martes, junio 05, 2007

La vida mágica de las caminatas playeras



¡Ay, mae mííía, qué paliííza (que diría Cañizares)!
Tocaba inaugurar, comilfó, la temporada de caminatas playeras y a T. se le ocurrió que semejante acontecimiento sólo podía tener lugar en El Playón de Bayas. Siempre vamos a Bayas por esta época, dijo, y no es cosa de andar variando las costumbres. No, no, respondí al instante (hemos hecho de ciertas costumbres nuestra seña de identidad), pero solemos ir en fin de semana, añadí, temiéndome lo peor. Y acerté: la realidad superó con creces la fantasía.
Como su propio nombre indica, Bayas tiene un tamaño descomunal (el doble de Xagó, aproximadamente) y para más INRI, entramos a un tercio de distancia del lado norte, llegamos al fondo sur, volvemos a tocar las piedras del norte y regresamos al punto de partida. Total, dos horas largas caminando por la arena blanda. Triple esfuerzo. Dice T. que si lo hacemos todos los días se nos van a quedar las piernas (y los glúteos, puntualicé) como peñas del mismísimo Cantábrico. El cerebro, pelín perjudicado a estas alturas de curso, también se nos va a arreglar bastante.
Yo no quiero decir nada, que luego se me entiende todo, y menos quejarme, pero tengo los pies como palometes (pescado que en la Meseta se conoce como japuta), en sus dos modalidades (las hay rojas y negras). Rojas se me quedaron las plantas a causa de la activación circulatoria, negras a causa del carbón, procedente de la desembocadura del Nalón, que da tonalidad característica en algunas zonas de la playa. Y las piernas..., que no las siento, vaya.
Ahora bien, desde aquí lo digo, qué bien que hayas tenido esta ocurrencia, T. Ha sido una inauguración en toda regla, amenizada por el fragor del oleaje, el viento del nordés, una puesta de sol requetebonita (a las pruebas me remito), un espectáculo de danza protagonizado por una pandilla de pajarinos preciosos, que se deslizan por la orilla a toda velocidad picoteando la arena, y hasta una pareja de recién casados, haciendo su reportaje de boda en este incomparable marco natural. A ella, tengo que lo decir, daba pena verla, con su trajecito blanco azotado por el viento, su rebequita por los hombros para combatir el frío entre instantánea e instantánea, sus tacones clavándose en la arena..., un dolor. Pero que nos dio la risa.
No me arrepiento de haber comenzado la temporada con semejante palizón-palizón, muy al contrario. Terminamos agotadas por el triple esfuerzo, pero contentas, que más contenta no cabe.
Mañana (si Dios quiere, que querrá), Xagó.

sábado, junio 02, 2007

La vida indescriptible de los fotogramas


(Música recomendada para la lectura de este post: Cyndi Lauper, Girls just want to have fun)

