viernes, agosto 03, 2012

La vida estimulante de las series televisivas (extranjeras)


Soy una señora mayor. La fecha de nacimiento que consta en mi DNI así lo certifica; la imagen que me devuelve el espejo del baño, el único que hay en mi casa, es la de una mujer entrada en años, cuya juventud ha pasado, y bien pasada que está, a la historia; la capa de invisibilidad que me sustrae a las miradas del deseo carnal, me confirma, día tras día, que el tiempo de los romanticismos ha pasado, para mí.
Sin embargo, ventajas de la edad,  la treintañera que habita en mí, junto con la niña, la adolescente, la pragmática, la romántica y todo ese largo etcétera que componen mi pandillita interior, se ha abierto paso, estos días, y me tiene sorbido el seso.
¿Motivo? ¿Razón? La segunda, a la par que breve, entrega de la serie televisiva inglesa, producida por la BBC —igualito, igualito que aquí, en eso de las producciones, la libertad de prensa, la objetividad informativa, etcétera—, televisión pública de the Yunaited Quindon, chu poins, Lip service.

¡Ay, ay, y ay, qué par de días tan estupendísimos hemos pasado mi treintañera y yo! 
Vamos, que he tenido que sujetarla para que no sacara el billete a Glasgow, previo paso por MI peluquería porque, yo, en manos de las estilistas escocesas, no me pongo, a realizar la pertinente peregrinación a los lugares que tantas alegrías nos han dado, a ella y a mí.
Par de días en los que he estirado los seis miserables capítulos de los que consta la entrega, y eso que me he controlado como una campeona para que no cayeran los seis la misma noche de la ceremonia inaugural de los Juegos Olímpicos.
Ahora bien, desde aquí os lo digo, en breve, procederé al necesario, a la par que obligado análisis, de la susodicha serie, que ya iba echando de menos sumergirme en estos mundos, así que, la vais visualizando, está en YouTube, subtitulada en castellano, porque luego no quiero ni quejas ni lamentos porque reviento la trama.

jueves, julio 05, 2012

La vida reivindicativa de las golfistas feministas


¡Sí, señoras mías, sí! Aquí estoy, porque he vuelto, después de una larga, larguísima ausencia, motivada por la abducción a la que me ha sometido la mi Barbie,  para compartir con ustedes-vosotras la hazaña, la proeza, la alegría, el orgullo y la satisfacción del triunfo que, la mi Marcelilla y yo, materializamos ayer mismo en la jornada inaugural de la temporada de trofeos golfísticos veraniegos. Temporada que pensamos jalonar de triunfos y trofeos, por nosotras, y por todas nuestras compañeras, cuasi excluidas de los trofeos a causa de una normativa que favorece, ¡cómo no!, a los hombrones, que acaparan primeros puestos, con sus trofeos y premios correspondientes, en los torneos domésticos* de los bonitos campos de golf de la geografía española.
Hoyo 5, con su bonito, a la par que jodío lago.















Es por ello, oyes, que nuestra clasificación de ayer fue hazaña y proeza. Fuimos las ÚNICAS MUJERES que conseguimos meternos entre las diez primeras parejas clasificadas —de un total de TREINTA Y CUATRO inscritas, mayoritariamente masculinas—,  en el “Torneo de La Manzana” del mes de julio que se celebra en el Club de Golf Villaviciosa, consiguiendo la sexta puntuación y, todo sea dicho de paso, unas botellinas de vino de Rioja, crianza del 2008, que constituían el premio, además de la consiguiente bajada de hándicap correspondiente a los 40 puntos stableford que nos marcamos.

Vamos, que estamos que nos salimos del mapa. Y más que nos vamos a salir. ¡Prepara-i-vos, paisanos!

*Se denominan domésticos a los torneos que organizan los clubes para jugadores (y, de rebote, para jugadoras) amateur.  

jueves, abril 26, 2012

La vida desoladora de la realidad escolar y una presentación obligada


Esta mañana di una charla-taller para las madres (los padres también estaban invitados, pero no asistieron) del AMPA de un colegio de mi localidad, con motivo de la Semana Cultural que hacen coincidir con el Día del Libro.
Por aquello de que una es lo que es, y estábamos en lo que estábamos, elegí, como tema, "Las mujeres en la Literatura.

