miércoles, mayo 30, 2007

Hace falta valor


(Luanco 1984)
Arde la calle al sol de Poniente
hay tribus ocultas cerca del río
esperando que caiga la noche.
Hace falta valor, hace falta valor,
ven a la escuela de calor.
Sé lo que tengo que hacer
para conseguir que tú estés loca por mí,
ven a mi lado
y comprueba el tejido,
más, cuida esas manos, chica.
Esa paloma sobrevuela el peligro,
aprendio en una escuela de calor.
Vas por ahí sin prestar atención
y cae sobre ti una maldición.
En las piscinas privadas
las chicas desnudan sus cuerpos al sol.
No des un paso,
no des un mal paso,
esto es una escuela de calor.

A principios de los 80 mi vida dio un giro de 180º. De vivir en el mismísimo limbo pasé, directamente, a esperar a que cayera la noche para unirme a las tribus ocultas que había cerca de no sé qué río. Aprendí (mal) a sobrevolar el peligro, pero como iba por ahí sin prestar atención di un mal paso y cayó sobre mí la maldición.
No podía ser de otra manera, llegaron malos tiempos para la lírica y me encontré, fumando varios cigarros y llorando a lágrima viva, en un Dyane6 solitario deseando matarla. Es cierto, sí, crucé el mar en su compañía, pero no volvió a llamarme. Y la olvidé.
Sin embargo, la maldición me ha acompañado desde entonces.
A estas alturas casi estoy por asegurar que todas las secuencias han llegado a su conclusión y que el tiempo no puede esperar. Va siendo hora de que atraviese el mundo, llegue volando hasta el espacio exterior y me busque (y me encuentre) a mí misma sin necesidad de viajar a Groenlandia, ni a Perú, ni al Tibet, ni a Japón, ni a Isla de Pascua, ni a las selvas de Borneo, ni, mucho menos, a los cráteres del mar de los anillos de Saturno.
Y me deshaga, por fin, de ella (de la maldita maldición).
Al fin y al cabo, y espero que no se me vuelva a olvidar, I'm the first, my last, my everything.

sábado, mayo 26, 2007

Immaculate Fools




We talk of changes
We talk of any things
When there is sadness
We re-arrange the dream
Those tainted promises
They fade and die
We forget so easily
The love insade
We are enchanted
We are immaculate
We are selected


El Vainilla, el TIK, la Santa Sebe, el Comercial, El Pilón (que no conocí, pero estaba allí), el Sol de Mayo, ...
Objetivo Birmania, Zombies, Esclarecidos, Loquillo, Peor Imposible, La Unión, Golpes Bajos, Miguel Bosé, Tino Casal, Alaska, (y los Pegamoides, y Dinarama), Madness, ABC, Spandau Ballet, Immaculate Fools...
Güi ar enchated, güi ar immaquiuleit, we ar sele-e-e-et
Immaquiulet fuls
Immaquiulet fuls

viernes, mayo 18, 2007

La vida trágica de las imágenes


Foto: Sebastiáo Salgado

Qué tremendas han de ser las heridas que desgarran el alma de quienes gobiernan este mundo.
Y qué inmenso el miedo de quienes nos dejamos gobernar y aprobamos con nuestro silencio.

sábado, mayo 05, 2007

La vida mágica de las imágenes



Nos han enseñado que somos la única especie racional que hay en este planeta. No es cierto. Cuando convives con otras especies y las conoces te das cuenta de que todas tienen su propia racionalidad.
Pasé tres meses en las Galápagos, mucho más que Darwin, que sólo estuvo allí cuarenta días. Al principio pensaba que las iguanas no tenían nada que ver conmigo -su sangre es fría, su piel tiene escamas...-, incluso me producían una cierta repulsión. Mirad esta pata. Mirad vuestra mano. ¿Son tan diferentes? En esa pata estoy viendo la de una prima hermana. Todas las especies tienen que ver con todas. Cuando consentimos en la extinción de las ballenas, de los gorilas de montaña, de la foresta del Amazonas..., y pensamos que no tiene nada que ver con nosotros, nos equivocamos, estamos destruyendo nuestra propia casa, nuestra propia familia.
El Proyecto Génesis nace para trabajar con la infancia y transmitirle nuestro parentesco y nuestra relación con todas las especies del planeta. Es necesario cambiar la mirada, la conciencia; abrir la cabeza, preguntarnos ¿dónde estamos?, ¿cómo podemos actuar así?
Cuando oyes a alguien hablar con la pasión con la que lo hace este hombre, sus palabras llegan al alma. Y la conmueven. Lo único que sentí, aparte del inmenso privilegio de escucharlo, fue no estar en el aula, para compartir mi alumnado las sensaciones que tuve ayer. No me atreví a decírselo, ni delante de tanta gente, ni después, durante la comida, cuando se paseaba entre las mesas charlando con quien se acercaba a él. Cómo me arrepiento. Sobre todo, porque después de presentar su proyecto la primera pregunta que se le hizo fue:
En España, los programas son muy cerrados. Las materias tienen unos contenidos muy concretos que tenemos que desarrollar y va a resultar muy problemático encajarlo. ¿Cómo cree usted que se puede integrar su proyecto en el currículo?

martes, mayo 01, 2007

Escultura y monumento







La historia de Avilés se asemeja a una montaña rusa. Desde que fuera fundada, allá por el siglo IX, épocas de gran esplendor se han alternado con momentos de penuria y hambre. De ser el puerto más importante del Cantábrico, gracias al monopolio de la sal , que le concedió Alfonso VI en su Fuero, hasta la fundación y posterior desmantelamiento de ENSIDESA, nuestra Villa cayó y se levantó en multitud de ocasiones. Incendios, terremotos, guerras, malas gestiones, intereses políticos y económicos, contribuyeron a hundirla, literalmente, en la miseria.
De todo se recuperó Avilés, con el esfuerzo y el trabajo de quienes nacieron aquí y de quienes vinieron en busca una vida mejor. A veces con ayuda de la monarquía, por su condición de Villa Regia, otras con la de gobernantes indeseables y otras, como ahora, por decisión de un gobierno que parece decidido a devolverle lo que es suyo por derecho.
Simbolo de la nueva época que nos espera es esta escultura, Avilés, de Benjamín Menéndez, que se alza en el recuperado Paseo de la Ría, monumento a una ciudad que vuelve a resurgir de sus cenizas con la mirada puesta en una ría en la que los barcos de carga y los pesqueros convivirán con los barcos deportivos y, sobre todo, con la obra que Niemeyer nos ha regalado para que, por fin, Avilés deje de ser la Gran Desconocida.

lunes, abril 30, 2007

La vida indigna de las palabras (I)