Ayer, una compañera, educadora social municipal, por más señas, en medio de una reunión, me preguntó airada que qué era eso de la perspectiva de género. Que estaba harta de que si la coeducación, que si el lenguaje sexista, que si... Tiene veinticinco, la muchacha. Y es educadora social municipal.
Y por la noche voy al cine. Entre mujeres fue nuestra única opción. No quiero ser cruel, la peli se deja ver. Es ¿agradable?, ¿inocua?, ¿amable?, ¿con pretensiones?, ¿voy a ver si me sale como a papá en Gran Cañón, pero en Michigan, sin existencialismos inútiles?
Bueno, el caso es que (ojo, que destripo) al veinteañero protagonista, escritor de porno blando, lo abandona la suya (Elena Anaya), un bellezón, actriz, modelo, inestable, desorientada, egoísta y pelín borracha. Para olvidarla, se va a cuidar a su abuela (Olimpia Dukakis) demente senil (que qué otra cosa puede ser una mujer a su edad) a los suburbios de Michigan (él es moribundo y vecino de L.A.) con la intención de, mientras protege a la su güelita de sí misma, escribir el libro que siempre quiso escribir (tiene veintiséis, el escritor de porno blando). Allí, en los suburbios, conoce a Sarah (Meg Ryan, labios nuevos, pómulos nuevos, seis costillas menos, ojos permanentemente vidriosos...), una ama de casa que a causa que su inútil y vacía existencia (si eres ama de casa, qué vida quieres tener, leches), unida al descubrimiento de que el suyo tiene un lío con otra, se fabrica un cáncer de mama. El ama de casa tiene dos hijas: una niña prodigio y una adolescente anorexica-pintora-rebelde (¡fuma!)-inteligentísima-mona, pero que muy mona (alta, melenaza rubia, delgada, ojo claro, desgarbaduca-indolente), permanentemente cabreada contra su madre, a la que responsabiliza de un oscuro episodio de abuso sexual de su colega del cole a los once años (se conoce que jugaban a médicas y enfermeros, o viceversa, y se les fue la bola), enamorada de la estrella de fútbol (americano) de su instituto que se la pega con otra, pero que menos mal que el amigo íntimo del futbolista, que es un muchacho adorable-sensato-responsable, está secretamente enamorado de ella, aunque ella no puede por más que enamorarse del veinteañero escritor de porno blando, igual que mamá.
Y hasta aquí puedo leer.
El próximo día que vea a mi compa educadora social municipal le voy a recomendar esta peli, y luego haremos un cine forum.

miércoles, mayo 30, 2007

Hace falta valor


(Luanco 1984)
Arde la calle al sol de Poniente
hay tribus ocultas cerca del río
esperando que caiga la noche.
Hace falta valor, hace falta valor,
ven a la escuela de calor.
Sé lo que tengo que hacer
para conseguir que tú estés loca por mí,
ven a mi lado
y comprueba el tejido,
más, cuida esas manos, chica.
Esa paloma sobrevuela el peligro,
aprendio en una escuela de calor.
Vas por ahí sin prestar atención
y cae sobre ti una maldición.
En las piscinas privadas
las chicas desnudan sus cuerpos al sol.
No des un paso,
no des un mal paso,
esto es una escuela de calor.

A principios de los 80 mi vida dio un giro de 180º. De vivir en el mismísimo limbo pasé, directamente, a esperar a que cayera la noche para unirme a las tribus ocultas que había cerca de no sé qué río. Aprendí (mal) a sobrevolar el peligro, pero como iba por ahí sin prestar atención di un mal paso y cayó sobre mí la maldición.
No podía ser de otra manera, llegaron malos tiempos para la lírica y me encontré, fumando varios cigarros y llorando a lágrima viva, en un Dyane6 solitario deseando matarla. Es cierto, sí, crucé el mar en su compañía, pero no volvió a llamarme. Y la olvidé.
Sin embargo, la maldición me ha acompañado desde entonces.
A estas alturas casi estoy por asegurar que todas las secuencias han llegado a su conclusión y que el tiempo no puede esperar. Va siendo hora de que atraviese el mundo, llegue volando hasta el espacio exterior y me busque (y me encuentre) a mí misma sin necesidad de viajar a Groenlandia, ni a Perú, ni al Tibet, ni a Japón, ni a Isla de Pascua, ni a las selvas de Borneo, ni, mucho menos, a los cráteres del mar de los anillos de Saturno.
Y me deshaga, por fin, de ella (de la maldita maldición).
Al fin y al cabo, y espero que no se me vuelva a olvidar, I'm the first, my last, my everything.

sábado, mayo 26, 2007

Immaculate Fools




We talk of changes
We talk of any things
When there is sadness
We re-arrange the dream
Those tainted promises
They fade and die
We forget so easily
The love insade
We are enchanted
We are immaculate
We are selected


