martes, marzo 20, 2007

La vida secreta de los cuentos infantiles


Esta tarde asistí a la última sesión de un curso sobre Violencia de Género en la que cada participante (profesorado de Infantil, Primaria y Secundaria y personal de la Casa de Encuentros, que depende de la Concejalía de la Mujer, de nuestro Ayuntamiento) relataba una experiencia que había llevado a cabo en su trabajo, bien en el aula, bien en las sesiones organizadas para las familias en varios centros de la comarca.
Cómo no, volvió a salir el papel de los cuentos en nuestra educación, y en la del alumnado actual.
¿Qué modelos tuvimos (y tienen) las niñas? ¿Y los niños? ¿Qué valores transmite cada cual? ¿Con qué modelo nos identificábamos en nuestra infancia?
En el trabajo que realizó una profesora con alumnado de 4º de ESO, las chicas optaron mayoritariamente por figuras femeninas (amables, serviciales, cuidadoras, comprensivas, atentas, siempre dispuestas a ayudar, a escuchar...), aunque alguna optó por modelos masculinos (valientes, aventureros, arriesgados, fuertes, poderosos, independientes, luchadores...).
¿Sabéis cuántos chicos eligieron modelos femeninos? Pues eso.

11 comentarios:

Roma dijo...

Quieres decir que ninguno de los chicos optó por identificarse con un "modelo" con características tales como ser amable, servicial, cuidador, comprensivo, atento, dispuesto a ayudar, a escuchar... y que todos, todos, todos los chicos se identificaron con un "modelo" con características tales como valiente, aventurero, arriesgado, fuerte, poderoso, independiente, luchador... ??
Y que las chicas optaron mayoritariamente por las primeras?
Y una cosa: por qué se supone que unos valores son femeninos y otros masculinos? por qué lo suponemos y lo etiquetamos ya a priori?
Confieso que me choca mucho esa última frase, la de la pregunta del final: ¿cuántos chicos eligieron modelos femeninos?. Porque está suponiendo a priori unos valores como femeninos, y otros como masculinos.
No podría tratarse de evitar una división de valores en parcelas exclusivas de un género?

Mármara dijo...

Querida Roma: Hablamos de los modelos de referencia de los cuentos infantiles (las series de TV, las películas, la literatura...) y de los valores que estos representan y transmiten. Hablamos de los juegos de socialización de la infancia, en los que están presentes esos modelos. Hablamos de los procesos de socialización de la adolescencia y de cómo influyen en ellos los modelos vigentes. Hablamos de los personajes a los que deseamos emular, en los momentos en los que estamos construyendo la personalidad. Y, sobre todo, hablamos de las respuestas de chicas y chicos de 4º de ESO que pusieron de manifiesto el resultado de esta influencia. No hablamos de lo que debería de ser. hablamos de lo que es.
Te propongo una cosa. Analiza a Caperucita y a Pulgarcito. Y, si tienes un momentín, pásate por una librería y échale un vistazo a "La Princesa muda", de A. R. Almodóvar y a "Oliver Button es una nena" (éste puedes encontrarlo en la web del Instituto asturiano de la Mujer, en su sección de materiales pedagógicos), a ver qué diferencias observas. Luego, me cuentas. Un beso.

Roma dijo...

No dudo de que tú sabrás perfectamente de lo que hablas. Y yo, seguramente, estaré en el limbo. Lo que digo o mejor, lo que pregunto no es tanto por esa división en figuras femeninas y figuras masculinas, sino en el contenido de valores que en cada figura se suponen. A ver, por qué van a ser antónimos de ser valientes, fuertes, arriesgados, poderosos, independientes, luchadores... ser amables, comprensivos, serviciales, atentos... eso es lo que me llama la atención. No son valores que, así agrupados, se excluyan unos a los otros.
No sé explicarlo mejor... pero lo que digo no tiene que ver con los roles que se muestran en esos cuentos que me indicas.
Lo que trato es de hacer hincapié en que unos valores no suponen la ausencia de los otros, ni están reñidos, ni son antágonicos.

(Espero tu correctivo (es broma). Un beso)

Mármara dijo...

No es que los valores se excluyan unos a otros. Por supuesto que no. No es que sean exclusivos de un sexo o de otro. Se trata de la sociedad patriarcal ha transmitido, y sigue transmitiendo, un modelo de persona estereotipada a través de los cuentos, las pelis... y las familias, a unas y a otros.
Esos modelos estereotipados, presentes en multitud de fuentes de las que niñas y niños beben cada día, son los que toman cuerpo en su socialización, en la construcción de su subjetividad.
Por ejemplo: un niño al que le gusta el rosa, que llora, que no es agresivo, que juega con la cocinita..., es tildado de mariquita, de "nenaza". "...¿Por qué? Porque no responde al modelo establecido."El rosa es de niñas", "los hombres no lloran", "defiéndete como un hombre", "papá se va a trabajar fuera, cuida de tu madre, que ahora eres tú el hombre de la casa", etcétera.
Ése es el tema. Así está establecido y de lo que trata la coeducación es, entre otras cosas, de romper con los estereotipos y permitir que las personas se desarrollen sin tener que responder a un modelo determinado.
Comprendo tu perplejidad, querida amiga, pero ésta es la realidad. Y así nos va.

La otra orilla dijo...

Yo creo que los estereotipos de los cuentos infantiles han cambiado mucho en los últimos años. Siguen vigentes muchas de las características de las que aquí habláis pero hay héroes "antihéroes" que pisan fuerte ¿qué me decís de shrek o del raquítico vaquero de Toy Story?
Creo que se está descentralizando la importancia de la figura del héroe en favor del conjunto del cuento.
Yo, desde luego, no me sentí nunca identificada con ningún modelo pero mi sobrina de 6 años vive con el color rosa y su mundo de princesas.
Saludos Mármara!!!!