Hay una frase que tiene el poder de sacarme de quicio, de hacer que me salte el automático con tal virulencia que luego, inmersa en la vorágine, me las veo y me las deseo para restituir el fluido energético norma. Tal es su popularidad que incluso se ha convertido en frase hecha y se utiliza sin recato a la menor ocasión, hayas pedido, o en su defecto no, opinión sobre cualquier asunto que te preocupe. La frasecita en cuestión es:
LO QUE TÚ TIENES QUE HACER ES...
Pero, vamos a ver, ¿quién nos creemos que somos cuando nos permitimos el lujo de decirle a otra persona lo que tiene que hacer, sobre todo cuando no nos lo ha preguntado?
Porque si lo pregunto, vale, oyes, lo he preguntado (y cuántas veces lo he hecho, a lo largo de mi existencia) y asumo las consecuencias. Pero si lo único que he dicho es, por ejemplo: Fíjate lo que me pasó el otro día en el Corte Inglés (por no tocar temas más espinosos) con un dependiente, u operario... Y la respuesta que obtienes es: La próxima vez, lo que tienes que hacer es..., o (que ya me descompone completa y absolutamente), Es que, lo que tenías que haber hecho era..., se me retuercen, automáticamente, todas las tripas y salto como si me hubieran atizado con un hierro candente.
¿Os pasa?

lunes, abril 23, 2007

La vida mágica de las palabras


Xagó, 22 de abril de 2007
Siempre había sospechado (no me preguntéis por qué, intuitiva que es una) que la Red me llevaba un tiempo tremebundo. Durante una temporada, consciente de que dos pantallas eran demasiado, sustituí la de la tele por ésta, por aquello de compensar. Sin embargo, últimamente, sobre todo desde que estoy enganchada al Mundo Blog y a unas cuantas series televisivas, que grabo y veo cuando puedo, no doy abasto.
Y luego me extraño de que un periódico me dure dos días (y eso que leo cuando salgo con los perros, por la mañana y al medio día), y le echo la culpa al trabajo de que no he podido leer nada más que una novela desde Navidad. Pero bueno, vamos a ver, cómo voy a leer si tengo DOS pantallas, DOS, instaladas en mi vida; si llego a la cama con los ojos como un besugo y el cuerpo en forma de cuatro...
Por eso me alegré tanto de quedarme sin Internet este fin de semana, porque como soy de moral más bien frágil y quebradiza y, a mayores no tengo voluntad, mejor no tener la oportunidad, por lo menos en mis actuales circunstancias.
Bueno, pues no sabéis la de cosas que he hecho. Entre ellas, cómo no, inaugurar la temporada de caminatas por Xagó; terminar Brooklyn Follies, y empezar La Noche del Oráculo (por segunda vez); organizar mi casa, y ordenar mis armarios; dormir la siesta, y hasta desplazarme a Fuente De, el sábado, para disfrutar del espectáculo que montó La Fura dels Baus con motivo del Año Jubilar Lebaniego.
Mentiría si dijera que no eché de menos los paseos por mis blogs favoritos, pero, desde aquí lo digo, hay momentos en los que hay que elegir. Y este finde tocó lo que tocó, y bien contenta que estoy con los resultados.

viernes, abril 20, 2007

No sé si meter muchacha o ponerme a servir


(Únicas ventanas a las que me he asomado, muy brevemente, esta semana)


No soy persona (humana). Tengo tal nivel de agotamiento, físico y mental, que sólo puedo pensar en llegar a mi casa, comer lo que pille y tumbarme en el sofá a dormir tres horas siesta.
Si es que no se puede, oyes, trabajar a este ritmo. Que no he visto delante la semana, ¡leches! Que he hecho tantas cosas que sólo tengo un recuerdo borroso de las idas y venidas -IKEA, Leroy Merlín, oficina, casa, casa oficina-, de los momento chapuzas -rodillo, pintura, pincel, tarima, rodapié, junquillos, fromón, sicaflex, bisagra, destornillador... -, de los papeles, listas, carpetas, firmas, llamadas, reuniones, visitas... ¡Si hasta asistí a la grabación de un programa de TV!
Y, para más INRI, me he cargado la conexión a Internet del ordenador de mi casa (al intentar desinstalar el Panda antivirus, maldita sea su estampa) y no voy a poder conectarme hasta que me instalen el nuevo (el lunes a última hora de la tarde).
Pues sí, no me ha quedado más remedio que jubilar mi AMD a 1 GH y mi güindous 98, y adquirir uno de esos galáctico que venden ahora, con doble núcleo, 320 gigas de disco duro, 1G de RAM y un procesador de 64 bits (que pa qué querré yo semejante artillería, para lo que hago, pero bueno, que el tema es así y no tien mal que parecer).
Ahora que lo pienso, mejor que no pueda conectarme, a ver si así duermo, leo y paseo por Xagó.
Feliz fin de semana. Nos vemos el lunes (D. m.)

domingo, abril 15, 2007

Parada Técnica



Cuando me reincorporé al trabajo, después de las vacaciones de Semana Santa, pensé (¡ilusa de mí!) que este último trimestre del curso iba a ser más relajado y que, por lo tanto, iba a disponer de un poco más de tiempo. Me equivoqué. A mayores, decidí, ¡por fin!, arreglar mi habitación, que buena falta le hacía: pintar, poner un suelo nuevo, cambiar el armario, deshacerme de las viejas cortinas y sustituirlas por un estor...
Total, que la he liado. Llevo tres días trabajando en mi dormitorio y sólo he conseguido darle la primera mano de pintura e instalar la mitad del suelo.
En definitiva, que me esperan unas semanas de febril actividad, entre unas cosas (el trabajo que me da de comer y paga mis vicios) y otras (la obra). Y como no se puede estar a todo, que qué más quisiera una, y no volverse tarumba, me veo obligada a congelar mi actividad bloguera durante unos días.
Así que, ¡hala!, hasta pronto, que espero que sea muy pronto.

lunes, abril 02, 2007

Cerrado por vacaciones



Bueno, pues sí, voy a cerrar este chiringuito hasta después de Semana Santa, concretamente hasta el martes, día 10.
Me esperan un par, o tres, de libros, mis palos de golf, muchas horas de sueño, bastantes de dolce far niente, alguna que otra excursión para degustar la excelente gastronomía regional con amigos y amigas a quienes veo muy poco durante el curso e, incluso, la obra de mi habitación, a la que voy a dar una vuelta tan tremenda que no se va a reconocer ni ella misma cuando termine.
Hasta entonces, felices vacaciones a todas, todos.

sábado, marzo 31, 2007

La vida paradójica de las palabras


Hoy es mi cumple. A las diez menos cinco de la noche, hará cincuenta y dos años que me paseo (con garbo) por este mundo.
Cincuenta y dos. Me encanta la cifra. Un año par que suma cifra impar: siete, número mágico donde los haya.
Verdaderamente, cincuenta y dos son un porrón de años, aunque, como saben quienes han llegado hasta aquí y un poco más allá, una cosa es lo que dice la cronología y otra, muy diferente, lo que dice el cerebro. Mi cerebro me dice que sigo siendo más infantil que una peseta de cromos y casi tan ingenua como cuando los coleccionaba, con la ventaja de que ahora puedo comprarme un tacao sin que mi economía se resienta. Mi cerebro también me dice que soy más espabiladuca que a los veinte, mucho más payasa que a los treinta, menos responsable que a los cuarenta, tan inmadura como toda la vida y bastante más serena que cuando estrené esta decena.
Cuando era más joven solía pedir deseos al apagar las velas, pero desde hace una temporada, cuando empecé a madurar (un poquito, ¿eh?, sólo un poquito) doy las gracias por todo lo que la vida me ha regalado, y me sigue regalando.
Así que, cuando este medio día sople mis velas, en compañía de casi toda la familia, también daré las gracias y confiaré en que el Universo me regale aquello que más me convenga, en la seguridad de que, como siempre, acertará de pleno.

sábado, marzo 24, 2007

¿Jugamos a las películas?