El Vainilla, el TIK, la Santa Sebe, el Comercial, El Pilón (que no conocí, pero estaba allí), el Sol de Mayo, ...
Objetivo Birmania, Zombies, Esclarecidos, Loquillo, Peor Imposible, La Unión, Golpes Bajos, Miguel Bosé, Tino Casal, Alaska, (y los Pegamoides, y Dinarama), Madness, ABC, Spandau Ballet, Immaculate Fools...
Güi ar enchated, güi ar immaquiuleit, we ar sele-e-e-et
Immaquiulet fuls
Immaquiulet fuls

viernes, mayo 18, 2007

La vida trágica de las imágenes


Foto: Sebastiáo Salgado

Qué tremendas han de ser las heridas que desgarran el alma de quienes gobiernan este mundo.
Y qué inmenso el miedo de quienes nos dejamos gobernar y aprobamos con nuestro silencio.

sábado, mayo 05, 2007

La vida mágica de las imágenes



Nos han enseñado que somos la única especie racional que hay en este planeta. No es cierto. Cuando convives con otras especies y las conoces te das cuenta de que todas tienen su propia racionalidad.
Pasé tres meses en las Galápagos, mucho más que Darwin, que sólo estuvo allí cuarenta días. Al principio pensaba que las iguanas no tenían nada que ver conmigo -su sangre es fría, su piel tiene escamas...-, incluso me producían una cierta repulsión. Mirad esta pata. Mirad vuestra mano. ¿Son tan diferentes? En esa pata estoy viendo la de una prima hermana. Todas las especies tienen que ver con todas. Cuando consentimos en la extinción de las ballenas, de los gorilas de montaña, de la foresta del Amazonas..., y pensamos que no tiene nada que ver con nosotros, nos equivocamos, estamos destruyendo nuestra propia casa, nuestra propia familia.
El Proyecto Génesis nace para trabajar con la infancia y transmitirle nuestro parentesco y nuestra relación con todas las especies del planeta. Es necesario cambiar la mirada, la conciencia; abrir la cabeza, preguntarnos ¿dónde estamos?, ¿cómo podemos actuar así?
Cuando oyes a alguien hablar con la pasión con la que lo hace este hombre, sus palabras llegan al alma. Y la conmueven. Lo único que sentí, aparte del inmenso privilegio de escucharlo, fue no estar en el aula, para compartir mi alumnado las sensaciones que tuve ayer. No me atreví a decírselo, ni delante de tanta gente, ni después, durante la comida, cuando se paseaba entre las mesas charlando con quien se acercaba a él. Cómo me arrepiento. Sobre todo, porque después de presentar su proyecto la primera pregunta que se le hizo fue:
En España, los programas son muy cerrados. Las materias tienen unos contenidos muy concretos que tenemos que desarrollar y va a resultar muy problemático encajarlo. ¿Cómo cree usted que se puede integrar su proyecto en el currículo?

martes, mayo 01, 2007

Escultura y monumento







La historia de Avilés se asemeja a una montaña rusa. Desde que fuera fundada, allá por el siglo IX, épocas de gran esplendor se han alternado con momentos de penuria y hambre. De ser el puerto más importante del Cantábrico, gracias al monopolio de la sal , que le concedió Alfonso VI en su Fuero, hasta la fundación y posterior desmantelamiento de ENSIDESA, nuestra Villa cayó y se levantó en multitud de ocasiones. Incendios, terremotos, guerras, malas gestiones, intereses políticos y económicos, contribuyeron a hundirla, literalmente, en la miseria.
De todo se recuperó Avilés, con el esfuerzo y el trabajo de quienes nacieron aquí y de quienes vinieron en busca una vida mejor. A veces con ayuda de la monarquía, por su condición de Villa Regia, otras con la de gobernantes indeseables y otras, como ahora, por decisión de un gobierno que parece decidido a devolverle lo que es suyo por derecho.
Simbolo de la nueva época que nos espera es esta escultura, Avilés, de Benjamín Menéndez, que se alza en el recuperado Paseo de la Ría, monumento a una ciudad que vuelve a resurgir de sus cenizas con la mirada puesta en una ría en la que los barcos de carga y los pesqueros convivirán con los barcos deportivos y, sobre todo, con la obra que Niemeyer nos ha regalado para que, por fin, Avilés deje de ser la Gran Desconocida.

lunes, abril 30, 2007

La vida indigna de las palabras (I)