Para empezar el taller, les pedí que recordaran su primera experiencia como lectoras, aquella que tuvieran más vívida en la memoria, y que intentaran revivir las sensaciones que habían tenido entonces y las expresaran en un par de palabras.

Cosa curiosa, todas las que se decidieron a compartir su experiencia con el grupo, nos contaron lo que habían sentido cuando aprendieron a leer. Todas, menos dos.
—La mía no es una experiencia bonita —dijo una de ellas. Me acuerdo, como si fuera ahora, de que, cuando estaba en 4º de EGB, nos obligaron  a leer “El Principito”. No entendí nada. Por más que lo leía, y mira que lo leí veces, no entendía nada de nada. No pude hacer la ficha que me pidió la maestra, ni resumirlo, ni decir lo que más me había gustado, porque no lo entendía. Lo pasé tan mal, que odié el libro y dejé de leer.
—Hace poco —continuó—, fui a una librería con mi hija y lo vi allí. Habían hecho un libro de dibujos. Se lo compré, y lo leí. No entendí nada. Odio ese libro. Odio los dibujos.





Y hasta aquí puedo (y quiero) escribir sobre este tema. Aún tengo el corazón encogido.

Y sí, amable concurrencia, por fin, hela aquí, ella, la mi tabletina. He dado en llamarla Barbie, por aquello los complementos.















La tapina me hace juego con el sofá

Excuso deciros que estoy emocionada. Que me siento como cuando tenía siete años y SS MM los RR MM de Oriente, nos pusieron, a lamirmana y a mí, un supermercado. Con sus cajitas de madera, sus frutas diminutas, las barritas de pan, los pescadinos…, la pesa, y ¡la caja registradora!
Así es mi Barbie. Con sus apps para lo que se lo pidas, tan monas, tan chiquitinas, ellas, y tan grandes, que te las bajas y luego las tiras, o no.















La primera aplicación que me bajé fue "Star Walk", en honor a Maruja Torres
Ya os iré contando, y pidiendo consejo, of course. De momento, ando en modo pruebas. Y lo que pruebo, que diría la mi amiga Frabisa, me rechifla.

martes, abril 10, 2012

La vida dubitativa de las decisiones

Tengo que lo decir: soy una persona austera. O, lo que es lo mismo, me cuesta mucho, pero que mucho, mucho, darme a las compras, sobre todo si no tengo claro que vaya a sacarle todo el jugo al objeto de mi deseo.
Pero, hasta las personas austeras, que no tacañas, como yo, de vez en cuando tenemos un caprichín. Y yo, en este momento, tengo uno. Bueno, en realidad hace meses, muchos meses, que llevo barruntando la idea de hacerme con esta aparateja:
Tanto me lo he pensado, que ya paso de seguir dándole vueltas al asunto de la amortización. La quiero. Y cuando decido que quiero algo, entonces, sí, lo quiero ¡ya!
Hace un rato he subido a "El Corte Inglés" y, por segunda vez, mientras esperaba que me entregaran la aspiradora, que la había llevado a arreglar, estuve echándole un vistazo, con la amable ayuda de un operario de la sección.
Estuve en un tris de llevármelo, pero, de repente, me ha asaltado una duda. ¿Tendré suficiente con las 16 gigas de memoria que tiene el único modelo que, en este preciso momento en el que ya he decidido gastarme los cuartos, me oferta el susodicho gran almacén? ¿Mejor espero a que les llegue el de 32? ¿Para qué coño se utilizan los gigas en este aparatejo, si se tiene a disposición una nube, iCloud, gratuita con capacidad infinita o, en su defecto, existen en el mercado discos duros externos de, hasta, 2 terabytes?
¿Hay alguna persona humana que, por favor, pueda ayudarme a tomar mi decisión?
Es que, esta noche he soñado con ella y no veo el momento de tenerla en la mano.
Infinitamente agradecida.