Avilés, mi ciudad de adopción, es una Villa pequeña (80.000 habitantes, aproximadamente), en la que tenemos doce salas de cine. Ocho en un centro comercial de las afueras y cuatro en el centro de la ciudad. Esta circunstancia implica que la gran mayoría de las películas que se programan sean de las llamadas comerciales.
Esta semana tenemos en cartel, gracias a las combinaciones horarias, quince películas: dos de dibujos animados (Rebelión en la Isla, Azur y Asmar), una juvenil (Puente a Terabhitia), dos cómicas (Norbit, Epic Movie), dos de terror (Ghost Rider y Hannibal: el origen del mal), tres de tintes sociales (Diamante de Sangre, La Ciudad del Silencio, Concursante), tres históricas (El último rey de Escocia, Cartas desde Iwo Jima, 300), una del llamado cine clásico (El velo pintado) y una pseudo biográfica (Lola: la película).
Hagamos una pequeña estadística:
-Protagonistas masculinos: 11 (dibujos animados incluidos)
-Protagonistas femeninas: 2
-Protagonismo compartido: 2 (sujeto a análisis)
-Héroes: 7
-Heroinas: 1
Puede parecer que se trata de una visión excesivamente simplista, y lo será, aunque como sólo pretende ser una primera aproximación, me arriesgo a que se me tilde de ello, oyes.
Reto, a quien le apetezca y tenga humor, a que cite tres películas, que estén en cartel, en las que la protagonista femenina sea una mujer que no responda a los estereotipos de género, es decir: independiente, autónoma, decidida, resolutiva, valerosa (sin ser agresiva), no manipuladora, coherente, con un trabajo interesante, que no necesite ser rescatada de sí misma o del peligro por el héroe de turno, triunfadora, triunfante en una misión trascendente.
Si alguien no va al cine con regularidad, puede tomar como ejemplo las películas que se hayan programado en las cadenas generalistas durante este fin de semana.
¡Ánimo! A ver qué sale.

martes, marzo 20, 2007

La vida secreta de los cuentos infantiles


Esta tarde asistí a la última sesión de un curso sobre Violencia de Género en la que cada participante (profesorado de Infantil, Primaria y Secundaria y personal de la Casa de Encuentros, que depende de la Concejalía de la Mujer, de nuestro Ayuntamiento) relataba una experiencia que había llevado a cabo en su trabajo, bien en el aula, bien en las sesiones organizadas para las familias en varios centros de la comarca.
Cómo no, volvió a salir el papel de los cuentos en nuestra educación, y en la del alumnado actual.
¿Qué modelos tuvimos (y tienen) las niñas? ¿Y los niños? ¿Qué valores transmite cada cual? ¿Con qué modelo nos identificábamos en nuestra infancia?
En el trabajo que realizó una profesora con alumnado de 4º de ESO, las chicas optaron mayoritariamente por figuras femeninas (amables, serviciales, cuidadoras, comprensivas, atentas, siempre dispuestas a ayudar, a escuchar...), aunque alguna optó por modelos masculinos (valientes, aventureros, arriesgados, fuertes, poderosos, independientes, luchadores...).
¿Sabéis cuántos chicos eligieron modelos femeninos? Pues eso.

lunes, marzo 19, 2007

La vida "escocía" de las palabras


(Cristina y Luis, cuando eran dos personas adultas y solteras que actuaban con libertad, sin relación de jerarquía o dependencia.)

Luis quería ligar con Cristina. Cristina le dijo que nones, que amigos, y compas de partido, vale, pero que de pasar a mayores, nada de nada. Es como todas, pensó él, que dicen no cuando están deseando decir sí. Voy a insistir, que el que la sigue la consigue (90 mensajes y llamadas, y unos cuantos correos electrónicos desde enero).
Cristina se puso seria: Mira, Luis, que cuando digo no, es que quiero decir no. ¡Bah, bah!, dijo él, como si no supiera yo que a ésta le va la marcha. Luis, que me estoy cansando, que las 3 de la mañana no son horas ni para llamar ni para mandar mensajes y, a mayores, que me trae al pairo de qué tamaño la tengas. Es que me gustas mucho. Pero tú a mí no; y como sigas insistiendo, voy y me chivo al partido. Pues chívate, para lo que te va a servir. Pues te denuncio a la policía. Qué vas a denunciar, ¿eh?, ¿que te cortejo, so tonta?
Pues lo denunció, y el juez lo condenó por acoso y vejaciones, y, claro, que me lo han echado del partido. Y el pobre Luis se lo ha tomado muy requetemal, el hombre, y se defiende ("Falso Culpable") como puede. La culpa, por supuesto, la tiene ella. Cristina es como tantas y tantas mujeres, que no saben aguantar una broma, se lo toman todo a la tremenda, ven acoso sexual en unas buenas y honradas intenciones y, en definitiva, confunden el culo con las témporas. Que hay que ser burra, oyes, y malpensada, ¡jolines!
Hasta aquí, normal. Es decir, lo de siempre, ahora bien, en el artículo de ayer, entre otras, se podían leer estas afirmaciones:
-Me encuentro en una situación[...]originada por determinadas personas para provocar mi linchamiento y acabar con mi carrera política.
-Han provocado un escándalo mediático de consecuencias imprevisibles (o muy previsibles), basado en falsas acusaciones.
-Yo siempre creí que mi partido era una organización seria .
-La intriga y el enredo son los instrumentos de los que se sirven algunos para mantener su estatus, sus privilegios y prebendas a costa de cualquier cosa, incluso del honor y la dignidad de los compañeros de partido.
-Los objetivos (de esta conspiración) eran eliminar a un posible rival político y terminar con su carrera.
Si lo dice Luis, que lleva 19 años militando en el PP, yo, por mis partes, no tengo más que decir.
¡Ay!, bueno, sí, como diría Millán, de Martes y 13: ¡Que me meo toa! (Perdonad la ordinairez, pero es que no he podido de evitarlo).