Hay una frase que tiene el poder de sacarme de quicio, de hacer que me salte el automático con tal virulencia que luego, inmersa en la vorágine, me las veo y me las deseo para restituir el fluido energético norma. Tal es su popularidad que incluso se ha convertido en frase hecha y se utiliza sin recato a la menor ocasión, hayas pedido, o en su defecto no, opinión sobre cualquier asunto que te preocupe. La frasecita en cuestión es:
LO QUE TÚ TIENES QUE HACER ES...
Pero, vamos a ver, ¿quién nos creemos que somos cuando nos permitimos el lujo de decirle a otra persona lo que tiene que hacer, sobre todo cuando no nos lo ha preguntado?
Porque si lo pregunto, vale, oyes, lo he preguntado (y cuántas veces lo he hecho, a lo largo de mi existencia) y asumo las consecuencias. Pero si lo único que he dicho es, por ejemplo: Fíjate lo que me pasó el otro día en el Corte Inglés (por no tocar temas más espinosos) con un dependiente, u operario... Y la respuesta que obtienes es: La próxima vez, lo que tienes que hacer es..., o (que ya me descompone completa y absolutamente), Es que, lo que tenías que haber hecho era..., se me retuercen, automáticamente, todas las tripas y salto como si me hubieran atizado con un hierro candente.
¿Os pasa?

lunes, abril 23, 2007

La vida mágica de las palabras


Xagó, 22 de abril de 2007
Siempre había sospechado (no me preguntéis por qué, intuitiva que es una) que la Red me llevaba un tiempo tremebundo. Durante una temporada, consciente de que dos pantallas eran demasiado, sustituí la de la tele por ésta, por aquello de compensar. Sin embargo, últimamente, sobre todo desde que estoy enganchada al Mundo Blog y a unas cuantas series televisivas, que grabo y veo cuando puedo, no doy abasto.
Y luego me extraño de que un periódico me dure dos días (y eso que leo cuando salgo con los perros, por la mañana y al medio día), y le echo la culpa al trabajo de que no he podido leer nada más que una novela desde Navidad. Pero bueno, vamos a ver, cómo voy a leer si tengo DOS pantallas, DOS, instaladas en mi vida; si llego a la cama con los ojos como un besugo y el cuerpo en forma de cuatro...
Por eso me alegré tanto de quedarme sin Internet este fin de semana, porque como soy de moral más bien frágil y quebradiza y, a mayores no tengo voluntad, mejor no tener la oportunidad, por lo menos en mis actuales circunstancias.
Bueno, pues no sabéis la de cosas que he hecho. Entre ellas, cómo no, inaugurar la temporada de caminatas por Xagó; terminar Brooklyn Follies, y empezar La Noche del Oráculo (por segunda vez); organizar mi casa, y ordenar mis armarios; dormir la siesta, y hasta desplazarme a Fuente De, el sábado, para disfrutar del espectáculo que montó La Fura dels Baus con motivo del Año Jubilar Lebaniego.
Mentiría si dijera que no eché de menos los paseos por mis blogs favoritos, pero, desde aquí lo digo, hay momentos en los que hay que elegir. Y este finde tocó lo que tocó, y bien contenta que estoy con los resultados.

viernes, abril 20, 2007

No sé si meter muchacha o ponerme a servir


(Únicas ventanas a las que me he asomado, muy brevemente, esta semana)