jueves, abril 05, 2012

La vida aclaratoria de las palabras golfísticas

El golf es un deporte muy entretenido, a la par que completo.
Completo, porque, aparte de consistir en darle estacazos a una bola hasta conseguir que entre por un agujero de mínimas proporciones, se prectican, a la vez, y por el mismo precio, otros deportes tal que: trekking, senderismo, montañismo, escalada y pesca deportiva.
La tarjeta (plano) de un campo cualesquiera, suele marcar unos 5600 m. de media, que son los que recorrería la bola, que no tú, si dieras los golpes justos, o menos, en cada hoyo.
Como lo de “dar los golpes justos, o menos, en cada hoyo” resulta asaz improbable, una jugadora mediocre e irregular como la que suscribe, suele recorrer los campos en zigzag, salvando los más variados desniveles, con lo que incrementa considerablemente los metros recorridos hasta duplicarlos, o lo siguiente.
Es por ello, oyes, que podría denominarse al golf como Pentatlón. A saber:
—Trekking. Las caminatas propiamente dichas, campo a través. La tarjeta no cuenta los trayectos extras que se realizan en busca de la bola perdida y hallada (con suerte) entre, un suponer, bosques, matorrales, regatos, zanjas, y demás accidentes geográficos situados a diferentes niveles topográficos, que pueblan los bonitos campos de la geografía regional. Es por ello, oyes, que esos 5600 m. se duplican, y lo siguiente.





Los senderos y el campo a través, en este hoyo de 373 m. lineales, 900 m., o más, reales.


—Montañismo. Ascensiones a las diferentes cotas a las que, a causa de tu impericia, mandaste la bola, en vez de situarla en medio de la calle, tal y como mandan los cánones.
—Escalada. Ascensiones a las partes más agrestes de los campos, a las que, a causa de tu impericia, enviaste la bola, en vez de situarla directamente en el green (si el hoyo es par 3, como el del gráfico adjunto), tal y como mandan los cánones.

En este hoyo, lo normal es que las bolas se vayan, ora al río (las pescas), que se interpone entre la salida y la llegada al agujero, ora al monte de la izquierda (escalas para buscarlas).

—Senderismo. Recorrido por los senderos que comunican un hoyo con otro.

—Pesca deportiva. Consistente en pescar, de los numerosos ríos, riachuelos, regatos o lagos, las bolas que, a causa de tu impericia, arrojaste a las aguas de los susodichos.

Para llegar al agujerín del hoyo 1 (en ángulo recto con las florecillas, tras el bosquete de la izquierda) hay que salvar dos veces el río Gafo. La caña se convierte en un palo imprescindible.

Dicho ello, se comprenderá que cuando se consigue realizar el número justo de tiros para llegar a green e introducir la bolica por el agujerito en el número de golpes que mandan los cánones, esta jugadora, mediocre e irregular, lo celebre como si hubiera ganado la chaqueta verde del Master de Augusta.


Una de mis hazañas del día de mi cumple consistió en salvar de un solo tiro el barranco del hoyo 13 de La Llorea para situarla en el antegreen y arrancarle un bogey (1 golpe sobre el par del hoyo) que, como se puede apreciar en este gráfico, resulta asaz complicado.

A mayores, tengo que vos lo decir, gracias a las caminatas, subidas, bajadas y demás vicisitudes de este completo y entretenido juego, tengo les piernes y los glúteos como pegoyos (de hórreo).

¿Se le puede pedir más a este deporte?

domingo, abril 01, 2012

La vida agradecida de las palabras

Ayer fue mi cumple. Sí, queridas amigas, lectoras, público en general. Ayer sumé un dígito más a mi cuenta particular de años vividos.