sábado, marzo 17, 2007

yoalomio.es




Cuando te pones las gafas con cristales color lila ya no te las puedes volver a quitar. Y no tien mal que apaecer.
Da igual de qué trate la peli, como llevas puestas las susodichas gafas, te fijas en lo que te fijas y ya está.
Entonces. Él, el muchacho, en el fondo, es bueno. Se hizo malo por circunstancias, pero vio la luz (en los ojos verdes, o azules -qué sabe nadie y menos yo- de la muchacha). El negro, como representante de las clases desfavorecidas, es un pedazo de ser humano. No hay duda ni resquicio.
Ella. Guapa, por los adentros y por las afueras: morena de verde luna (a las rubias, estos papeles no); melena al viento; arreglada, pero informal, modeleo ad hoc, resaltando sus encantos, incluso en plena sabana; cuerpín a punto de romperse (esta observación no es mía, pero se la pillo a la mi amiga que fue conmigo); mirada electrizante; manos de dedos largos como espigas, y así todo. Arrojada, y concienciada, a la par que solidaria, periodista que recorre los conflictos del planeta, cámara en mano y portátil en retaguardia, poniendo en peligro su vida (Cinco de cada cinco novios encuestados opinan que vivo en crisis permanente. Crisis, ¿qué crisis? ¿De femineidad convencional?), incluso en pleno territorio talibán (que se lo cuenta al muchacho un aguerrido periodista de guerra, compañero de la rapaza, con una mezcla de admiración y envidia), con las ideas muy claras: desenmascarar la maldad que oprime al mundo. Bueno, lo que se dice, perfección Connelly.
Y, ¿para qué le sirve la perfección, a Jennifer? Para enamorarse hasta las trancas del malo reconvertido y hacer mutis por el foro en el momento en el que hay que jugársela de verdad (me la manda para casa él, que no quiere que se exponga más a semejantes peligros), para que DiCaprio-Rambo corone su papel de héroe ganado para la causa de la humanidad, y ella derrame una lágrima por él. Y luego culmine su obra en Londres (yo creo que en la misma sala -del Hotel Bahía de Santander- que El Jardinero Fiel).
O sea: lo de siempre.
La peli, en general, maleja. Con sus puntitos, pero maleja.

miércoles, marzo 14, 2007

La vida vergonzante de las palabras...



...y de los hechos.
"Parecen bandas callejeras con trajes de marca...".
"No hacen caso al director (Presidente del Senado) y además siguen gritando; a nosotros, por mucho menos se nos riñe".
"¿Quiénes son esos senadores y senadoras que han tenido ese comportamiento y qué medidas se toman contra ellos?"
Estos comentarios corresponden a un grupo de alumnos y alumnas de Garantía Social que asistían a la sesión como parte de una actividad programada por la ONG Liga Española de la Educación y la Cultura Popular.
La responsable de la actividad escribió a Javier Rojo en estos téminos:
[...] "Para esta actividad no se había improvisado, se había trabajado sobre el Senado, su composición, sus funciones, etcétera, y se culminada la actividad con la sesión.
Sentimos bochorno ante un comportamiento que desde la infancia los docentes consideramos inaceptable; ustedes han demolido nuestra actividad, que considerábamos muy importante ante nuestro alumnado para su involucración democrática y responsable".
Uno de los comentarios, recogido entre los trabajos que estos chicos y chicas (de estratos desfavorecidos de la sociedad, casi siempre con altísimos grados de desmotivación, que acuden a este programa para poder incorporarse al mundo laboral y social con unas ciertas garantías) hicieron después de la visita fue:
"A los políticos no les importamos nada... por eso no voto yo".
Y, como diría un gran amigo mío: "Cualquier juez los absolvería".

lunes, marzo 12, 2007

A través del espejo



Uno de los refranes preferidos de mi madre es: Ningún gochu se güel (en castellano, que tiene menos gracia, ningún cerdo se huele). Nos lo espeta, a mis hermanos y a mí, cuando le recriminamos alguno de sus comportamientos, para decirnos que antes de criticarla miremos a ver si no estamos haciendo lo mismo, o peor.
Sin saberlo, y haciendo uso del acervo popular, mi madre enuncia (a su manera, y sin tenerla en cuenta para nada que no sea "no me digas lo que hago mal"), la teoría del espejo.
Los espejos, según esta teoría, son personas que la Vida pone en nuestro camino para que veamos en los demás el efecto de nuestros actos.
Hace tiempo que soy consciente de ello, sin embargo, a veces se me olvida y doy en criticar (y lo que es peor, en juzgar y condenar), sin darme cuenta de que lo que critico (juzgo y condeno) es lo que me cuesta la vida reconocer en mí.

jueves, marzo 08, 2007

La vida pletórica de las palabras


Esta tarde voy a celebrar con mi hermano nº4, de profesión sus jardines, uno de los grandes deseos de su vida: deshacerse, de una vez para siempre, de su mono verde de jardinero municipal.

Mi hermano nº4, y no me ciega la pasión de hermana mayor, es un erudito, en esto del jardín (diseña jardines públicos y privados, recupera y rehabilita jardines históricos, da conferencias, ha escrito libros y decenas de artículos...), pero como no tiene titulación universitaria, ha trabajado de jardinero municipal durante casi toda su vida profesional, excepto un par de años que se fue a estudiar y trabajar al Reino Unido. Porque su vida, desde que recuerda, han sido los árboles y los jardines.
¿Que por qué no tiene su titulación universitaria? Porque hubo un profesor, cuando tenía once años, que se encargó de dejarle bien clarito (a base de castigos, bofetadas y humillaciones públicas) que nunca sería capaz de hacer nada en esta vida, y mucho menos en el terreno académico. Aún hoy, después de tantos años, se le revuelve el estómago cuando lo recuerda.
Pero como todo llega en esta vida, hoy ha cesado como funcionario municipal para dedicarse a su propia empresa, que ya le va viento en popa, sus conferencias y sus libros.
Enhorabuena, hermano.

miércoles, marzo 07, 2007

La vida (re)torcida de las emociones


(Imagen cedida por Yo, La Peor de Todas)

lunes, marzo 05, 2007

jueves, marzo 01, 2007

La vida interesada de las palabras



Leo en uno de los periódicos locales de ésta, mi Comunidad Autónoma un artículo sobre la falta de disciplina en adolescentes y la importancia de la vestimenta juvenil en los centros públicos (en los concertados llevan uniforme).
Por la foto que acompaña al artículo observo que quien escribe es un muchacho joven, treinta y pocos le echo yo, de mirada limpia, gesto franco y tímida sonrisa. Se muestra comprensivo con la juventud y las modas (las modas son la leche y todos fuimos jóvenes), pero considera que, a imitación de otras Comunidades, Principado estudie la implantación de unas normas que regulasen la vestimenta, el uso de los móviles, y que atajesen la falta de disciplina de los alumnos..., para ponerlos en su sitio, más que nada, que estamos llegando a unos extremos ya, que válgame Dios y la Magdalena (María), oiga.
El artículo de este muchacho, que si lo hubiera escrito mi abuelo lo encontraría incluso lógico, no tiene desperdicio. Por supuesto, para evitar conflictos, encarrilar a los maulas y proteger a los buenos estudiantes, lo mejor es prohibir y sancionar. Me ocuparé del tema de las prohibiciones, que me tiene contenta, otro día.
Hoy voy a lo de la vestimenta, que también me ha parecido fascinante.
Cito textualmente:
[...] la manera de vestir y comportarse de la mayor parte de los jóvenes al ir a clase deja bastante que desear. El llevar una minifalda minúscula, un top ajustado, un tanga que asoma por el pantalón, el maquillaje, los móviles, los pantalones cayendo... Es decir: 5-1 (los móviles son unisex).
O sea, para variar, las peores (minifalda, tanga, top, maquillaje, móvil y pantalones caídos) ellas. Ellas son las culpables de todo, que revolucionan a los pobres chicos e incluso a los sufridos profesores, con esos modelos indecentes, esos maquillajes provocativos, esos... todo, hombre, todo, que ¡peor no pueden ir, ellas!
Bueno, pues así todo, oyes. Cuando se trata de ejemplificar lo negativo, qué casualidad, que todos los ejemplos se refieran a particularidades femeninas.
Hay quienes se rasgan las vestiduras, ya lo sabemos: Qué pesadez, qué incorrección, qué ignominia, duplicar el género. Que nadie ose atentar contra el canon. Que nadie me toque el masculino genérico.
Excepto cuando hay que repartir culpas, entonces si se habla de los acosadores y las acosadoras (porque hay muchas chicas que acosan a sus compañeros, que conste, y algunas, cuando llegan a mayores matan a los maridos, que hay hombres, lo dicen las estadísticas, que mueren a manos sus mujeres).
Excepto cuando se trata de exigir responsabilidades, entonces sí que se habla de padres y madres.
O cuando se trata de señalar defectos o carencias, por ejemplo en cuestiones tan sensibles como los accidentes de tráfico, entonces no se sólo habla de conductores, no, se habla de conductores y conductoras.
Aguzad el oído, y ya me contaréis.