No soy persona (humana). Tengo tal nivel de agotamiento, físico y mental, que sólo puedo pensar en llegar a mi casa, comer lo que pille y tumbarme en el sofá a dormir tres horas siesta.
Si es que no se puede, oyes, trabajar a este ritmo. Que no he visto delante la semana, ¡leches! Que he hecho tantas cosas que sólo tengo un recuerdo borroso de las idas y venidas -IKEA, Leroy Merlín, oficina, casa, casa oficina-, de los momento chapuzas -rodillo, pintura, pincel, tarima, rodapié, junquillos, fromón, sicaflex, bisagra, destornillador... -, de los papeles, listas, carpetas, firmas, llamadas, reuniones, visitas... ¡Si hasta asistí a la grabación de un programa de TV!
Y, para más INRI, me he cargado la conexión a Internet del ordenador de mi casa (al intentar desinstalar el Panda antivirus, maldita sea su estampa) y no voy a poder conectarme hasta que me instalen el nuevo (el lunes a última hora de la tarde).
Pues sí, no me ha quedado más remedio que jubilar mi AMD a 1 GH y mi güindous 98, y adquirir uno de esos galáctico que venden ahora, con doble núcleo, 320 gigas de disco duro, 1G de RAM y un procesador de 64 bits (que pa qué querré yo semejante artillería, para lo que hago, pero bueno, que el tema es así y no tien mal que parecer).
Ahora que lo pienso, mejor que no pueda conectarme, a ver si así duermo, leo y paseo por Xagó.
Feliz fin de semana. Nos vemos el lunes (D. m.)

domingo, abril 15, 2007

Parada Técnica



Cuando me reincorporé al trabajo, después de las vacaciones de Semana Santa, pensé (¡ilusa de mí!) que este último trimestre del curso iba a ser más relajado y que, por lo tanto, iba a disponer de un poco más de tiempo. Me equivoqué. A mayores, decidí, ¡por fin!, arreglar mi habitación, que buena falta le hacía: pintar, poner un suelo nuevo, cambiar el armario, deshacerme de las viejas cortinas y sustituirlas por un estor...
Total, que la he liado. Llevo tres días trabajando en mi dormitorio y sólo he conseguido darle la primera mano de pintura e instalar la mitad del suelo.
En definitiva, que me esperan unas semanas de febril actividad, entre unas cosas (el trabajo que me da de comer y paga mis vicios) y otras (la obra). Y como no se puede estar a todo, que qué más quisiera una, y no volverse tarumba, me veo obligada a congelar mi actividad bloguera durante unos días.
Así que, ¡hala!, hasta pronto, que espero que sea muy pronto.

lunes, abril 02, 2007

Cerrado por vacaciones



Bueno, pues sí, voy a cerrar este chiringuito hasta después de Semana Santa, concretamente hasta el martes, día 10.
Me esperan un par, o tres, de libros, mis palos de golf, muchas horas de sueño, bastantes de dolce far niente, alguna que otra excursión para degustar la excelente gastronomía regional con amigos y amigas a quienes veo muy poco durante el curso e, incluso, la obra de mi habitación, a la que voy a dar una vuelta tan tremenda que no se va a reconocer ni ella misma cuando termine.
Hasta entonces, felices vacaciones a todas, todos.

sábado, marzo 31, 2007

La vida paradójica de las palabras


Hoy es mi cumple. A las diez menos cinco de la noche, hará cincuenta y dos años que me paseo (con garbo) por este mundo.
Cincuenta y dos. Me encanta la cifra. Un año par que suma cifra impar: siete, número mágico donde los haya.
Verdaderamente, cincuenta y dos son un porrón de años, aunque, como saben quienes han llegado hasta aquí y un poco más allá, una cosa es lo que dice la cronología y otra, muy diferente, lo que dice el cerebro. Mi cerebro me dice que sigo siendo más infantil que una peseta de cromos y casi tan ingenua como cuando los coleccionaba, con la ventaja de que ahora puedo comprarme un tacao sin que mi economía se resienta. Mi cerebro también me dice que soy más espabiladuca que a los veinte, mucho más payasa que a los treinta, menos responsable que a los cuarenta, tan inmadura como toda la vida y bastante más serena que cuando estrené esta decena.
Cuando era más joven solía pedir deseos al apagar las velas, pero desde hace una temporada, cuando empecé a madurar (un poquito, ¿eh?, sólo un poquito) doy las gracias por todo lo que la vida me ha regalado, y me sigue regalando.
Así que, cuando este medio día sople mis velas, en compañía de casi toda la familia, también daré las gracias y confiaré en que el Universo me regale aquello que más me convenga, en la seguridad de que, como siempre, acertará de pleno.

sábado, marzo 24, 2007

¿Jugamos a las películas?