No soy mucho de hacer balances, la verdad, y menos en fechas señaladas, pero sí que tengo por costumbre, no sólo en las mencionadas fechas, si no a diario, dar las gracias por los regalos que me da la Vida.
Para empezar, por estar viva y razonablemente sana de cuerpo y mente; para seguir, por todas las personas (y animales) a las que quiero, y me quieren, y me lo hacen sentir; en general, por todas y cada una de esas pequeñas cosas que me hacen la Vida más fácil (desde la calefacción, hasta el agua corriente, pasando el coche, la nevera y la lavadora), y también por las que me la complican, porque gracias a ellas aprendo.
Ayer, cuando me llamaron para felicitarme, un par (que también son pareja) de mis más queridos amigos, y me dijeron que no tenían esperanzas de que les contestara, porque pensaban que estaría por ahí, de juergona, celebrando, me pillaron en el sofá, disfrutando de la cenorra que me había preparado como homenaje: sandwich de queso maasdam fundido y frutas variadas con yogur, aderezadas con galletas María, mientras veía un par de capítulos de mi nueva serie favorita, NCIS Los Ángeles, pelín fundida, a la par que feliz, a causa de los 18 hoyos que me había metido entre pecho y espalda, con lamirmana, en La Llorea.
(Marcelilla, si lees esto: llegué a green con el primer golpe en el 13 y en el 16 (par, en este último); de 2 en green en el 9 y en el 14 (par, en ambos dos), 2 rayas, en todo el recorrido y algún que otro bogey. Total: 39 púans. )
¿Se puede pedir más? Igual sí, pero para mí, el día de ayer, fue perfecto, entre otras cosas porque así lo había planificado todo, excepto el resultado de la partida golfística, que ahí, ya, me conformaba con lo que me saliera.
Por todo ello, oyes, GRACIAS, VIDA.

jueves, marzo 29, 2012





viernes, marzo 09, 2012

Este momento

Por mí...

... y por todas mis compañeras.

sábado, febrero 25, 2012

Este momento



sábado, febrero 18, 2012

La vida cansina de las verificaciones

Desde aquí os lo digo, queridas amigas, amables lectoras, público en general: estoy hasta el mismísimo arco del triunfo de las jodidas verificaciones de los cojones. Acaban con mi paciencia, me sacan de mis casillas, me enervan, me hacen perder el tiempo y, lo que es peor, me impiden disfrutar al 100% de vuestros blogs.





Es ver el maldito requisito, ponerme de los nervios y entrarme la tentación de no comentar.
Así que, por favor os lo pido, suprimid esa opción de vuestros blogs.


Es tan sencillo como se puede apreciar en el gráfico adjunto:




Configuración→ Comentarios→¿Mostrar verificación de la palabra para comentarios?→ NO, coño, NO.



Eternamente agradecida.

sábado, febrero 11, 2012

Este momento


No quiero una historia con final feliz.
¿Qué quieres?
Un principio.

miércoles, enero 11, 2012

Tiza

Hoy, 11 de enero de 2012, Tiza ha cumplido 17 años (diecisiete).
Para que la veáis en su salsa, aquí os dejo este video que le grabé el día de Reyes en el Campo de San Francisco, de Oviedo.
Que, ¿por qué me ladraba de esa manera? Para advertirme de que llevaba demasiado rato, para su gusto, parada en el mismo sitio y se estaba aburriendo.
Diecisiete años como diecisiete cartuchos de dinamita.
¡Feliz cumple, Tiza!

domingo, enero 01, 2012

La vida tradicional de los momentos navideños

Henos aquí —mi santa, mi hermano L., Bilbo, Tiza y yo—, recibiendo el Año Nuevo con el Concierto de ídem que transmite TVE desde la Sala Dorada del Musikverein de Viena. ¿Cabe mayor tradicionalidad? Sinceramente, no, no cabe, al menos en lo que a mis tradiciones personales se refiere, por supuesto.

Y es que, esto es lo que he hecho más número de veces a lo largo de mi vida, esta mañana de Año Nuevo.