viernes, febrero 23, 2007

La vida miserable de las palabras



El hartazgo que me produce la clase política es de tal calibre, que si no fuera por lo que es no volvía a arrimarme a una urna ni harta de casera.
Tenía 22 años. Una bomba, parece que olvidada, la mató en Afganistan.
Y los políticos (masculino y plural) discuten por el color del distintivo de la medalla que le ha otorgado el gobierno. No porque les interese Idoia, ni su familia (era hija única), ni su novio, también soldado en Afganistán, no, qué va, faltaría más. Discuten porque de ese color depende que uno de los dos tenga razón.
El Gobierno se la ha concedido con distintivo amarillo, que es el que corresponde las misiones de alto riesgo.
El PP dice que el distintivo debería ser rojo porque Zapatero miente como un vil bellaco y nuestro ejército no está en misión de paz, sino de guerra y que la soldado murió en un acto de guerra y no en una misión humanitaria. Porque si murió en un acto de guerra, es que Zapatero nos está engañando y sólo sacó las tropas de Irak para dejar en mal lugar a Aznar cuando él, en realidad, ha hecho lo mismo que le criticó al otro y ha mandado a nuestro ejército a otra guerra, la de Afganistán.
Ahora bien, desde aquí lo digo, cualquier persona con dos dedos de frente sabe que sólo nos fijamos en aquello que tenemos capacidad para reconocer porque nos pertenece; que sólo criticamos aquello de lo que nos sentimos culpables, aquello que nos es tan nuestro y que nos duele tanto reconocer (porque nos avergüenza) que no podemos sino consolarnos señalándolo en los demás y condenandolos por ello.
Así que sí, que sigan tachando de mentiroso a Zapatero. Y vilipendiando a Fernández Bermejo. Y poniendo verde a Mª Teresa Fernández de la Vega. Y masacrando a Rubalcaba. Que sigan.

lunes, febrero 12, 2007

Las 7 diferencias


La revista dominical, Magazine, les dedica un reportaje. El de ella que se titula Elena Anaya, camino de las estrellas, se publicó el 28 de enero, el de él, Dicaprio, compromiso de madurez, el 11 de febrero.
A ella le dedican seis páginas, a él tres.
Para Leonardo, foto a toda página y tres más, en pequeño formato, de algunos de sus trabajos cinematográficos (Titánic, Infiltrados y Diamante de sangre).
Para Elena, la portada de la revista (con el mismo modelito que la que acompaña esta entrada, en actitud ¿felina?), tres fotografías a página completa y una a tres columnas, en las que posa de esta guisa y otras similares, o parecidas.

¡Hala!, si tienes humor, busca las siete diferencias entre ambas fotografías y luego ya te cuento las que encontré yo. Por ver si coincidimos, oyes.

Buenas noches, y buena suerte.


miércoles, febrero 07, 2007

La vida perversa de las palabras


¿Espíritu de Ermua?
Espíritu del 18 de julio de 1936

martes, enero 30, 2007

La vida pública de las portadas














Siete, eran siete, las hijas de Eva. Eva: pecadora, arrogante, soberbia, lianta, mentirosa, seductora, lasciva... culpable.
Siete eran siete, los hijos de Adán. Adán: obediente, humilde, sumiso, paciente, inocente, ¿sincero?, seducido, ¿casto?... víctima.
Siete retratos, siete. Siete directores y sus siete fetiches. Fetiche: Persona o cosa admiradas en exceso y de forma irracional.
Ellos: sobrios, elegantes, discretos...
Ellas: seductoras, provocadoras, obscenas...
Ellos: Chaqueta negra, camisa blanca, jersey de cuello alto, camiseta a rayas, vaqueros.
Ellas: escotes, vestidos exiguos, actitudes provocadoras...
Digo yo (yo, ¿eh?, que igual soy pelín exagerada en este tema) que en vez de elegir esta portada, bien podían haber elegido el retrato que les hace Javier Salas a Victoria Abril y Antonio Banderas, que es bien guapo, bien tierno y bien gracioso. Pero no, por supuesto que no. Y tratándose de Bigas Luna, menos. Tienen que sacar a esta pobre muchacha, vestida de esa guisa y en semejante actitud que, os digo la verdad, se me ponen los vellos como escarchas, que la pija de Yo soy Bea (que sí, que ya tengo la mano levantada, leches), viéndola. Que, es que, no le falta detalle, oyes, a la muchacha: mira p'ahí esa melena aleonada, esa mirada aviesa, esos labios entreabiertos, ese vestido (rojo pasión, ¡no faltaba más!), ese escotazo hasta el ombligo, esas piernas que tal parece que se le vayan a descoyuntar a la infeliz, esas maninas situadas estratégicamente, para evitar que se le vea hasta la glotis... Si es que no tiene desperdicio, la imagen, ¡coño! (perdón).
O sea que, mientras el sistema educativo y las familias tienen la obligación de erradicar los hábitos culturales y las pautas sociales que siguen alimentando el machismo (El País, 3 de enero de 2007), los medios de comunicación siguen esforzándose para que la labor del sistema educativo y las familias se vaya al carajo.
Y luego nos escandalizamos con las cifras de la violencia de género. Y de los abusos sexuales. Y del maltrato.
¡Aj, qué asco!

