
lunes, marzo 24, 2008
La vida cruel de los seriales televisivos

miércoles, marzo 19, 2008
La vida reconfortate de las palabras: vacaciones

domingo, marzo 16, 2008
Cadáveres no tan exquisitos


viernes, marzo 14, 2008
La vida exquisita de las palabras

"Vive en aguas dulces y cálidas, se introduce en el cuerpo humano a través de la nariz y comienza a devorar el cerebro de su víctima hasta provocarle la muerte. El aumento de las muertes por culpa del Naegleria fowleri,un parásito microscópico y, hasta el momento, raro, está alarmando a las autoridades sanitarias estadounidenses. En el último año, el parásito ha matado a seis niños y jóvenes en Estados Unidos".
Pero lo de la ameba me tenía inesperadamente atemorizada, hasta el punto de que me pasaba el tiempo tumbada, por temor a que con el movimiento la ameba taladrara aún más mi cerebro. Pero lo cierto es que había algo de esta situación que me encantaba: Lola estaba realmente preocupada por mí. Normalmente no soportaría este estado vegetativo, dejando que sean los demás quienes resuelven. Pero si los demás son Lola, entonces es otra cosa, entonces prefiero alimentar esa sensación de debilidad, de dejarme proteger..- He estado investigando sobre la ameba esa, Najwa Nimri.. dijo Lola con una sonrisa.- Naegleria Fowleri, Lola, Naegleria Fowleri Y no me hagas reír que me cuesta mucho hacerlo sin moverme.. –le contesté. (Blasfuemia)
Ayyy!! esta ameba además de parásita estaba hecha toda una castradora, pues a medida que Lola se acercaba a mí aquélla protestaba aguijoneándome en mi querida y en otro tiempo libre cabecita. Se vé que aquel protozoo okupa no iba a dejarme ni un resquicio para poder deleitarme con la caricia que el movimiento de Lola prometía. Sin embargo, Lola no me acarició entonces, se limitó a mirar dentro de los agujeros de mi nariz, que ante mi sorpresa dilatados estaban.- ¿Y si atacaramos por aquí?, preguntó Lola.Los ojos verdes más bonitos de toda la oficina me miraban interrogantes y directos.No respondí. Parecía que nadie me hubiera hablado. Es más, hubiera jurado que la ameba era verde, como sus ojos, como mi coche, como...- Digo, que si llamáramos a un otorrino, con unas pinzas o un fórceps, -todo el mundo sabe que hay amebas más grandes que otras-, quizás te librarías de ese bicho que te está sorbiendo el seso.- Claro, claro, dije yo, buena idea.También sería buena idea olvidarme de esos ojos verdes que se sientan a mi lado de lunes a viernes, pensé. Porque, qué pensaba que era para mí Lola, es más, qué pensaba que era yo para ella. Compañeras. Llevábamos años trabajando juntas, nos llevábamos bien porque nuestros caracteres eran totalmente opuestos y nos compensábamos. No era lógico ir enamorándome de toda aquella que por circunstancias, -en este caso, laborales- cayera cerca de mí en este tiempo. Querer estar enamorada no es motivo para enamorarse. Y fundamentalmente no me gustaba Lola. Sólo sus ojos. Espectaculares. Pero no conozco a nadie que se haya casado por unos ojos.Todo ésto son bobadas, pensé en voz alta. Ya me enamoraría, o no. Lo realmente importante era librarse del parásito. Amores y parásitos, dije mirando al techo, bonito título para una tesis, y aparecían ante mí dos tochos encuadernados en verde, y en relieve, Amores y parásitos en los albores del s XXI. Bobadas, bobadas, se ve que la ameba se alimentaba bien porque mis pensamientos cada vez eran más incoherentes.Mientras yo cavilaba, Lola fue hacia su bolso para buscar el móvil. Tenía una amiga que conocía a un otorrino muy bueno -eso se dice siempre que se conoce a algún médico, para presumir, presumo- y se disponía a llamarla...
Errante
Amores y parásitos, amores parásitos, amores, parásitos, ojos verdes, garfio, cerebro, ameba…
Mi mente parecía haber entrado en una especie de bucle vertiginoso que me arrastraba hacia un abismo cada vez más profundo. Mientras repetía, una y otra vez, las mismas palabras, con la vista fija en la espalda de Lola, las imágenes se hacían más y más nítidas. Era su silueta, no tenía la menor duda, la que me protegía del sol abrasador, la que se recortaba contra los juncos de la orilla. Eran sus hombros, la forma en la ladeaba la cabeza…¡Dios Santo, su cabeza!
—Deja, deja, no llames.
Debió sorprenderle el tono imperativo de mi voz porque cerró el móvil con un golpe seco, se volvió, con la misma cadencia que lo había hecho entonces, y clavó sus ojos en los míos. Sus ojos. Eran sus ojos lo único que deseaba ver al despertar, los que me acompañaban en la soledad de las noches en las que no me reclamaba a su lado. Sus ojos, en los que me reflejaba cuando reíamos, los que me buscaban en medio de la multitud, los que me desnudaban, exigían, suplicaban. Sus ojos.
Me interrogó con la mirada. La misma mirada con la que me había interrogado aquella mañana, a principios de verano, hacía una eternidad, pocas horas antes de iniciar el ritual que la separaría de mí, ¿para siempre?
Tu turno, Morgana.
sábado, marzo 08, 2008
¿Cuándo podremos dejar de "celebrarlo"?