He disfrutado lo mío, compartiendo con mi madre y mi hermano este momento, viendo dirigir a muchos de directores favoritos, a quienes no hubiera visto dirigir nunca, si no llega a ser por este evento:

Lorin Maazel, Zubin Mehta, Nikolaus Harnoncourt —tengo sus Pasiones, de Bach, por recomendación mi hermano L—, Seiji Ozawa —de quien sigo escuchando su versión, en vinilo, de la Rapsody in Blue, de Gershwin, una de las obras favoritas de mi padre —Ricardo Muti, Daniel Barenboim —a este sí que lo he visto, en Oviedo, y que me cae fatal, el hombre (no sólo por lo de Jaqueline), aunque ni medio reproche, como director—, Georges Prêtre —o la increíble energía de un octogenario—, Franz Welser-Möst —director del año pasado — y a Mariss Jansons, que es quien dirige este año (no lo recordaba tan teatrero).

Cada 1 de enero, mientras suenan los valses y las polkas, y las cámaras nos muestran imágenes de Viena, pienso lo mucho que me gustaría empezar un año allí, en la Sala Dorada, escuchando en directo este concierto, paseando por las calles que he visto tantas veces por la televisión, y sé que no lo haré nunca.

Lo que sí haré este año (D. m.) es ir a conocerla a ella, en persona

Vive en Viena, bastante cerca del Palacio Belvedere —escenario de los ballets que acompañan algunas piezas de este concierto—, en el que habita Klimt, a quien también visitaré.

Y, quizás tenga suerte y pueda asistir a algún concierto de la Filarmónica, aunque no sea en la Sala Dorada. Quizás.

Aquí os dejo mi felicitación de Año Nuevo como símbolo de los sueños que aún nos quedan por cumplir. Ojalá algunos se nos cumplan este año.

¡Japi niú yir, beibis!

martes, diciembre 27, 2011

This moment+un acto de contrición (con propósito de la enmienda)

Sí, lo sé, ya me lo ha recriminado la mi Marcelilla por activa y por pasiva, tengo mi blog, y los vuestros en el más absoluto de los abandonos. Y no puede ser (aunque lo sea, obligada te veas por las circunstancias).

A mayores (en el pecado se lleva la penitencia), me he perdido toda la movida tan guapa que ha habido últimamente, incluidos los espectaculares debut de Lenteja y Gutapercha de Jabariego y Gerúndiez, y el retonno de la mi Faralilla.

No os he felicitado las Fiestas, que ya sé que revientan a muchas, pero que yo soy mucho de felicitar, oyes y me gusta de felicitarlas, que para chungueces, ya tenemos el diario hablado de RNE.

¡Cómo estaré, que ni siquiera he tenido la delicadeza de dedicarle un post a mi fan de Huelva, después de las cosas tan guapas que le dijo a Marcelilla sobre mí!

Sé que no tengo disculpa, pero quiero que sepáis que si he estado alejada de esta, mi querida ventana virtual, y de las vuestras, ha sido porque como soy lenta, pero lo que se dice lenta, además de mayor, se me ha acumulado el trabajo de tal modo y manera, que no he tenido fuerzas más que para lo estrictamente imprescindible, a la par que obligatorio: cumplir los compromisos con mi alumnado, que si no los cumplo yo, luego no puedo pedir que los cumplan.

Total, que he acabado el trimestre de esta guisa. De haber estado operativa lo hubiera utilizado esta imagen en el estupendo post colectivo "This moment".

El cuadro se titula Vorágine/Vórtex y es de la artista argentina Laura Rodríguez-Vida

Ahora, me recupero, poco a poco (las señoras mayores, es lo que tenemos, que nos cuesta más de recuperarnos que a las jóvenes) y confío en tener las energías suficientes para ponerme al día con vuestros blogs, aprovechando que, para que no me falte de nada, he pillado un catarrazo del quince y me voy a ver en la obligación de curarlo en casita, al objeto de que no me vaya a más.

domingo, noviembre 20, 2011

Alea jacta est

Bueno, pues ya está, ya he votado.