lunes, enero 29, 2007

Intermezzo


Ayer, domingo, un periódico local reproducía en titulares las palabras de este paradigma de mujer-mujer pepera, que es Alicia Castro Masaveu, en un mitin que dio en Moreda:
El presidente del gobierno es un perfecto imbécil.
Tengo que lo confesar y no me duelen prendas: Alicina y yo estudiamos juntas hasta que las RR MM Ursulinas de Jesús me echaron de su colegio a los doce años, por trasto.
No es por nada, oyes, pero vaya lo que gane con el cambio, ¿eh? Porque del templo de la educación de la élite femenina asturiana pasé directamente a la enseñanza pública, y aquí sigo, dándolo todo, más contenta que unas pascuas.
Alicina, en su defecto, no. La pobre terminó el COU en las Úrsulas y se fue a la facultad de derecho, templo de la pijotería ovetense masculina y femenina. Y se afilió al PP. Y llegó a Diputada.
Bueno, vale, ella es más estilosuca que yo, lleva siempre las mechas impecables, le sientan ideal los pantalones pitillo con tacones y tiene más pelas (que para eso es de la familia Masaveu, por parte de madre), pero ¿qué me decís de esa lengua viperina? ¿Y de esa mala leche reconcentrada? ¿Y de ese afán por defenestrar a quienes no comparten sus ideas políticas?
Y ahora yo me pregunto: ¿Es que no les enseñaron, a la mi Alicina y a sus compas de partido, en esos colegios privados en los que estudiaron, todos ellos regentados por la iglesia católica, que es pecado insultar, vilipendiar, mentir, calumniar, cizañar, malmeter...? ¿Es que no les enseñaron modales?
A mí me consta que a Alicina sí, porque las Úrsulas nos daban clase de Politesse todos los sábados (que íbamos con guantes blancos, y todo, y que como te pillara la monja con la boina capada, te ponía una mala nota en Politesse, que ya te podías encomendar porque la bronca de la Jefa de Estudios era peor que si suspendías mates o lengua).
Y si la educación de Alicina fue impecable, me imagino que la del resto de su panda, también. O sea, que no les aprovechó nada.
Entonces, si de la enseñanza privada salen semejantes especímenes no me queda por más que volver a proclamar a todos los vientos que:
¡VIVA LA ESCUELA PÚBLICA!

jueves, enero 25, 2007

La vida secreta de las ilustraciones infantiles

Para esta imagen se eligieron rasgos dulces y tranquilos que, en teoría pueden corresponder a cualquiera de los sexos, aunque se asocian a ejemplares femeninos o jóvenes.
En Francia, la interpretación predominante es la del padre. El 100% de las niñas ven un personaje masculino y sólo tres niños opinan que hembra o macho pueden descansar en el sofá. El sofá, en la literatura infantil, es el trono de papá, el símbolo de su poder patriarcal. Sentado en él, el papá está metido en sus pensamientos y preocupaciones de jefe de la familia; descansando, después de un duro día de trabajo; viendo el partido..., esperando a que mamá prepare la cena.
En España se nombraron todos los miembros masculinos de la familia, tíos, primos, abuelo, el hijo mayor... Nunca se habló de un personaje femenino.






















Para esta prueba se creó una imagen ambigua: un oso grande con marcas masculinas (dientes, uñas largas y gesto amenazador) que lleva un mandil con escote y extremos redondeados que, sin ser profesional puede ser aceptado como mandil masculino (no tiene flores ni puntillas).
En España, las interpretaciones de las niñas y los niños se oponen. Ellas reconocen un padre, aunque sólo se mencionan las tareas domésticas de manera marginal, o para decir: "Es un padre que nunca cocino y no sabe si la comida va a estar buena". En Francia la mayoría de las niñas (15/25) ven una madre o una osa; los niños (16/25) ven una madre, "Porque los papás no cocinan". Un niño dice: "Es un papá hambriento que tiene la boca abierta como para decir, pásame el plato, porque piensa que su mujer le preparó su sopa favorita". Para que sea una madre, sugieren cambiarle la cara, la boca, ponerle las pestañas largas, una expresión más afectuosa (como al ejemplar del sillón), flores en el mandil y un lazo. Para que sea un padre, sugieren quitarle el mandil, una herramienta, un periódico.
Sillón, periódico, gafas, maletín, son símbolos masculinos de prestigio y poder.
Delantal, lazos, menaje del hogar, simbolos exclusivamente femeninos.
Fuente: ¿Qué ven los niños en los libros de imágenes? (paradójico título coeducativo). Associaton européenne du côté del filles. Paris 1998

lunes, enero 22, 2007

La vida secreta de las ilustraciones infantiles




En el año 1997, la asociación francesa Du côté des filles realizó una investigación -en España, Italia y Francia-, sobre la simbología de las ilustraciones que aparecían, y siguen apareciendo, en las publicaciones dedicadas a la infancia entre los 0 y los 9 años.

Se preguntó a las niñas y los niños qué les sugerían algunas de estas imágenes. Sus respuestas no pueden ser más significativas. En una próxima entrega os daré algunas de esas respuestas, mientras tanto os propongo un juego:

¿Quiénes son? ¿Qué hace cada uno de ellos?

sábado, enero 20, 2007

La vida secreta de las imágenes publicitarias



El día 3 de enero, El País publicó un editorial en el que podía leerse: [...] La Ley Integral contra la Violencia de Género no busca directamente erradicar los hábitos culturales y las pautas sociales que siguen alimentando el machismo –tarea del sistema educativo y de las familias, fundamentalmente–, sino proteger a la víctima del maltrato...
En este país de pandereta y extremos se ha instalado la idea de que todos los problemas sociales pueden, y deben, combatirse a través de la educación. Desde los trastornos alimenticios al acoso escolar, pasando por el respeto y cuidado del Medio Ambiente, el civismo... y, cómo no, la Violencia de Género, son responsabilidad directa del sistema educativo y de las familias, fundamentalmente.
De acuerdo, el papel de la Educación es fundamental. Pero, ¿y el resto? Para educar a un solo miembro es necesaria toda la tribu, y la tribu, es decir, el resto, se olvida con demasiada frecuencia de cuál es su papel como miembro de esta comunidad.
El País, como el resto de los medios de comunicación, se olvida de sus propias responsabilidades en el tema de la Violencia de Género, como se olvidan quienes exigen responsabilidades al resto del mundo y no se paran a pensar cuál es su papel y qué pueden hacer para contribuir a erradicar los roles de género y los estereotipos sexistas, tan perjudiciales para quienes los protagonizan como para quienes los padecen. O lo que es lo mismo, El País, contagiado de la neurosis que se ha instalado en esta sociedad, de pandereta y extremos, predica con la palabra y se contradice con la imagen, que es la que cala, que es la que llega directamente a las emociones sin pasar por el filtro de la razón.
Y como para muestra basta un botón, aquí tenemos una campaña publicitaria de este periódico.
¿A quién va dirigida? ¿A la infancia? No, va dirigida a papá. A papá, que es el que lee el periódico cada domingo, mientras mamá se ocupa de las tareas del hogar y de su prole. Y no a un papá cualquiera, no, a un papá razonablemente culto (otro papá leería un periódico deportivo), de un estrato social medio-alto, de tendencias izquierdistas y con ciertas inquietudes socio-culturales.
Y como va dirigida a papá, qué mejor tocarle la fibra sensible y cargarla de estereotipos hasta la bandera. Para que recuerde cuando era niño y leía aquellos cuentos que hacían volar su imaginación y lo convertían en héroe (valiente, aguerrido, decidido, activo, pelín violento, con una vida pública y notoria, salvador de su dama y del mundo) indiscutible de la historia, mientras relegaban a su acompañante , que no compañera (asustadiza, indecisa, sumisa, mojigata, encerrada entre las cuatro paredes de su castillo, susceptible de ser salvada hasta de ella misma), a un papel secundario.
Para que recuerde, y transmita a sus hijas e hijos el papel que cada cual ha de desempeñar en este mundo.