Este año, la Consejería de Presidencia del Principado de Asturias, de la que depende el Instituto Asturiano de la Mujer, ha decidido dedicar todos los actos del 8 de Marzo al centenario del nacimiento de Simone de Beauvoir.
jueves, marzo 06, 2008
La vida vengativa de los fotogramas (I)
Pero, vamos a ver, si esta pobre rapaza no tiene un momento de sosiego, ¡leches!; si no ha hecho más que de sufrir y de sufrir, y de llorar y de llorar desde que le fue infiel a la su Tina con la carpintera, allá por la primera temporada; si ha pagado esa infidelidad a precio de oro; si hace capítulos y capítulos que no se ríe con ganas, esconcretamente hablando, desde el 8º episode de la 4ª season, como se puede ver en este gráfico, excepto cuando se fumó los porros en la fiesta aquella; si, cuando no está pidiendo perdón, está disculpándose, y si no arrastrándose perdida, sin rumbo y en el lodo (como se puede ver en estos otros, gráficos).lunes, marzo 03, 2008
Amores que matan

(En el atril, junto al ordenador, el catálogo de ya sabéis qué exposición)
En un principio íbamos a ir las tres, lamirmana, la mi prima y yo, a celebrar el cumple de una de las dos primas que tenemos en Madrid. Perfecto. Nos llevamos fenomenal, las tres, y lo pasamos bomba juntas. Bueno, pues, la altura del jueves se me presenta, sin avisar, y se autoinvita.
¡No me jodas!, le dije bastante mosqueada, para una vez que me remango... ¡Que llevo sin salir de casa desde el verano. leches!
Le dio igual. Ni me contestó. Se fue haciendo un huequito, como quien no quiere la cosa y el viernes, por la mañana, ya la tenía instalada a mi vera dispuesta a no despegarse de mí en todo el finde.
Se portó bastante bien durante el vuelo, y durante el ratito de compras al que me arrastraron lamirmana y la mi prima (que son de natural gastizo, ambas). Durante la cena, en "El Paraguas", que fue el sitio que escogió mi prima, la del cumple, para agasajarnos, estuvo discreta. Menos mal. Ideal, el restaurante. Un poquitín escasos, los platos, aunque, eso sí, la presentación, fantástica. Las croquetas de fabada y los chipirones "a la sartén", exquisitos. La lasaña de centollo con caviar de oricios... inenarrable. Escasita, como todo, pero i-ne-na-rra-ble.
La copita me la fastidió, eso sí, porque es lo que tiene, que, o le das lo que quiere, o te amarga. Nos fuimos a la cama pelín enfurruñadas. Lo agradecí. No tenía el cuerpo de jota.En la visita a la ampliación de "El Prado" la noté inquieta, pero no le hice ni caso. Subimos al Claustro, bajamos a comprobar los efectos del lucernario en los pisos inferiores, volvimos a subir, salimos a ver el seto de boj y las puertas, a criticar a Moneo (yo no, conste, que me gustó todo mucho, incluidas las susodichas puertas). Ni palabrita. Se conoce que le hicieron efecto las palabras que tuvimos por la mañana, porque no rechistó durante todo el viaje, y eso que estuvimos casi una hora dentro del avión antes del despegue, que bien podía haberse cabreado, ¿eh? Pues no.
Ahora bien, en cuanto puse los pies en casa de mi madre, a media tarde del sábado, se vengó de mí que más no se ha podido vengar. He tosido tanto, tanto, que hasta tengo agujetas; he llorado tanto que se me quedaron los ojos como los de un besugo; me he sonado tantísimo, que se me ha despellejado la nariz y, no sé si de las toses o de qué coño, se me ha quedado una voz de cazalla que da gusto oírme. Y luego, que como no termina de bajarme la fiebre, no hay parte de mi anatomía que no me duela.miércoles, febrero 27, 2008
Pero, ¿dónde estás, Bette?*
Esta mañana, entre masaje y masaje, entre cuita y cuita (todas mías, las cuitas), comentábamos, la mi masajista, y terapeuta, alternativa, y yo, la evolución de la mi Bette. Y las dos coincidíamos en que me la tienen hecha una llaceria**.