Ripley dijo...

Lo bueno o malo de los cuentos, como de todo en el arte, es que se hace de acuerdo con una época, con unos estereotipos sociales y desgraciadamente, esos estereotipos, los valores asociados a hombres y mujeres, han permanecido inmutables durante siglos y todos esos cuentos de nuestra niñez que tambien lo fueron de la de nuestros padres y lo son de la de nuestros sobrinos mantienen esos estereotipos. No obstante, confio en toda esa gente que con sus nuevas creaciones están dotando a todos los cuentos infantiles de unos valores niños y niñas más acordes con la sociedad en la que viven. un beso

Kansspel dijo...

es muy curiosa la evolución en las chicas, saltando al otro lado...
a mí siempre me gustó Tom Sawyer, jaja.
Besos

chusbg dijo...

Yo creo que entiendo lo que pregunta Roma, creo que ella ya sabe que existen esos cuentos, incluso se los habrán contado, sabe que hay unos estereotipos bien patentes en ellos, y sabe creo yo por lo que dice que con esos cuentos se transmiten esos estereotipos, el principe salvador, la princesa que espera el prícipe azul, la cenicienta que si barre mucho y es buena al final viene el principe, creo que incluso hay cosas peores, como por ejemplo los mismos estereotipos que se transmiten desde la enseñanza religiosa, que incluso están mezclados estos cuentos con ella, que se apoyan ambas enseñanzas las de los cuentos y las religiosas para perpetuar por ejemplo el machismo y el paternalismo, pero, la pregunta de Roma yo también me la hago, te cuentan que Dios salió de la costilla y luego tienes ir disolviendolo como si fuese un azucarillo, poco a poco, los niños quieren ser valientes y porqué no al mismo tiempo sensibles, ?no se puede? ¿porque asumimos los que queremos cambiar el mundo que hay dos maneras contrapuestas? Amable, servicial, cuidador, comprensivo, atento, dispuesto a ayudar, a escuchar, ese paquete va junto y es femanino, si no tienes una cosa no eres la otra,valiente, aventurero, arriesgado, fuerte, poderoso, independiente, luchador... yo es que niego la mayor que es lo que quiere decir, pienso yo, Roma, que igual me estoy metiendo en algo que he entendido mal, si es así, lo siento Roma, las preguntas deberían ser otras creo yo, se podría debatir, yo creo que tanto un chico como una chica pueden ser todo al mismo tiempo, es que si le preguntas a un chico si prefiere ser valiente o sensible, pues le metes en un problema, parece como si ser sensible asumimos que es lo contrario de valiente, y que como en los cuentos el valiente es el hombre y no es sensible, y la sensible es la chica, no es valiente, cuando se habla de materias que no se pueden medir ni pesar hay que establecer primero unas premisas y todos deben de estar de acuerdo en ellas, lo cual es por definición imposible, es como hablar de patriotismo, es que toma una bandera es más patriota que el que no la toma, qué es ser valiente, aventurero, qué es ser sensible,estamos luchando contra cosas que suponemos que los chicos han asumido, y les tratamos como si fuesen personas de segunda, como si no se diesen cuenta de las cosas.

Está bien explicar los secretos escondidos de los cuentos, y abre mucho los ojos, pero abre mucho más los ojos lo que los niños están viendo, muchos padres que están en casa, que son sensibles, a mi cada vez que algún estudio me cuenta que las mujeres tienen el patrimonio por ejemplo de la sensibilidad, me acuerdo de mi vecina, y me gustaría que la vieses, y cuando esta contenta (pocas veces) es peor, hay que ver que risa tan sensible, y te aseguro que tiene todos los estereotipos fijados y bien fijados, y no es mayor, creo que es la religión la que transmite los valores que los cuentos no hacen más que corroborar.

Siento el rollazo y lo farragoso quizás pero es lo que me ha salido.

Un saludo

Mármara dijo...

Al señalar los estereotipos presentes en los cuentos infantiles clásicos y relacionarlos con lo que, en general y salvo honrosas excepciones, nuestra infancia y adolescencia manifiesta, lo que pretendo es llamar la atención sobre un hecho presente en nuestras aulas.
Es cierto, La Otra Orilla, que los cuentos infantiles están cambiando, sin embargo, en nuestras escuelas e institutos la infancia, la adolescencia y la juventud sigue manifestando y reproduciendo roles y estereotipos propios de otras épocas. Porque quienes los transmiten -como apunta Ripley-, enseñantes y familias, siguen teniéndolos alojados en su disco duro.
Pretendo, además, fomentar una visión crítica de los estímulos que reciben los miembros más jóvenes de nuestra sociedad para que lo que comentan Roma y Chus sea una realidad, y no un deseo, como ocurre ahora.
Lo que comento siempre está basado en datos a los que tengo acceso por mi trabajo, no es sólo una opinión, es la constatación de lo que, quienes trabajan en coeducación, observan y recogen en sus aulas.
Y como los modelos de referencia que se ofrecen a nuestra infancia siguen siendo, mayoritariamente, los mismos, a las chicas no les queda más remedio, como bien dice Kansspel, que pasarse al otro lado.
Bien que me gustaría que fuera de otra manera, pero es así, de momento, y está en nuestras manos intentar cambiarlo.

La Canija dijo...

Un momento, si las chicas escogen características de ambos lados, significa que tenemos más criterio, menos prejuicios?? jajaja

Mármara dijo...

Pues, puede ir por ahí el asunto, La Canija, sobre todo si sirve para minimizar, o incluso deshacerse de los prejuicios. Además, el mestizaje siempre ha sido mucho más atractivo que la pureza de raza.

 
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