sábado, enero 13, 2007

La vida secreta de los cuentos infantiles


¿Hay alguien que no conozca este bonito cuento infantil? ¿Hay alguien que no lo haya leído durante su infancia, o que no se lo haya leído o contado a las criaturas de su entorno, cuando aún no sabían leer, apoyando su narración en las imágenes del cuento?
Las imágenes valen más que mil millones de palabras. El poder de las imágenes es infinitamente superior al de la palabra. Las imágenes van directamente a la parte del cerebro en la que se cocinan nuestras emociones, a esa parte en la que vamos fraguando nuestra idea del mundo.
A través de la imagen se transmiten y se contribuye, de una forma contundente y definitiva, a perpetuar los estereotipos de género que tanto daño hacen a unas y a otros.
Desde la más tierna infancia, las niñas y los niños van configurando, con ayuda de los cuentos infantiles, esa construcción cultural a la que llamamos género.
He aquí un inocente cuento infantil, uno de tantos. En esta ocasión no voy a ofreceros mi versión (quizás en otro momento), voy a pediros que, si os apetece, hagáis un pequeño análisis de esta, insisto, inocente imagen. Ya me contaréis, si queréis.

jueves, enero 04, 2007

Noche mágica


Este año no voy a pedirles nada a SS MM los RR Magos de Oriente. No porque no haya nada que me apetezca, que sí, que lo hay, pero como estoy convencida de que si no me llega es porque no es el momento, seguiré esperando pacientemente a que la Vida decida sorprenderme.
Lo que sí quiero hacer este año es darles las gracias por todos los regalos que me han hecho desde que tengo uso de razón. Por aquella cocinita que me trajeron, cuando tenía seis años, y que aún conservo; por el súper-mercado de los ocho; por la bicicleta de los trece, por el tocadiscos de los quince; por el teclado y el ratón inalámbricos de hace seis años, y que aún funcionan como el primer día; por el palo de golf de hace tres, con el que he dado algunos de mis mejores golpes...
Por mi familia; por mis amistades; por Bilbo y Tiza. Porque tengo un trabajo que me gusta y una profesión que me apasiona. Porque abro el grifo y sale agua; porque puedo darme una ducha cuando me apetece; porque aprieto un botón y tengo luz; porque abro la nevera y puedo saciar mi hambre y mi sed; porque lavo la ropa en una lavadora; porque llego a casa, en invierno con el frío metido en los huesos, y está calentita; porque tengo un coche que me lleva donde quiero. Porque estoy razonablemente sana. Porque conservo la capacidad de disfrutar y sorprenderme.
Y, sobre todo, porque me he despertado esta mañana.
A quien corresponda. Gracias.

jueves, diciembre 28, 2006

La vida secreta de las palabras


La Bella Durmiente, como casi todas las heroinas infantiles, es una muchacha más bien tirando a sinsustancia, que para eso es mujer, antes que princesa. Mona, ella: alta, rubia, cuerpazo, tez pálida , ojos almendrados -¿verdes,quizás?-, mejillas sonrosadas, dientes de perla, labios de rubí... Mona, sí, pero sinsustancia, la pobre. Y desobediente, por más señas. Porque, vamos a ver, ¿no le ha dicho su padre, su padre, que no se le ocurra subir a la torre y, muchísimo menos, tocar ningún objeto punzante? Bueno, pues ella, que es de carácter inquieto, curioso e independiente (algo del todo reprobable en una mujer y más en una princesa -y si no que se lo pregunten a Letizia Ortiz), va, desobedece y ¡zas!, la arma. Ya no es que pringue ella sola por su curiosidad malsana, su desobediencia y su mala cabeza, no, es que por su culpa se fastidia todo el palacio.
Menos mal que, no se sabe de dónde ni por qué causa, aparece el muchacho, que es príncipe, se enamora de ella por su cara bonita (porque ya me dirás de qué se va a enamorar, el muchacho, si no cruzan ni media palabra) y aprovechando la circunstancia de que estaba dormida, y no se podía negar, la besa en los morros y la salva a ella y a toda su parentela.
Ella, agradecida (y emocionada, gracias por venir) no puede por menos que casarse con él, su salvador (y el de toda su parentela, servicio incluido), que es para lo que ha nacido toda mujer que se precie.
Y la bruja (mujer tenía que ser), malvada, envidiosa, rencorosa y vengativa, se queda con tres palmos de narices porque, a mayores, tampoco la invitan a la boda.
Lo que no se dice en el cuento es si la exclusiva se la dieron al ¡Hola!, aunque estoy por asegurar que sí.

martes, diciembre 19, 2006

La vida raquítica de las palabras



Cuenta Maruja Torres, en su artículo del domingo en El País, que la ferretería Bonaire, de Alicante, regala, exclusivamente a su clientela masculina, un calendario de bolsillo de 2007, en el que aparece el mapa cerebral femenino. Reproduzco el fragmento:
[...] ¿sabía usted que una parte nada desdeñable de nuestra masa encefálica -femenina, insisto-, la dedicamos a pensar en Zapatos? ¿Que la zona central la ocupa el apartado Generador de Dolores de Cabeza? ¿Conoce nuestros sectores Compras Compulsivas, Sensores para detectar Oro y para obsesionarnos con Aniversarios y Cumpleaños? ¿Ignoraba que tenemos un Centro de Limpieza de Inodoros, tan reducido, pobrecillas, como el de Conducción de Vehículos y como la Glándula de Iniciativa en el Sexo? Por fortuna, nuestro cerebrín –siempre según el gabinete del doctor Donaire– dedica un gran espacio al Centro del Rumor y el Cotilleo, a Habla, Habla, Habla; muestra bastante buen olfato para Todo lo que Brilla y goza de un buen reducto de Memoria para Telenovelas. Del tamaño de la glándula Ya te lo dije tampoco nos podemos quejar.
Sugiere Maruja que felicitemos, en masa, a la empresa por su valentía y desparpajo en el uso de la libertad de expresión, bien mediante correo electrónico (correo@ferreteriabonaire.com), bien mediante llamada a su número público de teléfono para ofertas y pedidos: 965 73 03 92.
Yo, ya he enviado un bonito correo electrónico. Mañana les pediré una partida de calendarios para repartir entre mi clientela.

