sábado, septiembre 09, 2006

Sin palabras


Dice Lucía Extebarría en su artículo Elogio de la lectura (I) publicado en el Magacine de la semana pasada:
Yo sabía que había vida más allá de los bares. Lo había leído en los libros.
Me gustaría hacer algún comentario al respecto de esto, y de otras cosas que confiesa en este artículo, pero no puedo. Me ha dejado, literalmente, sin palabras.

jueves, agosto 31, 2006

La vida enigmática de las palabras (y de los actos)


Esta tarde viene mi santa a pasar el fin de semana conmigo. Estoy dejando la casa como para un casting, porque mi madre tiene la bonita costumbre de observar con lupa cada rincón de mi hogar, al objeto de encontrar algún defectillo que certifique que no soy tan buena ama de casa como ella.
Al despejar la salita (la mesa del estudio se ha quedado tal cual, es decir, con sus cinco montones de libros, revistas y diccionarios, en perfecta y amalgamada convivencia, porque por ahí sí que no paso, que el estudio es mi territorio personal, esté mi santa, o no, y tengo la mesa tan atestada como me dé la gana) me he encontrado las páginas de periódico (doce o quince) en las que está el crucigrama, que guardo para momentos de escasez crucigramil. Según las he desplazado a la mesa del estudio he pensado: Para qué leches las guardo, si: uno, compro el periódico prácticamente a diario y casi nunca me da tiempo de hacer el crucigrama en el día (de ahí que me esté haciendo con tal cosecha) y, dos, para qué leches conservar lo viejo cuando hay tanto nuevo por venir.
Que diría Manolito, el de Mafalda, datis, amigas mías, datis.

miércoles, agosto 30, 2006

Entre mis recuerdos


Vino Luz Casal a poner el broche de oro a las fiestas de S. Agustín, el patrono de Avilés. Luz, hija de emigrantes gallegos, llegó a la Villa del Adelantado con seis meses y se crió en esta pequeña ciudad, que se ha hecho todo lo grande que es gracias a los miles de personas que llegaron a ella en busca de trabajo, cuando se fundó ENSIDESA, allá por 1955.
Luz se siente avilesina, como me siento yo, que llevo veintiun años trabajando, y catorce viviendo aquí. Es imposible no sentirse parte de esta ciudad que te acoge y te arropa, para que te sientas como en casa desde el primer momento, quizás porque las tres cuartas partes de su población tiene sus raíces allende nuestras fronteras regionales.
Hacía muchos, muchísimos, años que no asistía a uno de estos conciertos, pero una de mis amigas del alma (sí, tengo la suerte de tener más de una), se empeñó en sacarme de casa (cuantísimo se lo agradecí), y allá nos fuimos las dos, a escuchar a Luz y a ver los fuegos artificiales en el Muelle, apretujadas entre la multitud avilesinas y avilesinos que hablan todos los acentos (gallego, extremeño, leonés, castellano, andaluz...) y que se lanzan a las calles, a la menor oportunidad, para vivir Avilés como una fiesta.
Cómo me prestó cantar, a la alta la lleva, los temas que llevo entre mis recuerdos de juventud. Cómo me prestó.

viernes, agosto 18, 2006

La vida perversa de las palabras (II)


No conoceré el miedo. El miedo mata la mente. El miedo es la pequeña muerte que conduce a la destrucción total. Afrontaré mi miedo. Dejaré que pase sobre mí y a través de mí. Y cuando haya pasado, giraré mi ojo interior y escrutaré su camino. Allá donde haya pasado mi miedo ya no habrá nada. Sólo estaré yo.
(Frank Herbert. Dune)

domingo, agosto 06, 2006

La vida perversa de las palabras: MIEDO


Pero no estás sola. Leola, que nos acompaña estos días, y yo, estamos contigo. Y, sobre todo, te tienes a ti misma, y a toda tu Pandillita Interior. Sí, ya sé, la tienes revolucionada, a la pandillita. Parlotea enfebrecida, te aturde, te confunde. Aplaca ese guirigay. Hazlas callar. Oblígalas a que hablen una por una, sin levantar la voz; que expongan sus ideas de forma clara y ordenada. Si escuchas con atención, seguro que encuentras la voz de aquella que fuiste antes de que el miedo te fuera ganando batallas.
El miedo. Valiente personajillo, el miedo. Míralo, fíjate bien, es como el Caballero Oscuro, enorme y aterrador. Y, sin embargo, detrás de esa armadura imponente, sólo se esconde un imbécil.
(A mi amiga del alma)