Conste que he votado porque no me da la gana de que mi abstención se sume a la presumible mayoría, solo por eso, ¡hay que se joder!, que sino, no hubiera ido. Me tiran del aire todas y cada una de las candidaturas.

Al final, no he votado a Equo. Me he decidido por el partido de Rosa Díez. Me me gustó mucho lo que le respondió a Ana Pastor cuando la entrevistó en "Los desayunos de la 1".

Para el Senado, por supuesto, voto nulo.


Ya que he decidido tirar mis votos, espero, al menos, provocar la sonrisa de quien abra mi sobre sepia y se encuentre con la viñeta de Forges que publica hoy El País, a modo de papeleta.

Y a quien Dios se la dé, san Pedro se la bendiga. Al fin y al cabo, ellos se lo guisan, ellos se lo comen.

martes, noviembre 15, 2011

No con mi voto




Ni para ti, porque antes me corto las manos con las mismas tijeras con las que recortas todo lo público.

Ni para ti, porque desde que llegaste no has dejado títere con cabeza; porque nos has demostrado, en apenas seis meses, de lo que es capaz la derecha cavernícola y reaccionaria, que convierte en feudo los territorios que gobierna. ¿A quién querías engañar con tus aires de salvador de la Patria Asturiana? Vale, sí, engañaste a un puñadín, el mismo puñadín que, según todos los sondeos, no te va a dar NI UN PUTO ESCAÑO. Ese escaño que tanto deseas para volver a abrirte paso en la política nacional.

Ni para ti, porque estoy hartita de que vayáis con los (masculino y plural) de la feria y volváis con los del mercao y, a mayores, ni os aproximéis a la paridad.

Ni para ti.

Bien que lo siento, Alfredo Pérez Rubalcaba, Alfredo, Rubalcaba, por mí y por todas mis compañeras, pero, en esta ocasión, ni voto útil ni leches en vinagre.
Como dice Maruja Torres en su artículo de EPS, este mismo domingo, “Quiero usar los codos, los dientes, el voto, para abrir otro tipo de agujero en este sistema que ya está podrido, pero desde el que sus purulencias caen siempre sobre los mismos. Agujeros nuevos por los que entrar para reventarlos”.
Además, ¿no tienen tantas ganas de gobernar? Pues que gobiernen, ¡leches!, a ver si se enteran de lo que vale un peine.
Vamos a jodernos, Rubalcaba, Alfredo, pero, mira, igual la debacle que se nos/os avecina os/nos sirve para que hagáis, de una puñetera vez, un sano e imprescindible ejercicio de autocrítica y deis paso a otra generación menos emponzoñada, más limpia, menos soberbia, más ilusionada, menos anquilosada, más abierta, menos continuista, más rompedora.

Para el Senado, voto nulo.
Para el Congreso, Equo.

lunes, noviembre 07, 2011

La vida viajera de las palabras

Mañana por la mañana, bien tempranito, me voy a Málaga a dar dos sesiones en un curso para profesorado de Primaria y Secundaria sobre el Aprendizaje por Proyectos (ApP).


Tengo que lo decir aquí, a la bendita pública, la responsabilidad méteme miedín po la cabeza. No soy una experta ni una teórica, sólo soy una maestra, pelín caótica, por más señas, que hace lo que mejor sabe, y puede.

Voy a contar mis experiencias personales en este terreno, mi idea de la Educación, los proyectos que he llevado a cabo en mis aulas. Proyectos cuya única pretensión es motivar a mi alumnado y contagiarles una de mis grandes pasiones, la pasión por el aprendizaje. Proyectos que, eso sí, me han proporcionado múltiples satisfacciones, aunque, claro, si en los institutos por los que he pasado (incluido en el que estoy ahora) me miran como a un bicho raro, ¿quién me dice que el profesorado malagueño me va a mirar de otra manera? ¿Eh?

Estoy nerviosa, así que, porfa, mandai-me un puquiñín de energía positiva y unas ondas de tranquilidad, que las voy a necesitar.

Os quedo eternamente agradecida.

