viernes, septiembre 29, 2006

jueves, septiembre 28, 2006

La vida patética de las palabras


(Aula de Fray Luis de León, en la universidad de Salamanca)

"Un profesor (o profesora, porque digo yo que también hay mujeres que se dedican a la docencia, ¿o no?) entra en un aula. Los alumnos universitarios (y las alumnas universitarias también) le recibe sentado en sus pupitres y durante 50 minutos o una hora apuntan la lección que el (o la) docente les explica (O sea, igualico, igualico que en época de nuestro excelso Fray Luis de León). Así pasa el curso hasta que, llegado el momento de la evaluación, los alumnos (y las alumnas) vuelcan en un examen los contenidos que el profesor (o profesora) les ha dictado." "[...] La comunidad universitaria ve inviable desterrar la lección magistral, pero pide que se complete con prácticas más abiertas y participativas".

"[...]Entre las recomendaciones del Consejo de Coordinación Universitaria proponen la creación de un Plan Específico de Renovación de las Metodologías... [...]Este proyecto ofrecería apoyo técnico a los (y las) docentes, ofreciéndoles formación pedagógica, hoy inexistente, y modelos y buenas práctica a imitar".

O sea...

Otras clases de Universidad. J. A. Aunión. El País, 25.09.06

martes, septiembre 26, 2006

La vida mágica de las palabras



En 1968, Robert Rosenthal y Leonore Jacobson hicieron un experimento que titularon Pigmalión en el aula. Se informó a un grupo de docentes sobre los resultados de un test de inteligencia. El test había detectado la presencia en sus aulas de alumnos y alumnas con altísimas capacidades y que, por lo tanto, se esperaba que fueran los que mejores resultados obtendrían aquel curso. Y así fue. Ese grupo especial obtuvo un rendimiento mucho mayor que el resto de su grupo. Lo sorprendente es que a ese 20% de alumnado especial ni se les había hecho el test ni tenían un cociente intelectual superior al resto de la clase.

¿Qué pasó? ¿Cómo fue posible que chicas y chicos normales y corrientes obtuvieran semejantes resultados?

La respuesta está en el efecto Pigmalión.

martes, septiembre 19, 2006

La vida melodiosa de las palabras




Canciones dedicadas y solicitadas
(De mí pa los ojos verdes, verdes co-o-o-mo la albaha-ha-ha-ca, chan chan)
Something Stupid

I know I stand in line until you think
You have the time to spend an evening with me
And if we go someplace to dance
I know that there's a chance you won't be leaving with me
And afterwards we drop into a quiet little place
And have a drink or two......
And then I go and spoil it all by saying
Something stupid like I like you

lunes, septiembre 18, 2006

La vida esforzada de las palabras


Ya lo dice el sabio refranero español: Quien algo quiere, algo le cuesta. Y como a mí se me han metido entre ceja y ceja (además de en el alma) esos ooooo-joooooos ve-e-er-des, verdes co-o-o-mo la albaha-ha-ha-ca (chan-chan) no voy a reparar en gastos y he decidido seguir, a pies juntillas) el consejo del amigo de una amiga que le recomendó pico-pala-pico-pala, para conseguir llevarse al huerto (o adonde sea menester) al objeto de sus desvelos.
Así que, lo dicho: pico-pala-pico-pala, y que sea lo que Dios quiera (sin que sirva de precedente).

domingo, septiembre 17, 2006

La vida sonora de las palabras


Ooooooo-jooooos ve-e-er-des, verdes co-o-o-mo la albaha-ha-ha-ca
(chan, chan).
Verdes como el trigo ve-e-er-de y el ver-de, verde limón.
Ojos verdes, verdes, con brillo de faca, que están clavaíííííííítos en mi corazón.
Pa mí ya no hay soles, luceros ni luna, no hay más que unos o-o-o-o-o-jos que mi vía so-o-o-o-o-on.
Oooooooo-joooooos ve-e-er-des, verdes co-o-o-mo la albaha-ha-ha-ca (chan,chan).
Verdes como el trigo verde-e-e y el ver-de, ver-de limón.

sábado, septiembre 16, 2006

La auténtica vida de las palabras


Siempre he tenido la sensasión de haber llegado tarde a muchas cosas. Sensación que la Vida se encarga de confirmarme con pequeños y banales detalles como éste. Me enganché a Sexo en Nueva York cuando la mayoría de mis amistades ya estaban hartas de esta serie, gracias a los esfuerzos de la cadena televisiva COSMO por ponérnosla hasta en la sopa.
Esta mañana he visto los dos últimos capítulos, que tuve la precaución de grabar ayer, porque los ponían a la hora en la que me reúno, como cada viernes desde hace casi veinte años, con mis amigas del alma, para darnos al vicio (cartas y Scrabble) y al abuso (palomitas con coca-cola), y poner sobre el tapete alma, corazón y vida. En el último, la inefable Carrie Bradshaw (personaje que me produce algún que otro sarpullido), rescatada por su príncipe azul de las garras de un ruso que la había llevado a París para luego pasar de ella como de la mierda, se reencuentra con sus amigas en la cafetería de siempre y les dice: No sé qué hubiera sido de mí si no os hubiera conocido.
La amistad es una de las cosas a las que no he llegado tarde. Y, desde aquí os lo digo, amigas mías, yo sí sé qué hubiera sido de mí si no os hubiera conocido.
Y, porque lo sé, doy gracias al Universo, cada día de mi vida, por haberos puesto en mi camino.