sábado, agosto 05, 2006

Noche estrellada


Se ha levantado el Nordeste, esta mañana. No ha dejado de soplar, desde entonces, pertinaz e insolente, ni un momento. Ha aullado, se ha enfurecido, se ha aplacado un instante, haciéndonos concebir vanas esperanzas de calma, para volver a atacar con renovadas fuerzas; ha dibujado remolinos en la arena, ha rizado la mar y ha obligado a las olas a estrellarse contra las peñas; ha torcido el vuelo de las gaviotas; ha curtido, un poco más nuestras pieles, y nos ha obligado a refugiarnos de su furia, después de azotarnos, sin un atisbo de piedad, durante toda la tarde. Pero ha barrido el cielo de nubes y, por fin, esta noche, me ha dejado ver las estrellas.
He buscado la que mirábamos juntas, cada noche, allí, en tu casa. La he encontrado en el mismo sitio. Ya ves, a ti y a mí, nos separan, hoy, más de ochocientos kilómetros y ella brilla en el mismo lugar, sobre nuestras cabezas.
La he buscado para imaginarte mirándola, recostada en mi hamaca, con ese libro, que leemos a la vez, reposando en tu regazo, mientras tratas de encontrar respuestas que no existen, de comprender lo incomprensible. Y te preguntas, una noche más, qué haces ahí, sola, bajo las estrellas.
(A mi amiga del alma)

viernes, agosto 04, 2006

La vida mágica de las palabras: VACACIONES (II)


(Las Caldas. Inicio de la calle del hoyo 3. Al fondo, el molino, entre el green del 6 y el tee del 7; a la derecha, la casería y los tres hórreos, en el paso de hoyo 7 al 8)
Aquí, en el Campo Municipal de Golf de Las Caldas (el más complicado e ingrato de los campos asturianos)pienso pasar el resto de mi tiempo, empeñada en mejorar mi nivel de juego y, por qué no, en bajar mi handicap, a ver si consigo no salir en plan coche escoba en los torneos que me quedan por disputar esta temporada.
Si lo consigo, ¡aleluya!, y sino, ¡qué le vamos a hacer! Sea como sea que me quiten lo bailao.

jueves, agosto 03, 2006

La vida mágica de las palabras: VACACIONES (I)


Éste es mi balcón favorito al Cantábrico. Aquí pienso pasar todo el tiempo, que me permita la cambiante meteorología norteña, con mi madre, mis perros, mi silla, mi sombrilla, y mi libro de turno.
Aquí, me bañaré (entre estas rocas, sí), espiaré, con mis gafas de bucear, a los pececillos que osen acercarse a la costa, dormiré la siesta (escuchando a las olas estrellarse contra las peñas del acantilado), leeré y hasta olvidaré el significado de la palabra estrés.
¿Se puede pedir más? Lo dudo.

viernes, junio 09, 2006

Lo que no se nombra no existe



Pérez tenía un hermano. El hermano de Pérez murió.
Sin embargo, el hombre que murió nunca tuvo un hermano.
¿Solución? Nombrar a las mujeres para visibilizarlas. Educar para la Igualdad

martes, junio 06, 2006

La vida misteriosa de las palabras


Hándicap (voz inglesa). s. m. 2. Desventaja, obstáculo, inconveniente. 3. En golf, ventaja que se da a las jugadoras (y jugadores) menos aventajadas para que compitan en igualdad de condiciones con quienes las superan en pericia y habilidad.
O sea, que cuando empiezas tienes un hándicap altísimo y lo vas bajando según vas mejorando tu juego. ¿Me explico?
Bueno, pues pensé que no iba a llegar el día en el que pudiera ir rebajando el oneroso 36.4 que me caracterizaba como una de las jugadoras más desastrosas del circuito amateur (que hay más, desde luego, pero también es cierto que llevan jugando mucho menos tiempo que yo, o son más torpes, si cabe), pero ¡SÍ!, por fin lo he conseguido. En dos fines de semana he rebajado un punto y medio mi hándicap. Parece poco, lo sé, pero a mí, ese punto y medio, me sabe a gloria bendita.
Y, desde aquí lo digo: pienso seguir bajando, tacita a tacita, pero bajando, que es gerundio.

lunes, mayo 29, 2006

La vida maldita de las palabras


Al fallecer su esposo, una viuda tiene tres posibilidades:
-Arder con él en la pira funeraria.
-Retirarse a una casa para viudas y vivir casta y pura hasta su muerte.
-Casarse con el hermano pequeño de su esposo, si la familia de éste consiente.
(Texto sagrado indú)

sábado, mayo 27, 2006

La vida mágica de los fotogramas



Agua, de la directora indú Deepa Mehta: mirar hacia adentro y ver.