¿Dónde está aquella Bette, me y le preguntaba, que conocimos en anteriores temporadas? ¿Dónde ha quedado la ejecutiva agresiva, todo el santo día colgada del móvil, a la que no se le ponía nada ni nadie por delante, que lo mismo le daba enfrentarse al Consejo de Dirección del CAC, que a una petarda, que a un senador de los mismísimos Yunitesteis of America en una Comisión del sacrosanto Senado de los ídem? ¿Dónde el carácter? ¿Dónde la resolutiva? ¿Qué ha sido de la mujer segura de sí misma, decidida, independiente, autónoma, capaz de seducir a propias (Alice, la fontanera, la senadora de Ohio, la muchacha de la boite-que me la mira un par de veces y se la lleva a la cama sin mediar palabra, cargadita de Absolut Martini, eso sí-, las tropecientas que hacían cola en la barra de The Planet para pedirle una cita…) y extrañas (Peggy-Guggenheim-Peabody)? ¿De la líder a la que todas pedían consejo, y opinión? ¿La triunfadora? ¿La borrachurcia y fumadora? ¿La del personal trainer? ¿Qué fue de sus convicciones inamovibles? ¿De su moral inquebrantable? ¿Dónde ha quedado, en fin, la personalidad arrolladora de Bette Porter?
Yo, conste, tengo mi teoría.
*Post que dedico a la mi amiga de la adolescencia M. D., que no me leerá nunca, que en la escena del linchamiento de Johnny Guitar, cuando están a punto de colgar a Joan Crawford, en medio del silencio sepulcral del, entonces cine, teatro Campoamor de Oviedo, se arrancó, a voz en grito, con aquel, ya mítico entre mis amistades, Pero, ¿dónde estás, Johnny?, haciendo estallar en una monumental carcajada a todo el patio de butacas.
**Llaceria (del bable). Desastre, despropósito máximo, destrozo, desgracia, calamidad, conjunto de males (sin mezcla de bien alguno, como el pecado, según el padre Astete) que se padecen salió de la peluquería fecha una llaceria (que, ya, peor no me lo puedes poner, oyes).
sábado, febrero 23, 2008
La vida empática de los fotogramas
sábado, febrero 16, 2008
La vida cansina de las palabras, y los actos
Estoy hasta las cejas de los ombligos del mundo (del mío, el primero); de quienes se creen en la posesión de la verdad absoluta (yo, la primera) y se sienten con el derecho de juzgarme, condenarme y, a mayores, reconvenirme y decirme lo que tengo que hacer. Y estoy hasta las cejas de permitírselo.
Estoy hasta la punta de la caipirinha de tener que pedir perdón (a mí misma, la primera) por ser como soy, por sentir lo que siento (y, a veces, hasta tener la osadía de manifestarlo), por pensar lo que pienso, por decir lo que digo, por hacer lo que hago.
Estoy hasta la coronilla de pasarme el día templando gaitas (las mías, las primeras) para que todo el mundo a mi alrededor (menos yo), se sienta a gusto.
Estoy hasta el c...o de atender a las necesidades de las (y los) demás antes que las mías.
Estoy harta, harta, ¡harta!, de pasarme el día demostrando lo responsable, lo eficaz, lo trabajadora, lo estupenda que soy. Que lo soy, lo cortés no quita lo caliente, pero que, a estas alturas de partido, me subleva sentirme en la necesidad de demostrarlo.
Estoy más que harta, de mí misma, la primera.
PD: Y estoy hasta los c…s, que no tengo, de dejarme el pellejo en el curro, pero que como no me queda otra, porque para eso, ya me ocupé yo solita de cargarme como una mula, os veré, más o menos, al final de la semana que viene. Que las diosas os sean propicias.
miércoles, febrero 13, 2008
Ridi, Pagliaccio
Para Eduardo. Y para Blasfuemia. Y para Dintel. Y para Errante.
Recitar! Mentre preso dal delirio,
non so più quel che dico,
e quel che faccio!
Eppur è d'uopo, sforzati!
Bah! sei tu forse un uom?
Tu se' Pagliaccio!
Vesti la giubba,
e la faccia in farina.
La gente paga, e rider vuole qua.
E se Arlecchin t'invola Colombina,
ridi, Pagliaccio, e ognun applaudirà!
Tramuta in lazzi lo spasmo ed il pianto;
in una smorfia il singhiozzo e 'l dolor, Ah!
Ridi, Pagliaccio,
sul tuo amore infranto!
Ridi del duol, che t'avvelena il cor!
lunes, febrero 11, 2008
La vida demoledora de las meditaciones