viernes, septiembre 15, 2006

La vida mágica de las imágenes


(Fotografía de Alicia Falabella)
Hablábamos de la apariencia física; de la imagen que proyectamos; de lo que ven en nosotras, quienes nos miran; de lo que nos gusta mostrar; de lo que preferimos esconder; de por qué nos esforzamos en cambiar nuestro aspecto para gustar; de la belleza...
Y ella dijo:
No sé si las ven, o no. Soy yo quien las busco, cada mañana, en el espejo. Las canas me recuerdan que, a mi edad, me conviene ir desapegándome de la apariencia. La belleza la da el equilibrio.

sábado, septiembre 09, 2006

Sin palabras


Dice Lucía Extebarría en su artículo Elogio de la lectura (I) publicado en el Magacine de la semana pasada:
Yo sabía que había vida más allá de los bares. Lo había leído en los libros.
Me gustaría hacer algún comentario al respecto de esto, y de otras cosas que confiesa en este artículo, pero no puedo. Me ha dejado, literalmente, sin palabras.

jueves, agosto 31, 2006

La vida enigmática de las palabras (y de los actos)


Esta tarde viene mi santa a pasar el fin de semana conmigo. Estoy dejando la casa como para un casting, porque mi madre tiene la bonita costumbre de observar con lupa cada rincón de mi hogar, al objeto de encontrar algún defectillo que certifique que no soy tan buena ama de casa como ella.
Al despejar la salita (la mesa del estudio se ha quedado tal cual, es decir, con sus cinco montones de libros, revistas y diccionarios, en perfecta y amalgamada convivencia, porque por ahí sí que no paso, que el estudio es mi territorio personal, esté mi santa, o no, y tengo la mesa tan atestada como me dé la gana) me he encontrado las páginas de periódico (doce o quince) en las que está el crucigrama, que guardo para momentos de escasez crucigramil. Según las he desplazado a la mesa del estudio he pensado: Para qué leches las guardo, si: uno, compro el periódico prácticamente a diario y casi nunca me da tiempo de hacer el crucigrama en el día (de ahí que me esté haciendo con tal cosecha) y, dos, para qué leches conservar lo viejo cuando hay tanto nuevo por venir.
Que diría Manolito, el de Mafalda, datis, amigas mías, datis.

miércoles, agosto 30, 2006

Entre mis recuerdos


Vino Luz Casal a poner el broche de oro a las fiestas de S. Agustín, el patrono de Avilés. Luz, hija de emigrantes gallegos, llegó a la Villa del Adelantado con seis meses y se crió en esta pequeña ciudad, que se ha hecho todo lo grande que es gracias a los miles de personas que llegaron a ella en busca de trabajo, cuando se fundó ENSIDESA, allá por 1955.
Luz se siente avilesina, como me siento yo, que llevo veintiun años trabajando, y catorce viviendo aquí. Es imposible no sentirse parte de esta ciudad que te acoge y te arropa, para que te sientas como en casa desde el primer momento, quizás porque las tres cuartas partes de su población tiene sus raíces allende nuestras fronteras regionales.
Hacía muchos, muchísimos, años que no asistía a uno de estos conciertos, pero una de mis amigas del alma (sí, tengo la suerte de tener más de una), se empeñó en sacarme de casa (cuantísimo se lo agradecí), y allá nos fuimos las dos, a escuchar a Luz y a ver los fuegos artificiales en el Muelle, apretujadas entre la multitud avilesinas y avilesinos que hablan todos los acentos (gallego, extremeño, leonés, castellano, andaluz...) y que se lanzan a las calles, a la menor oportunidad, para vivir Avilés como una fiesta.
Cómo me prestó cantar, a la alta la lleva, los temas que llevo entre mis recuerdos de juventud. Cómo me prestó.

viernes, agosto 18, 2006

La vida perversa de las palabras (II)


No conoceré el miedo. El miedo mata la mente. El miedo es la pequeña muerte que conduce a la destrucción total. Afrontaré mi miedo. Dejaré que pase sobre mí y a través de mí. Y cuando haya pasado, giraré mi ojo interior y escrutaré su camino. Allá donde haya pasado mi miedo ya no habrá nada. Sólo estaré yo.
(Frank Herbert. Dune)

domingo, agosto 06, 2006

La vida perversa de las palabras: MIEDO


Pero no estás sola. Leola, que nos acompaña estos días, y yo, estamos contigo. Y, sobre todo, te tienes a ti misma, y a toda tu Pandillita Interior. Sí, ya sé, la tienes revolucionada, a la pandillita. Parlotea enfebrecida, te aturde, te confunde. Aplaca ese guirigay. Hazlas callar. Oblígalas a que hablen una por una, sin levantar la voz; que expongan sus ideas de forma clara y ordenada. Si escuchas con atención, seguro que encuentras la voz de aquella que fuiste antes de que el miedo te fuera ganando batallas.
El miedo. Valiente personajillo, el miedo. Míralo, fíjate bien, es como el Caballero Oscuro, enorme y aterrador. Y, sin embargo, detrás de esa armadura imponente, sólo se esconde un imbécil.
(A mi amiga del alma)