martes, mayo 02, 2006

En memoria de Mª José Urruzola


El martes, día 25 de abril, tres días antes de su muerte, tuve la suerte y el honor de compartir todo un día con ella. Un día en el que, con su inagotable energía, había dado dos largas conferencias sobre coeducación y educación afectivo-sexual a enseñantes que trabajan en sus centros algo por lo que ella llevaba trabajando toda su vida. Recuerdo que alguien le preguntó cómo era capaz de realizar jornadas tan intensas, hablando sin parar (he conocido a pocas personas que hablaran tanto como ella y que, sin embargo, supiera escuchar, como sabía escuchar ella), siempre con una sonrisa en los labios, y respondió que no nos preocupáramos, que venía con las pilas cargadas, después de haber disfrutado, como una reina, de una semana de vacaciones en tierras gallegas.
Al final de la jornada, mientras la llevaba en mi coche a su última actividad de aquel, para ella, largo día e intenso día, recordamos nuestro penúltimo encuentro, cuando yo aún no sabía si iba a trabajar en lo que trabajo ahora. Me dijo que estaba muy contenta por mí, porque sabía que éste era mi sitio y que en él podría trabajar para que las ideas que compartíamos llegaran a muchísimas más personas.
Al despedirnos, con un "Nos veremos, seguro que nos veremos muchas más veces", ninguna de las dos sabíamos que iba a ser la última.
Siento muchísimo que se haya ido tan pronto, incluso pensando que su muerte, prematura e injusta, quizás le llegó porque había completado su tarea en este mundo. Tarea que debemos continuar quienes creemos que la igualdad entre varones y mujeres es posible, a pesar de lo que propugne, por ejemplo, la iglesia católica, que tanto la atacó y la vilipendió.
Me consuela saber que la vida le concedió, antes de irse, un último triunfo, cuando la Junta de Castilla-La Mancha decidió seguir utilizando sus valiosísimos materiales, a pesar de la oposición de la derecha recalcitrante y retrógrada, a pesar de las calumnias que vertieron contra ella los obispos castellanos.
Me consuela saber que se fue sin sufrimiento, porque la suya fue una muerte rápida e indolora, y en paz, en su casa, junto a la mujer con la que había compartido los últimos veinticinco años de su vida. Quizás fue ése su premio por tantos años de lucha y entrega a la causa de las mujeres, de las personas.
Su voz física se ha apagado, pero la voz que alzó contra la injusticia, la intolerancia, la discriminación, la homofobia y la libertad no se apagará nunca.

viernes, abril 14, 2006

La vida pública de las imágenes


¿Dónde están las mujeres de la República?
75 años después, al representar Las letras de la República, aún se sigue olvidando a las mujeres. Como si no hubieran hablado, como si no hubieran luchado, como si no hubieran escrito, como si no hubieran existido.
Efectivamente: Lo que no se nombra, lo que no se representa, no existe.

martes, marzo 21, 2006

Cierro temporalmente este chiringo


Volveré en breve.

lunes, marzo 20, 2006

La vida mezquina de las palabras: MULTINACIONALES

(La bolsa de la foto no es la mía, aclaro)
Tengo hierros nuevos. Me los ha traído mi hermana de una vueltecita que ha tenido que darse por China, por motivos profesionales. No tengo palabras. ¡Qué toque! ¡Qué precisión! ¡Qué...lujuria! Bueno, cómo será, que hasta tuve la sensación de saber jugar al golf. No digo más.
Ahora bien, desde aquí lo digo: ¡mecagüen las multinacionales! Se llevan las fábricas al tercer mundo, para que les salga la mano de obra a peseta, y luego nos venden, aquí, los productos como si estuvieran fabricados en Europa, por mano de obra europea, con condiciones laborales europeas.
Y, para mayor escarnio, tienen el morro de quejarse al gobierno chino (o de cualquiera de esos países), al que acusan de aprovecharse de la coyuntura y sacar tajada vendiendo, a quienes visitan esos países, copias exactas (¡exactas!) de esos productos al coste local y escamotearles, así, una parte de sus beneficios.
Debería darles vergüenza, pero no se la da porque no la tienen, porque ni siquiera conocen el significado del término.

