bastante cerca del Palacio Belvedere —escenario de los ballets que acompañan algunas piezas de este concierto—, en el que habita Klimt, a quien también visitaré.
Y, quizás tenga suerte y pueda asistir a algún concierto de la Filarmónica, aunque no sea en la Sala Dorada. Quizás.
Aquí os dejo mi felicitación de Año Nuevo como símbolo de los sueños que aún nos quedan por cumplir. Ojalá algunos se nos cumplan este año.
martes, diciembre 27, 2011
This moment+un acto de contrición (con propósito de la enmienda)
Sí, lo sé, ya me lo ha recriminado la mi Marcelilla por activa y por pasiva, tengo mi blog, y los vuestros en el más absoluto de los abandonos. Y no puede ser (aunque lo sea, obligada te veas por las circunstancias).
A mayores (en el pecado se lleva la penitencia), me he perdido toda la movida tan guapa que ha habido últimamente, incluidos los espectaculares debut de Lenteja y Gutapercha de Jabariego y Gerúndiez, y el retonno de la mi Faralilla.
No os he felicitado las Fiestas, que ya sé que revientan a muchas, pero que yo soy mucho de felicitar, oyes y me gusta de felicitarlas, que para chungueces, ya tenemos el diario hablado de RNE.
¡Cómo estaré, que ni siquiera he tenido la delicadeza de dedicarle un post a mi fan de Huelva, después de las cosas tan guapas que le dijo a Marcelilla sobre mí!
Sé que no tengo disculpa, pero quiero que sepáis que si he estado alejada de esta, mi querida ventana virtual, y de las vuestras, ha sido porque como soy lenta, pero lo que se dice lenta, además de mayor, se me ha acumulado el trabajo de tal modo y manera, que no he tenido fuerzas más que para lo estrictamente imprescindible, a la par que obligatorio: cumplir los compromisos con mi alumnado, que si no los cumplo yo, luego no puedo pedir que los cumplan.
Total, que he acabado el trimestre de esta guisa. De haber estado operativa lo hubiera utilizado esta imagen en el estupendo post colectivo "This moment".
El cuadro se titula Vorágine/Vórtex y es de la artista argentina Laura Rodríguez-Vida
Ahora, me recupero, poco a poco (las señoras mayores, es lo que tenemos, que nos cuesta más de recuperarnos que a las jóvenes) y confío en tener las energías suficientes para ponerme al día con vuestros blogs, aprovechando que, para que no me falte de nada, he pillado un catarrazo del quince y me voy a ver en la obligación de curarlo en casita, al objeto de que no me vaya a más.
domingo, noviembre 20, 2011
Alea jacta est
martes, noviembre 15, 2011
No con mi voto



Ni para ti, porque estoy hartita de que vayáis con los (masculino y plural) de la feria y volváis con los del mercao y, a mayores, ni os aproximéis a la paridad.
Ni para ti.

Bien que lo siento, Alfredo Pérez Rubalcaba, Alfredo, Rubalcaba, por mí y por todas mis compañeras, pero, en esta ocasión, ni voto útil ni leches en vinagre.
Como dice Maruja Torres en su artículo de EPS, este mismo domingo, “Quiero usar los codos, los dientes, el voto, para abrir otro tipo de agujero en este sistema que ya está podrido, pero desde el que sus purulencias caen siempre sobre los mismos. Agujeros nuevos por los que entrar para reventarlos”.
Además, ¿no tienen tantas ganas de gobernar? Pues que gobiernen, ¡leches!, a ver si se enteran de lo que vale un peine.
Vamos a jodernos, Rubalcaba, Alfredo, pero, mira, igual la debacle que se nos/os avecina os/nos sirve para que hagáis, de una puñetera vez, un sano e imprescindible ejercicio de autocrítica y deis paso a otra generación menos emponzoñada, más limpia, menos soberbia, más ilusionada, menos anquilosada, más abierta, menos continuista, más rompedora.
Para el Senado, voto nulo.
Para el Congreso, Equo.
lunes, noviembre 07, 2011
La vida viajera de las palabras
sábado, octubre 29, 2011
La vida sumergida de la (micro) economía
Después de los qué tal, yo muy bien (g. a D.), en el insti, y tú, para qué te voy a mentir, a chapuzas, como cuando empecé… Nadie me llama… Ni me van a llamar, claro, llevaba tanto tiempo trabajando a lo grande (edificios y urbanizaciones al completo), que ahora, me las veo y me las deseo para que me salga algo.

Por supuesto, ni factura ni IVA ni recibo.
Pero yo me fío de Manolo. Sé que si falla el arreglo de la goma volverá y me cambará el mecanismo completo.
sábado, octubre 22, 2011
Va', pensiero sull ali dorate
El verano tan esquivo en julio y agosto, se resiste a abandonarnos; el otoño, cómplice, se hace el remolón; un catarro que se convierte en bronconeumonía, me obliga a contemplar desde la ventana la pereza de ambos; todos los tiranos se abrazan como hermanos, exhibiendo a las gentes sus calvas indecentes: hay que volver a recapitalizar los bancos; todos los tiranos se abrazan como hermanos…: no hay güevos para quitarse las capuchas; un Gadafi ensangrentado implora piedad; Grecia vuelve a tirarse a la calle; alguien del PP acusa a Zapatero de pertenencia a banda armada; Oviedo se viste de gala para sus Premios; ya casi no toso; vuelve a lucir el sol, en esta mañana de otoño.
Oviedo, Premios, Ricardo Muti, gaitas y tambores, Asturias Patria querida, Asturias de mis amores, Curro.