Avilés, mi ciudad de adopción, es una Villa pequeña (80.000 habitantes, aproximadamente), en la que tenemos doce salas de cine. Ocho en un centro comercial de las afueras y cuatro en el centro de la ciudad. Esta circunstancia implica que la gran mayoría de las películas que se programan sean de las llamadas comerciales.
Esta semana tenemos en cartel, gracias a las combinaciones horarias, quince películas: dos de dibujos animados (Rebelión en la Isla, Azur y Asmar), una juvenil (Puente a Terabhitia), dos cómicas (Norbit, Epic Movie), dos de terror (Ghost Rider y Hannibal: el origen del mal), tres de tintes sociales (Diamante de Sangre, La Ciudad del Silencio, Concursante), tres históricas (El último rey de Escocia, Cartas desde Iwo Jima, 300), una del llamado cine clásico (El velo pintado) y una pseudo biográfica (Lola: la película).
Hagamos una pequeña estadística:
-Protagonistas masculinos: 11 (dibujos animados incluidos)
-Protagonistas femeninas: 2
-Protagonismo compartido: 2 (sujeto a análisis)
-Héroes: 7
-Heroinas: 1
Puede parecer que se trata de una visión excesivamente simplista, y lo será, aunque como sólo pretende ser una primera aproximación, me arriesgo a que se me tilde de ello, oyes.
Reto, a quien le apetezca y tenga humor, a que cite tres películas, que estén en cartel, en las que la protagonista femenina sea una mujer que no responda a los estereotipos de género, es decir: independiente, autónoma, decidida, resolutiva, valerosa (sin ser agresiva), no manipuladora, coherente, con un trabajo interesante, que no necesite ser rescatada de sí misma o del peligro por el héroe de turno, triunfadora, triunfante en una misión trascendente.
Si alguien no va al cine con regularidad, puede tomar como ejemplo las películas que se hayan programado en las cadenas generalistas durante este fin de semana.
¡Ánimo! A ver qué sale.

martes, marzo 20, 2007

La vida secreta de los cuentos infantiles


Esta tarde asistí a la última sesión de un curso sobre Violencia de Género en la que cada participante (profesorado de Infantil, Primaria y Secundaria y personal de la Casa de Encuentros, que depende de la Concejalía de la Mujer, de nuestro Ayuntamiento) relataba una experiencia que había llevado a cabo en su trabajo, bien en el aula, bien en las sesiones organizadas para las familias en varios centros de la comarca.
Cómo no, volvió a salir el papel de los cuentos en nuestra educación, y en la del alumnado actual.
¿Qué modelos tuvimos (y tienen) las niñas? ¿Y los niños? ¿Qué valores transmite cada cual? ¿Con qué modelo nos identificábamos en nuestra infancia?
En el trabajo que realizó una profesora con alumnado de 4º de ESO, las chicas optaron mayoritariamente por figuras femeninas (amables, serviciales, cuidadoras, comprensivas, atentas, siempre dispuestas a ayudar, a escuchar...), aunque alguna optó por modelos masculinos (valientes, aventureros, arriesgados, fuertes, poderosos, independientes, luchadores...).
¿Sabéis cuántos chicos eligieron modelos femeninos? Pues eso.

lunes, marzo 19, 2007

La vida "escocía" de las palabras


(Cristina y Luis, cuando eran dos personas adultas y solteras que actuaban con libertad, sin relación de jerarquía o dependencia.)