miércoles, diciembre 13, 2006

La vida lúcida de las palabras


Creo que uno de los errores en los que caemos las mujeres es en pensar que lo que hacemos no es importante. Es lo más importante: si no hay orden, comida, cama cómoda, casita agradable y limpia, ropa a punto, calefacción funcionando, agua caliente en la ducha y un largo etc, no se podrían hacer el resto de las cosas. No se puede escribir un libro si las necesidades básicas no están cubiertas, o inventar o proyectar un puente o.... Bueno que es lo primerito y por lo tanto lo imprescindible y por ello lo más.
Ahora mi descubrimiento:
Cuando en el cole hacemos, las criaturas o yo, labores domésticas (ordenar la clase, limpiar las mesas, preparar la fruta, llevar los papeles al contenedor...) parece que son tareas que preparan para... para algo importante: pintar, escribir, cantar. Son como previos necesarios para otra cosa, en teoría, mejor. Las hacemos deprisa, sin tiempo, regañando porque lo que queremos es poder realizar la tarea "importante".
Y, gracias a vosotras y a lo que hablamos ayer, me he dado cuenta de que las mujeres nos echamos piedras en nuestro tejado también en esto. El hecho de recoger, o limpiar, o preparar la mesa es tan importante como lo que viene detrás puesto que sin ello no se podría realizar.
Entonces, dediquemos un tiempo concreto y relajado a hacer estas tareas, no en plan "venga, venga que tenemos que..." Enseñemos a las criaturas la importancia de estas acciones en sí mismas, el placer que nos proporciona el resultado y lo bueno que es hacerlo con tiempo y... ¿Quizá música? Lo bien que nos sentimos si disfrutamos con ello.
Nosotras mismas desvalorizamos estas labores no dándoles espacio real en el horario de clase. Entonces, ¿cómo queremos que los niños y las niñas hagan estas tareas con agrado, si las consideramos meras insidiosas actividades que preparan para hacer algo guay?
Aportación de una maestra al Seminario La Coeducación en Educación Infantil.

martes, diciembre 12, 2006

martes, diciembre 05, 2006

La vida vivida de las palabras (II)


La semana pasada me encontré a Los Delfines en la frutería. Lo mismo que Las Ardillas y Los Osos habían salido a hacer su ruta por las tiendas del barrio. Como ya son grandes (tienen cuatro años), cada cual lleva su propia lista de la compra.
En medio de una gran algarabía van pidiendo sus frutas, mientras la maestra llama su atención sobre el peso o la cantidad de piezas para comprobar que, efectivamente, se ajustaban a lo anotado en la lista. Tocan las frutas, comprueban su textura, discuten sobre el color, el tamaño...
¿Qué pone ahí? -pregunta Lara a su maestra señalando los números que aparecen en la báscula. 438 grs. -responde ella-, que es más de un cuarto de kilo. Queremos tres mandarinas, pero pesan más de lo que hemos decidido comprar ¿Qué hacemos? Después de una breve discusión deciden llevarse las tres mandarinas, aunque pesen más de lo previsto. ¿A quién le toca? Déjame mi lista.Tres naranjas. Dori pone tres naranjas sobre la báscula. ¿Qué pone ahí? 820 gramos, más de medio kilo. Tres naranjas pesan más que tres mandarinas. Eso es porque son más grandes. Mira, mira, una calabaza. No hemos apuntado calabaza en la lista. Es amarilla y tiene pepitas. Le toca el turno a las avellanas. ¿Qué pone ahí? 250 gramos. 250 son más que cien. Tienes que quitar algunas. ¿Muchas? -pregunta Dori. La interrogación se dibuja en el rostro infantil, que mira a su maestra en busca de ayuda. Unas pocas. ¿Qué pone ahí? 100 grs, los que necesitamos. Entran pocas avellanas en 100 grs. Porque son grandes. Son casi tan grandes como las castañas. Risas. ¿Tendremos suficiente?
Al volver del paseo toda la clase dibuja lo que más le ha gustado. Charlan. Discuten. Comprueban el tique de compra. Comentan. Escriben. Ponen su nombre. No harán planillas y planillas de emes, enes, unos y treses. No picarán ni colorearán ni recortarán las frutas del otoño en un libro de fichas. Anotan lo que necesitan. Escriben sobre lo que han visto. Dibujan lo que más les ha llamado la atención.
La escuela ha salido al barrio. El barrio entra en la escuela.

jueves, noviembre 23, 2006

La vida vivida de las palabras


Ayer, en la frutería de mi barrio, me encontré a Los Osos. Andaban visitando las tiendas del barrio y aprovecharon para hacer unas compras.
Necesitaban comprar algunas frutas que no tenían en su clase, es decir, que no habían llevado de sus casas para comerla a la hora del recreo, como hacen, desde hace años, cada día.
Con gran complicidad por parte de la frutera, iban haciendo su pedido con la ayuda de una de sus maestras. Que si un par de peras, que si tres mandarinas, que si dos plátanos. No, manzanas no, que las trajo Sergio, ni nueces, que las trajo Alba, ni avellanas, que tenemos muchas... La maestra iba nombrando y la frutera señalando. Frutas, verduras, frutos secos... Las criaturas nombraban, pedían, recordaban.... Llegó la hora de pagar y la encargada sacó el monedero de su bolso, aunque fue la maestra la que escogió el billete adecuado, mostrándolo al grupo.
La frutera se ofreció para poner cada fruta en una bolsa. La maestra agradeció el detalle, pero acordaron llevárselo todo en una misma bolsa para ahorrarse los plásticos.
Les hice una foto, a las criaturas y a sus maestras, frente al escaparate de la frutería, que ya estará en el corcho de su aula, junto a los dibujos que hayan hecho para conmemorar la visita.
Observe al grupo mientras se dirigía al paso de peatones. De dos en dos, de la mano, en grupo (que no en fila). Cruzaron la calle y entraron en la pescadería. Cuando me iba, el pescadero alzaba, con una sonrisa de oreja a oreja, un pulpo que todo el mundo quería tocar.
Esta mañana, cuando me iba a trabajar, me encontré a Las Ardillas, que también se iban de visita y de compras por el barrio.
Los Osos y Las Ardillas tienen tres años.

martes, noviembre 21, 2006

La vida secreta de los fotogramas


Vengo de la conferencia de Pilar Aguilar Cine y violencia de género que la Concejalía de la Mujer del Ayuntamiento de Avilés ha programado con motivo del Día Mundial contra la Violencia de Género.
Dice Pilar que las imágenes van directamente al centro neurálgico de nuestras emociones, sin pasar por el filtro de la razón y que por eso son tan efectivas; que esas imágenes con las que nos bombardean constantemente desde el cine y la tele (películas, series, anuncios publicitarios...) conforman nuestra visión del mundo, alimentan nuestro imaginario mediante una serie de mecanismos de los que la mayoría de espectadores y espectadoras no se percatan ante los cuales, por tanto, están inermes.
Avanzamos, nos concienciamos, promulgamos leyes... y mientras tanto, las imágenes siguen perpetuando los roles de género, los usos y costumbres de la sociedad patriarcal que alimentan la violencia contra las mujeres.
Mujeres que se rebelan contra el papel que se les ha asignado, que se salen del carril preestablecido, que no responden al rol que les han adjudicado. Mujeres a las que hay que castigar por su atrevimiento. Mujeres que pagan cara su osadía.
En los materiales que ha publicado el Instituto Asturiano de la Mujer, ¿Somos las mujeres de cine?, Pilar analiza la forma sibilina en la que directores, incluso progresistas, como Almodóvar, Fernando Fernán Gómez, Fernando León de Aranoa..., reproducen y contribuyen a perpetuar estos roles.
Impactante es el análisis que hace, por ejemplo, de la presentación de los protagonistas de esta bonita película que pasan, al menos una docena de veces al año, las diferentes cadenas.
Repasadla, por gusto, y ya me contaréis.
 
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