Curro, de la mano de F., en el Cabo Vidio el verano del 2010.
Curro, Currito, se fue ayer, al amanecer, después de alegrar la vida de sus dueños durante catorce años. Se murió con nosotros— me dice mi amiga del alma y la niñez—, en su casa, en su cama. Es uno de sus consuelos. No tuvimos que ponerle la inyección —me dice F—, no sé si hubiera podido decidir en qué momento había que ponérsela.
Curro era un superviviente. Si hubiera caído en otra familia, quizás no hubiera llegado, como llegó, a una edad tan longeva para un perro. Pero, ni la epilepsia, ni las hernias, ni las decenas de achaques que padeció, de los que se recuperó como un campeón, pudieron con él hasta ayer.
Curro era como mi Tiza, un ser especial, un alma vieja y sabia, capaz de dar todo sin pedir nada.

Aunque hubiera que ayudarlo a salir, no renunciaba a su baño.
¿Nada? Bueno, sí, su rebanada de pan de molde antes de la cena, sus huesitos de aperitivo, su baño en la piscina, cuando apretaba la caló, sus juguetes, que enterraba en el jardín, siempre en el mismo sitio, sus momentos de introspección detrás de su maceta favorita, su ración de mimos…
Oviedo, Premios, Ricardo Muti, calvas indecentes, “Va pensiero”.
“Va’, pensiero, sull’ali dorate” por mi amiga del alma y la niñez, y su F., en cuyos corazones vivirá para siempre el perro querido y feliz que fue Curro.
Muti, Premio Príncipe de Asturias de las Artes, dirigió al público ante Berlusconi que, estoy segura, ni se inmuto.
domingo, octubre 02, 2011
"Um dia tinha de chegar...

Frente a la Casa dos bicos, Lisboa
No sé qué me pasa, últimamente, que no encuentro ni momento ni ocasión para sentarme delante de este trasto y dedicarle un tiempo a mi blog y a los vuestros.
Igual es que, como soy de desarrollo lento, con cierta tendencia a la dispersión, que diría la mi Marcelilla, me cuesta renunciar a aquello que me apetece hacer y, a mayores, de lo único que no prescindo es de mis sagrados ratucos de dolce far niente, las 24 horas del día dan para lo que dan, y no tien mal que parecer a naide.
También, que como estuve cinco años, cinco, pegada a esti aparatu, en lo profesional y en lo personal (pasé tres de esos cinco años, acompañando a mi madre con el portátil sobre las piernas casi todos los domingos del otoño, el invierno y la primavera), ahora que no lo necesito tanto en lo profesional y que nos turnamos para acompañar a la madre, en lo personal, tarrezme sentarme aquí, pudiendo dedicar mi tiempo a otros menesteres, por ejemplo: playa y golf.
Sea como sea, el caso es que mi frecuencia de actualización y visiteo ralla en el abandono, lo sé.
Al decir que ni siquiera hice la crónica de las visitas blogueras de este verano, que fueron pocas, pero fantásticas. Menos mal que Candelilla y Pena son más, mucho más, expansivas que yo.

Con Calvin y una amiga en el Centro Cultural Niemeyer, que Cascos & Cía pretenden arrebatar a la Villa de Avilés

La carina que se me quedó cuando conseguí mis pasteis de Belem después de la consabida cola.
Ni de mi viaje a Lisboa y Oporto, a finales de agosto, con lo muchísimo que disfruté pateando las calles de esas maravillosas ciudades, de los pasteis de la Pastelaria de Belem, de la lectura, en portugués, de Saramago…

Praça Batalha (Porto), donde leí el primer artículo de "A Bagagem do viajante", y se me saltaron las lágrimas de la emoción
Ni del comienzo de este curso, como Tutora de un 1º de ESO, que ya quisiera, yo, ver a Lucía Figar (no se puede ser más tonta ni más pija, en el sentido peyorativo de la palabra) y a la ínclita Esperancita batiéndose el cobre ante mis 116 (en cinco grupos diferentes, eso sí), de siete nacionalidades diferentes, cada cual de su padre y de su madre, exclusivamente de su madre, de su madre y un señor que no es de Murcia, de su abuela y/o abuelo, y hasta de los Servicios Sociales (por mucho que las comunicaciones de mi instituto sigan dirigiéndose a “padre/madre del alumno/a”).
En fin, que ya llegará el invierno. O, quizás, quizás, quizás, consiga aprender organizarme y sacar tiempo para todo. Qué sabe nadie, que diría Raphael.

