Luis quería ligar con Cristina. Cristina le dijo que nones, que amigos, y compas de partido, vale, pero que de pasar a mayores, nada de nada. Es como todas, pensó él, que dicen no cuando están deseando decir sí. Voy a insistir, que el que la sigue la consigue (90 mensajes y llamadas, y unos cuantos correos electrónicos desde enero).
Cristina se puso seria: Mira, Luis, que cuando digo no, es que quiero decir no. ¡Bah, bah!, dijo él, como si no supiera yo que a ésta le va la marcha. Luis, que me estoy cansando, que las 3 de la mañana no son horas ni para llamar ni para mandar mensajes y, a mayores, que me trae al pairo de qué tamaño la tengas. Es que me gustas mucho. Pero tú a mí no; y como sigas insistiendo, voy y me chivo al partido. Pues chívate, para lo que te va a servir. Pues te denuncio a la policía. Qué vas a denunciar, ¿eh?, ¿que te cortejo, so tonta?
Pues lo denunció, y el juez lo condenó por acoso y vejaciones, y, claro, que me lo han echado del partido. Y el pobre Luis se lo ha tomado muy requetemal, el hombre, y se defiende ("Falso Culpable") como puede. La culpa, por supuesto, la tiene ella. Cristina es como tantas y tantas mujeres, que no saben aguantar una broma, se lo toman todo a la tremenda, ven acoso sexual en unas buenas y honradas intenciones y, en definitiva, confunden el culo con las témporas. Que hay que ser burra, oyes, y malpensada, ¡jolines!
Hasta aquí, normal. Es decir, lo de siempre, ahora bien, en el artículo de ayer, entre otras, se podían leer estas afirmaciones:
-Me encuentro en una situación[...]originada por determinadas personas para provocar mi linchamiento y acabar con mi carrera política.
-Han provocado un escándalo mediático de consecuencias imprevisibles (o muy previsibles), basado en falsas acusaciones.
-Yo siempre creí que mi partido era una organización seria .
-La intriga y el enredo son los instrumentos de los que se sirven algunos para mantener su estatus, sus privilegios y prebendas a costa de cualquier cosa, incluso del honor y la dignidad de los compañeros de partido.
-Los objetivos (de esta conspiración) eran eliminar a un posible rival político y terminar con su carrera.
Si lo dice Luis, que lleva 19 años militando en el PP, yo, por mis partes, no tengo más que decir.
¡Ay!, bueno, sí, como diría Millán, de Martes y 13: ¡Que me meo toa! (Perdonad la ordinairez, pero es que no he podido de evitarlo).

sábado, marzo 17, 2007

yoalomio.es




Cuando te pones las gafas con cristales color lila ya no te las puedes volver a quitar. Y no tien mal que apaecer.
Da igual de qué trate la peli, como llevas puestas las susodichas gafas, te fijas en lo que te fijas y ya está.
Entonces. Él, el muchacho, en el fondo, es bueno. Se hizo malo por circunstancias, pero vio la luz (en los ojos verdes, o azules -qué sabe nadie y menos yo- de la muchacha). El negro, como representante de las clases desfavorecidas, es un pedazo de ser humano. No hay duda ni resquicio.
Ella. Guapa, por los adentros y por las afueras: morena de verde luna (a las rubias, estos papeles no); melena al viento; arreglada, pero informal, modeleo ad hoc, resaltando sus encantos, incluso en plena sabana; cuerpín a punto de romperse (esta observación no es mía, pero se la pillo a la mi amiga que fue conmigo); mirada electrizante; manos de dedos largos como espigas, y así todo. Arrojada, y concienciada, a la par que solidaria, periodista que recorre los conflictos del planeta, cámara en mano y portátil en retaguardia, poniendo en peligro su vida (Cinco de cada cinco novios encuestados opinan que vivo en crisis permanente. Crisis, ¿qué crisis? ¿De femineidad convencional?), incluso en pleno territorio talibán (que se lo cuenta al muchacho un aguerrido periodista de guerra, compañero de la rapaza, con una mezcla de admiración y envidia), con las ideas muy claras: desenmascarar la maldad que oprime al mundo. Bueno, lo que se dice, perfección Connelly.
Y, ¿para qué le sirve la perfección, a Jennifer? Para enamorarse hasta las trancas del malo reconvertido y hacer mutis por el foro en el momento en el que hay que jugársela de verdad (me la manda para casa él, que no quiere que se exponga más a semejantes peligros), para que DiCaprio-Rambo corone su papel de héroe ganado para la causa de la humanidad, y ella derrame una lágrima por él. Y luego culmine su obra en Londres (yo creo que en la misma sala -del Hotel Bahía de Santander- que El Jardinero Fiel).
O sea: lo de siempre.
La peli, en general, maleja. Con sus puntitos, pero maleja.

miércoles, marzo 14, 2007

La vida vergonzante de las palabras...



