
Ayer recuperé a Claudio. Hacía varios años que no lo veía, que ni siquiera me acordaba de él.






DOS DE CADA TRES NIÑOS ACOSADORES TIENEN PROBLEMAS CON LOS DOCENTES
En un estudio realizado por por la catedrática de Psicología de la Educación de la Universidad Complutense, Mª José Díaz-Aguado a ochocientos alumnos y alumnas de 13 a 17 años de la Comunidad de Madrid, la catedrática relata el siguiente suceso.
La profesora echa a Manuel de clase por su mal comportamiento diciéndole:
-Vete de clase, la clase está mucho mejor sin ti.
Y el muchacho responde:
-También está mejor sin ti.
Y añade esta reflexión:
La base común de todos los chavales que ejercen acoso escolar sobre sus compañeros es que no encuentran su lugar en la escuela. Si a eso añadimos situaciones de riesgo y la contradicción de la propia sociedad, que en ocasiones justifica la violencia (el cachete de un padre a su hijo, por ejemplo), el resultado es el acoso a sus compañeros o sus profesores.
El País, lunes 23 de octubre






Esta tarde he ido a El Corte Inglés al objeto de comprar unas fruslerías con las que rellenar la nevera que, como dice una amiga mía, estaba tan vacía que hacía eco. Y no he podido resistirlo. He tenido que comprar la docena de huevos que va dentro de la caja que muestro en esta imagen, al módico precio de 2.63 € (438 pesetas). La caja es una auténtica monada, con su precinto de Galicia Calidade y todo. Y los huevos, bueno, qué decir de los huevos: que si pintos, que si lisos, que si completamente ovalados, que si cada uno de un tamaño diferente... La repanocha, en huevos.
¿Qué tienen estos huevos (que no he probado, pero que estoy por apostar que saben como los de antes) para merecer semejante envase (que lo miro, el envase, y me quedo embobada)? Pues, que las gallinas que han puesto estos huevos viven en libertad en el Pazo Vilane y se alimentan de lo que pillan. Lo pone la caja, ahí, en medio. Dentro, una nota de una tal Nuria, que debe ser la que cuida a las gallinas, o la que vive con ellas en el pazo, o qué se yo, en el que te explica, con cita de Arzak incluida, la fantástica vida que llevan las gallinas en el pazo y , lo cuidadísimo que tienen su entorno y las excelencias de la producción. Y que no protestes si los ves pequeños, en relación con lo que has pagado, o la yema te parece pálida porque lo importante es la relación entre el tamaño y el peso, el sabor, el aroma y la consistencia. Porque en el Pazo Vilane no fabrican huevos, cuidan gallinas.
Mañana, de que los pruebe, ya os contaré.

"Un profesor (o profesora, porque digo yo que también hay mujeres que se dedican a la docencia, ¿o no?) entra en un aula. Los alumnos universitarios (y las alumnas universitarias también) le recibe sentado en sus pupitres y durante 50 minutos o una hora apuntan la lección que el (o la) docente les explica (O sea, igualico, igualico que en época de nuestro excelso Fray Luis de León). Así pasa el curso hasta que, llegado el momento de la evaluación, los alumnos (y las alumnas) vuelcan en un examen los contenidos que el profesor (o profesora) les ha dictado." "[...] La comunidad universitaria ve inviable desterrar la lección magistral, pero pide que se complete con prácticas más abiertas y participativas".
"[...]Entre las recomendaciones del Consejo de Coordinación Universitaria proponen la creación de un Plan Específico de Renovación de las Metodologías... [...]Este proyecto ofrecería apoyo técnico a los (y las) docentes, ofreciéndoles formación pedagógica, hoy inexistente, y modelos y buenas práctica a imitar".
O sea...
Otras clases de Universidad. J. A. Aunión. El País, 25.09.06

En 1968, Robert Rosenthal y Leonore Jacobson hicieron un experimento que titularon Pigmalión en el aula. Se informó a un grupo de docentes sobre los resultados de un test de inteligencia. El test había detectado la presencia en sus aulas de alumnos y alumnas con altísimas capacidades y que, por lo tanto, se esperaba que fueran los que mejores resultados obtendrían aquel curso. Y así fue. Ese grupo especial obtuvo un rendimiento mucho mayor que el resto de su grupo. Lo sorprendente es que a ese 20% de alumnado especial ni se les había hecho el test ni tenían un cociente intelectual superior al resto de la clase.
¿Qué pasó? ¿Cómo fue posible que chicas y chicos normales y corrientes obtuvieran semejantes resultados?
La respuesta está en el efecto Pigmalión.