Ya os contaré.

sábado, octubre 29, 2011

La vida sumergida de la (micro) economía

El otro día me encontré con Manolo*, el fontanero, en el portal de mi casa. Venía de darle a mi vecina un regalín para su nieto.
Después de los qué tal, yo muy bien (g. a D.), en el insti, y tú, para qué te voy a mentir, a chapuzas, como cuando empecé… Nadie me llama… Ni me van a llamar, claro, llevaba tanto tiempo trabajando a lo grande (edificios y urbanizaciones al completo), que ahora, me las veo y me las deseo para que me salga algo.



Manolo, el fontanero, tiene mi edad. Fue vecino de calle hasta que se cambió a un dúplex de 150m2 en una de las urbanizaciones del ensanche contemporáneo, con su mujer, su hija, que a la sazón estudiaba bachiller, y su hijo que cursaba, a trancas y barrancas, un módulo de grado medio, pero que ya tenía una señora moto, para que pueda ir al instituto, que le queda un poco retirado. Mantuvo, en alquiler, el piso del barrio —por si alguno de mis hijos lo necesita—, y el garaje, cerrado, como almacén. Había aparcado su Audi A8 al lado del mi Qashqai



Cuando reformé el piso en el que vivo, hace catorce años, Manolo, por ser yo quién era (maestra de sus dos retoños, vecina, compañera de paseos perrunos), me arregló el baño. Veinte mil pesetas de las de entonces, por punto (bañera, lavabo, váter), materiales, apertura de huecos, retirada de escombros y sanitarios aparte. Sesenta mil del ala, más de un tercio de lo que yo ganaba entonces. Le llevó una tarde solventar el tema.

Aquí, mi baño, modelo liliputiense (1,40x1,80)

Qué suerte, haberte encontrado, le digo, me gotea la cisterna, y llevo dos meses esperando al fontanero de la ferretería, pero no me atrevía a darte la lata para semejante tontería.

Un par de días después, Manolo viene a casa de mi vecina de rellano a trampear su cisterna. Ya que está, le cambia la goma a la mía. Charlamos, mientras observamos el efecto del arreglo. Veinte minutos después nos despedimos. ¿Qué te doy? Duda un instante, ¡Bah!Dame… treinta euros.
Por supuesto, ni factura ni IVA ni recibo.
Pero yo me fío de Manolo. Sé que si falla el arreglo de la goma volverá y me cambará el mecanismo completo.
*Nombre ficticio

sábado, octubre 22, 2011

Va', pensiero sull ali dorate

Días extraños, estos.
El verano tan esquivo en julio y agosto, se resiste a abandonarnos; el otoño, cómplice, se hace el remolón; un catarro que se convierte en bronconeumonía, me obliga a contemplar desde la ventana la pereza de ambos; todos los tiranos se abrazan como hermanos, exhibiendo a las gentes sus calvas indecentes: hay que volver a recapitalizar los bancos; todos los tiranos se abrazan como hermanos…: no hay güevos para quitarse las capuchas; un Gadafi ensangrentado implora piedad; Grecia vuelve a tirarse a la calle; alguien del PP acusa a Zapatero de pertenencia a banda armada; Oviedo se viste de gala para sus Premios; ya casi no toso; vuelve a lucir el sol, en esta mañana de otoño.
Oviedo, Premios, Ricardo Muti, gaitas y tambores, Asturias Patria querida, Asturias de mis amores, Curro.

Curro, de la mano de F., en el Cabo Vidio el verano del 2010.
Curro, Currito, se fue ayer, al amanecer, después de alegrar la vida de sus dueños durante catorce años. Se murió con nosotros— me dice mi amiga del alma y la niñez—, en su casa, en su cama. Es uno de sus consuelos. No tuvimos que ponerle la inyección —me dice F—, no sé si hubiera podido decidir en qué momento había que ponérsela.
Curro era un superviviente. Si hubiera caído en otra familia, quizás no hubiera llegado, como llegó, a una edad tan longeva para un perro. Pero, ni la epilepsia, ni las hernias, ni las decenas de achaques que padeció, de los que se recuperó como un campeón, pudieron con él hasta ayer.
Curro era como mi Tiza, un ser especial, un alma vieja y sabia, capaz de dar todo sin pedir nada.