...y de los hechos.
"Parecen bandas callejeras con trajes de marca...".
"No hacen caso al director (Presidente del Senado) y además siguen gritando; a nosotros, por mucho menos se nos riñe".
"¿Quiénes son esos senadores y senadoras que han tenido ese comportamiento y qué medidas se toman contra ellos?"
Estos comentarios corresponden a un grupo de alumnos y alumnas de Garantía Social que asistían a la sesión como parte de una actividad programada por la ONG Liga Española de la Educación y la Cultura Popular.
La responsable de la actividad escribió a Javier Rojo en estos téminos:
[...] "Para esta actividad no se había improvisado, se había trabajado sobre el Senado, su composición, sus funciones, etcétera, y se culminada la actividad con la sesión.
Sentimos bochorno ante un comportamiento que desde la infancia los docentes consideramos inaceptable; ustedes han demolido nuestra actividad, que considerábamos muy importante ante nuestro alumnado para su involucración democrática y responsable".
Uno de los comentarios, recogido entre los trabajos que estos chicos y chicas (de estratos desfavorecidos de la sociedad, casi siempre con altísimos grados de desmotivación, que acuden a este programa para poder incorporarse al mundo laboral y social con unas ciertas garantías) hicieron después de la visita fue:
"A los políticos no les importamos nada... por eso no voto yo".
Y, como diría un gran amigo mío: "Cualquier juez los absolvería".

lunes, marzo 12, 2007

A través del espejo



Uno de los refranes preferidos de mi madre es: Ningún gochu se güel (en castellano, que tiene menos gracia, ningún cerdo se huele). Nos lo espeta, a mis hermanos y a mí, cuando le recriminamos alguno de sus comportamientos, para decirnos que antes de criticarla miremos a ver si no estamos haciendo lo mismo, o peor.
Sin saberlo, y haciendo uso del acervo popular, mi madre enuncia (a su manera, y sin tenerla en cuenta para nada que no sea "no me digas lo que hago mal"), la teoría del espejo.
Los espejos, según esta teoría, son personas que la Vida pone en nuestro camino para que veamos en los demás el efecto de nuestros actos.
Hace tiempo que soy consciente de ello, sin embargo, a veces se me olvida y doy en criticar (y lo que es peor, en juzgar y condenar), sin darme cuenta de que lo que critico (juzgo y condeno) es lo que me cuesta la vida reconocer en mí.

jueves, marzo 08, 2007

La vida pletórica de las palabras


Esta tarde voy a celebrar con mi hermano nº4, de profesión sus jardines, uno de los grandes deseos de su vida: deshacerse, de una vez para siempre, de su mono verde de jardinero municipal.

Mi hermano nº4, y no me ciega la pasión de hermana mayor, es un erudito, en esto del jardín (diseña jardines públicos y privados, recupera y rehabilita jardines históricos, da conferencias, ha escrito libros y decenas de artículos...), pero como no tiene titulación universitaria, ha trabajado de jardinero municipal durante casi toda su vida profesional, excepto un par de años que se fue a estudiar y trabajar al Reino Unido. Porque su vida, desde que recuerda, han sido los árboles y los jardines.
¿Que por qué no tiene su titulación universitaria? Porque hubo un profesor, cuando tenía once años, que se encargó de dejarle bien clarito (a base de castigos, bofetadas y humillaciones públicas) que nunca sería capaz de hacer nada en esta vida, y mucho menos en el terreno académico. Aún hoy, después de tantos años, se le revuelve el estómago cuando lo recuerda.
Pero como todo llega en esta vida, hoy ha cesado como funcionario municipal para dedicarse a su propia empresa, que ya le va viento en popa, sus conferencias y sus libros.
Enhorabuena, hermano.
 
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