(Capítulo 3x10. Bette abandona el retiro voluntario sin conseguir, la inocente, arreglar toda su vida)
viernes, febrero 08, 2008
Meditando, que es gerundio

martes, febrero 05, 2008
La vida traicionera de los fotogramas
jueves, enero 31, 2008
La vida incoherente de las ideas

sábado, enero 26, 2008
La vida reveladora de los fotogramas

miércoles, enero 23, 2008
La vida cómplice de las palabras

sábado, enero 19, 2008
La vida expiatoria de las palabras, y los actos

martes, enero 15, 2008
La vida endogámica de las relaciones lésbicas

(Aclaración gráfica al post anterior)
lunes, enero 14, 2008
La vida "literaria" de las palabras

La titulé Esperaré por ti y por tu bemeuve hasta los cincuenta, si hace falta, frase mítica que pronunció la amante con pretensiones de mi amante de entonces, causante del cataclismo, cuando intentaba ganarle la partida a su propia novia, mientras ésta realizaba un viaje por el cono sur, y, de paso, librarse definitivamente de la novia oficial de la susodicha, que interfería notablemente en sus planes.
Aparte del consabido repaso a mi agitada vida sentimental y, concretamente, a la relación que traía de cabeza a la totalidad de mis perjudicadas neuronas, describí, con pelos y señales, sin omitir detalle, el ambiente ovetense y el modus operandi de sus personajes más populares entre los que, modestia aparte, me encontraba.
Por razones que no vienen al caso, y después de un vano intento de publicación, la novelita quedó olvidada en un rincón dispuesta a dormir el sueño eterno.
Pero, héteme aquí que, por obra y gracia de una serie sobre lesbianas y demás mujeres, que estoy viendo esta temporada, y de la que ya os comentaré algo en otro momento, he decidido rescatar mi novela, hacerle una última corrección y dársela a Marcela, que lleva pidiéndome una buena temporada, a ver si se puede hacer algo con ella.
Os mantendré informadas.
sábado, enero 12, 2008
La vida monotemática de las palabras

miércoles, enero 09, 2008
Nessun dorma

(Al final, llovió toda la tarde)
sábado, enero 05, 2008
La vida atípica de los acontecimientos

jueves, enero 03, 2008
Bette Porter

Desde aquí lo digo, que se quiten todas las Macas, las Veros y las (¡puaj!) Estheres del mundo, una vez que conoces a Bette, el resto se difumina hasta desaparecer sin dejar rastro.
martes, enero 01, 2008
La vida mágica de los ritos

domingo, diciembre 30, 2007
La vida imprevista de los acontecimientos

jueves, diciembre 27, 2007
La vida detallista de las amistades

sábado, diciembre 22, 2007
La vida melancólica de los recuerdos
(Rodiezmo, verano de 1964)
miércoles, diciembre 19, 2007
La vida pérfida de los sueños (y II)

Ayer fue el día. No hoy, como estaba previsto, sino ayer. Al final no fueron tres horas de reunión, sino tres porciones en el antes, durante y después, de uno de los cursos que organizo y al que ella (Ojos Verdes) asiste. La tercera porción en plena calle, con un frío ensordecedor, dedicada a quejas y lamentos varios (los suyos) y subirle la moral (yo), que la tiene al nivel de la sexta galería de la mina de La Camocha (ésa que va bajo el mar), la muchacha. O sea, hacerse cargo del panorama.
martes, diciembre 11, 2007
La vida pérfida de los sueños

viernes, diciembre 07, 2007
La vida evocadora de los fotogramas

martes, noviembre 27, 2007
La jodida vida de los sueños