sábado, marzo 18, 2006

La vida lúdica de las palabras


La imaginación al poder, ¡sí señoras! Mi más ferviente (y nunca mejor dicho) ¡ENHORABUENA!
Y no digo más, porque luego se me entiende todo.
Si te apetece averiguar qué se esconde tras esta efusiva felicitación, pincha sobre este enlace y ya me contarás (si quieres):
(Lo realmente interesante está al final de la página)

miércoles, marzo 15, 2006

La vida mágica de las palabras


EL MAESTRO
Los alumnos del sexto grado, en una escuela de Montevideo, habían organizado un concurso de novelas.Todos participaron.Los jurados éramos tres. El maestro Oscar, puños raídos, sueldo de fakir, más una alumna, representante de los autores, y yo.En la ceremonia de la premiación, se prohibió la entrada de los padres (tampoco se permitió entrar a las madres, imagino) y demás adultos. Los jurados dimos lectura al acta, que destacaba los méritos de cada uno de los trabajos. El concurso fue ganado por todos, y para cada premiado hubo una ovación, una lluvia de serpentinas y una medallita donada por el joyero del barrio.
Después, el maestro Oscar me dijo:
-Nos sentimos tan unidos, que me dan ganas de dejarlos a todos repetidores.
Y una de las alumnas, que habían venido a la capital desde un pueblo perdido en el campo, se quedó charlando conmigo. Me dijo que ella, antes, no hablaba ni una palabra, y riendo me explicó que el problema era que ahora no se podía callar. Y me dijo que ella quería al maestro, lo quería muuuuuuuucho, porque él le había enseñado a perder el miedo de equivocarse.
Eduardo Galeano Bocas del tiempo. Ediciones del Chanchito, 2004

sábado, marzo 11, 2006

La vida secreta de las series televisivas


El próximo miércoles vuelve a nuestras pequeñas pantallas, de pago, MUJERES DESESPERADAS, serie denostada, donde las haya, en los círculos feministas de muchitísimo pro.
Aquí, la que suscribe, feminista desde la cuna (obligada te veas, si has nacido en una familia en la que la proporción entre varones y mujeres es de cuatro a dos, y la madre que parió semejante prole es de las que, impulsada por una educación basada en la filosofía judeo-cristiana, de transición al franquismo -Sección Femenina e Hijas de María incluidas-, se empeña en perpetuar los roles de género), se confiesa fan total de esta serie y dispuesta a seguir todos los capítulos sin perder uno.
Resulta que MUJERES DESESPERADAS, se da bastante aire a, la tan celebrada, American Beautty (como se puede apreciar en este -documento- gráfico), pero, para variar, los presupuestos válidos para el protagonista masculino de la peli, no lo son para las mujeres de la serie. Y lo gracioso es que sean las feministas más recalcitrantes quienes más la critiquen. ¿Cómo se come eso? Que alguien me lo explique, porfa.
(Me acompaña, esta mañana, TOSCA, de Puccini -una de las favoritas de mi padre-, interpretada por la National National Philharmonic Orchestra de Londres, bajo la dirección de Georg Solti, con las voces de Kiri te Kanawa y Jaume Aragall, interpretada en la Opera de Gales y editada por DECCA en 1985 )

miércoles, marzo 08, 2006

Lo que no se nombra no existe


Probablemente, mientras se afeitaba ante el espejo una mañana, al ministro de Trabajo se le encendió una bombilla. Al llegar a su despacho decidió, con toda modestia, empezar una revolución social (El País, 5 de marzo de 2006). Así se sigue escribiendo la historia. Lo único que está haciendo el ministro con la Ley de Igualdad es llevar al Congreso una mínima parte de las reivindicaciones que las mujeres llevan décadas proyectando, debatiendo y defendiendo. A él le interesa cuidar al electorado, y a los sindicatos, cualquier cambio que se introduce vía negociación colectiva, es decir, que les refuerza.
El día que políticos, sindicatos (y articulistas progresistas, etcétera) dejen de presentar como propias las ideas que las mujeres llevan defendiendo tanto tiempo; el día en el que, en vez de hacerse ellos la foto, citen, con nombres y apellidos, a las mujeres que en españa y en Europa han investigado y denunciado hace décadas lo que ellos ahora nos explican, (pero sin errores, señor Caldera: por el mismo trabajo las mujeres y los hombre no perciben el mismo salario); el día en que el ministro negocie la Ley de Igualdad con las asociaciones de mujeres que llevan tantos años pidiéndola; el día en que, al presentar la Ley, dedique, en una entrevista de una página, al menos, ¡una línea!, a recordar el esfuerzo ingente de tantas generaciones de mujeres feministas para explicarnos (también a él y a su partido) lo que ahora es tan fácil ver, a honrar su inteligencia, su fuerza y su valor, ese día se habrá iniciado una revolución.
Carmen Sarasúa. Departamento de Economía e Historia Económica de la Universidad Autónoma de Barcelona. El País, 8 de marzo de 2006.
 
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