Aunque hubiera que ayudarlo a salir, no renunciaba a su baño.
¿Nada? Bueno, sí, su rebanada de pan de molde antes de la cena, sus huesitos de aperitivo, su baño en la piscina, cuando apretaba la caló, sus juguetes, que enterraba en el jardín, siempre en el mismo sitio, sus momentos de introspección detrás de su maceta favorita, su ración de mimos…

Oviedo, Premios, Ricardo Muti, calvas indecentes, “Va pensiero”.
“Va’, pensiero, sull’ali dorate” por mi amiga del alma y la niñez, y su F., en cuyos corazones vivirá para siempre el perro querido y feliz que fue Curro.



Muti, Premio Príncipe de Asturias de las Artes, dirigió al público ante Berlusconi que, estoy segura, ni se inmuto.

domingo, octubre 02, 2011

"Um dia tinha de chegar...

em que contaria estas coisas. Nada disto tem importância, a nao ser para mím."


José Saramago. A bagagem do viajante




Frente a la Casa dos bicos, Lisboa

No sé qué me pasa, últimamente, que no encuentro ni momento ni ocasión para sentarme delante de este trasto y dedicarle un tiempo a mi blog y a los vuestros.
Igual es que, como soy de desarrollo lento, con cierta tendencia a la dispersión, que diría la mi Marcelilla, me cuesta renunciar a aquello que me apetece hacer y, a mayores, de lo único que no prescindo es de mis sagrados ratucos de dolce far niente, las 24 horas del día dan para lo que dan, y no tien mal que parecer a naide.
También, que como estuve cinco años, cinco, pegada a esti aparatu, en lo profesional y en lo personal (pasé tres de esos cinco años, acompañando a mi madre con el portátil sobre las piernas casi todos los domingos del otoño, el invierno y la primavera), ahora que no lo necesito tanto en lo profesional y que nos turnamos para acompañar a la madre, en lo personal, tarrezme sentarme aquí, pudiendo dedicar mi tiempo a otros menesteres, por ejemplo: playa y golf.
Sea como sea, el caso es que mi frecuencia de actualización y visiteo ralla en el abandono, lo sé.
Al decir que ni siquiera hice la crónica de las visitas blogueras de este verano, que fueron pocas, pero fantásticas. Menos mal que Candelilla y Pena son más, mucho más, expansivas que yo.



Con Calvin y una amiga en el Centro Cultural Niemeyer, que Cascos & Cía pretenden arrebatar a la Villa de Avilés

La carina que se me quedó cuando conseguí mis pasteis de Belem después de la consabida cola.

Ni de mi viaje a Lisboa y Oporto, a finales de agosto, con lo muchísimo que disfruté pateando las calles de esas maravillosas ciudades, de los pasteis de la Pastelaria de Belem, de la lectura, en portugués, de Saramago…

Praça Batalha (Porto), donde leí el primer artículo de "A Bagagem do viajante", y se me saltaron las lágrimas de la emoción

Ni del comienzo de este curso, como Tutora de un 1º de ESO, que ya quisiera, yo, ver a Lucía Figar (no se puede ser más tonta ni más pija, en el sentido peyorativo de la palabra) y a la ínclita Esperancita batiéndose el cobre ante mis 116 (en cinco grupos diferentes, eso sí), de siete nacionalidades diferentes, cada cual de su padre y de su madre, exclusivamente de su madre, de su madre y un señor que no es de Murcia, de su abuela y/o abuelo, y hasta de los Servicios Sociales (por mucho que las comunicaciones de mi instituto sigan dirigiéndose a “padre/madre del alumno/a”).
En fin, que ya llegará el invierno. O, quizás, quizás, quizás, consiga aprender organizarme y sacar tiempo para todo. Qué sabe nadie, que diría Raphael.
 
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