sábado, agosto 05, 2006

Noche estrellada


Se ha levantado el Nordeste, esta mañana. No ha dejado de soplar, desde entonces, pertinaz e insolente, ni un momento. Ha aullado, se ha enfurecido, se ha aplacado un instante, haciéndonos concebir vanas esperanzas de calma, para volver a atacar con renovadas fuerzas; ha dibujado remolinos en la arena, ha rizado la mar y ha obligado a las olas a estrellarse contra las peñas; ha torcido el vuelo de las gaviotas; ha curtido, un poco más nuestras pieles, y nos ha obligado a refugiarnos de su furia, después de azotarnos, sin un atisbo de piedad, durante toda la tarde. Pero ha barrido el cielo de nubes y, por fin, esta noche, me ha dejado ver las estrellas.
He buscado la que mirábamos juntas, cada noche, allí, en tu casa. La he encontrado en el mismo sitio. Ya ves, a ti y a mí, nos separan, hoy, más de ochocientos kilómetros y ella brilla en el mismo lugar, sobre nuestras cabezas.
La he buscado para imaginarte mirándola, recostada en mi hamaca, con ese libro, que leemos a la vez, reposando en tu regazo, mientras tratas de encontrar respuestas que no existen, de comprender lo incomprensible. Y te preguntas, una noche más, qué haces ahí, sola, bajo las estrellas.
(A mi amiga del alma)

viernes, agosto 04, 2006

La vida mágica de las palabras: VACACIONES (II)


(Las Caldas. Inicio de la calle del hoyo 3. Al fondo, el molino, entre el green del 6 y el tee del 7; a la derecha, la casería y los tres hórreos, en el paso de hoyo 7 al 8)
Aquí, en el Campo Municipal de Golf de Las Caldas (el más complicado e ingrato de los campos asturianos)pienso pasar el resto de mi tiempo, empeñada en mejorar mi nivel de juego y, por qué no, en bajar mi handicap, a ver si consigo no salir en plan coche escoba en los torneos que me quedan por disputar esta temporada.
Si lo consigo, ¡aleluya!, y sino, ¡qué le vamos a hacer! Sea como sea que me quiten lo bailao.

jueves, agosto 03, 2006

La vida mágica de las palabras: VACACIONES (I)


Éste es mi balcón favorito al Cantábrico. Aquí pienso pasar todo el tiempo, que me permita la cambiante meteorología norteña, con mi madre, mis perros, mi silla, mi sombrilla, y mi libro de turno.
Aquí, me bañaré (entre estas rocas, sí), espiaré, con mis gafas de bucear, a los pececillos que osen acercarse a la costa, dormiré la siesta (escuchando a las olas estrellarse contra las peñas del acantilado), leeré y hasta olvidaré el significado de la palabra estrés.
¿Se puede pedir más? Lo dudo.

viernes, junio 09, 2006

Lo que no se nombra no existe



Pérez tenía un hermano. El hermano de Pérez murió.
Sin embargo, el hombre que murió nunca tuvo un hermano.
¿Solución? Nombrar a las mujeres para visibilizarlas. Educar para la Igualdad

martes, junio 06, 2006

La vida misteriosa de las palabras


Hándicap (voz inglesa). s. m. 2. Desventaja, obstáculo, inconveniente. 3. En golf, ventaja que se da a las jugadoras (y jugadores) menos aventajadas para que compitan en igualdad de condiciones con quienes las superan en pericia y habilidad.
O sea, que cuando empiezas tienes un hándicap altísimo y lo vas bajando según vas mejorando tu juego. ¿Me explico?
Bueno, pues pensé que no iba a llegar el día en el que pudiera ir rebajando el oneroso 36.4 que me caracterizaba como una de las jugadoras más desastrosas del circuito amateur (que hay más, desde luego, pero también es cierto que llevan jugando mucho menos tiempo que yo, o son más torpes, si cabe), pero ¡SÍ!, por fin lo he conseguido. En dos fines de semana he rebajado un punto y medio mi hándicap. Parece poco, lo sé, pero a mí, ese punto y medio, me sabe a gloria bendita.
Y, desde aquí lo digo: pienso seguir bajando, tacita a tacita, pero bajando, que es gerundio.

lunes, mayo 29, 2006

La vida maldita de las palabras


Al fallecer su esposo, una viuda tiene tres posibilidades:
-Arder con él en la pira funeraria.
-Retirarse a una casa para viudas y vivir casta y pura hasta su muerte.
-Casarse con el hermano pequeño de su esposo, si la familia de éste consiente.
(Texto sagrado indú)

sábado, mayo 27, 2006

La vida mágica de los fotogramas



Agua, de la directora indú Deepa Mehta: mirar hacia adentro y ver.
 
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