lunes, febrero 09, 2009

La vida referencial de las series televisivas

Leo en el artículo La generación sin armario, que publicó EPS de este domingo, que Macarena, Maca, Fernández, pediatra de Hospital Central, la teleserie decana de la casa, es un icono para ciertas (¡ciertas!) chicas españolas.

(Los referentes de las nativas digitales santificando su unión)
Es más, dice Rocío, 21 años, estudiante de Ingeniería de Obras Públicas que:"Gracias a la historia de amor entre Maca y Esther vi que es posible amar a otras mujeres, casarse, ser madre con otra, tener éxito y respeto social. Que esto es natural y bonito, que no eres un bicho raro ni tienes que sufrir por ello".
Rocío21, incluso lleva a sus parejas a las reuniones familiares. "Soy de relaciones largas", dice.

(Marta 22, autora de Vidas de Cristal Helado: "Tenemos libertad por la lucha de los mayores. Pero yo soy diferente. No he sufrido esa amargura. Vivo con naturalidad y alegría".)
O sea, estas muchacha, Marta y Silvia, y ciertas chicas españolas, que también pertenecen a la generación de nativos/as digitales, han tenido en Maca y Esther sus referentes. En Maca y Esther, en Diana (7 Vidas), en Lynsay Lohan, en Jodie Foster y, por supuesto, en Bette y Tina, que sé de muy buena tinta que las nativas digitales manejan como nadie el YouTube y la Mulita y devoran la mi serie favorita de todos los tiempos con las mismas ansias que yo.
(Silvia y Neus, 23 años, pasean sin complejos su amor por las calles de Ontinyent)
Y yo, ya, no sé si meter muchacha o ponerme a servir. En no estando dispuesta a normalizarme como Dios y Rouco mandan; en no buscando el éxito y el respeto social por el mero hecho de ser lesbiana, en no pretendiendo copiar y repetir esquemas obsoletos, ¿qué me queda, a mi (provecta) edad? Volver, directamente, a mi closet, y encerrarme en él a cal y canto, en plan reivindicativo, a seguir sufriendo mis amarguras, con la antinaturalidad y tristeza que me corresponden por ser mayor.
Porque si de lo que se trata es de salir del armario para repetir los esquemas de generaciones precedentes y formar esa familia ideal (familia feliz, familia PRYCA) a la que también aspiran Silvia y Neus, casi que mejor lo dejamos como estábamos. Si de lo que se trata es de aportar referentes en los que se preconiza que las lesbianas hemos de repetir modelos trasnochados para que se nos acepte socialmente, apaga y vámonos.
Sería mejor, mucho mejor, que nuestras jóvenes lesbianas tuvieran como referentes a mujeres de una pieza, lesbianas o no, como por ejemplo: María Moliner, Maruja Mallo, Clara Campoamor, Rita Levi, Selma Lagerlof, Hester Stanhope, Fátima Mernissi, Johanna Sigurdardottir, y tantas y tantas otras.
O, ya, si queremos fijarnos en algún referente de serial, mucho mejor Bette y Jodie, antes del juramento de fidelidad a los valores propios del sacrosanto matrimonio heterosexual.

Desde aquí te lo digo, Marcelilla, ¡cuánto trabajo nos queda, hijamiademivida, cuánto trabajo nos queda!

30 comentarios:

PULGACROFT dijo...

Y tanto que nos queda Marmarina mía!!!! jeje...
;)

Blau dijo...

Hija, a caso dudabas de todo el trabajo que tenias? ya ves, manos a la obra.

Besines

aminuscula dijo...

Ay, ay, Mármara, Marmarita, este feminismo te va a echar a perder, con lo bonito y natural que es el matrimonio y tú sin verlo. De mi no hablamos, yo ya estoy perdida del todo, se ve (hace por lo menos dos meses que nadie me atosiga con lo de tener pareja, no sé si este es algo preocupante o qué).

Un beso

Conso dijo...

Conforme con seguir modelos de "mujeres de una vez", sean lesbianas o NO. Pero la humanidad es lo que tiene...nos encanta repetir errores porque no tenemos memoria histórica, o la tenemos selectiva, vayaustéasaber. Será que somos ya mu mayores...
Besos impacientes

Morgana dijo...

jajajaja parecido lo mismo pensé cuando leí el reportaje.

Y mira que te digo, mejor, que te pregunto: realmente están tan normalizadas estas chicas y estos chicos?? Pa'mí que nooooooo! ni de coña! Confusión entre normalización y homologación. Lo de siempre.

Anónimo dijo...

Supongo que son fruto de su tiempo y nosotras del nuestro. :-) (Y eso que, tengo que confesar, hasta yo he pensado en una boda jey y unos niñinos adoptaos bien guapos). En cualquier caso, Mármara, (copiándote del todo) ¡eleeee! ¡eleee! y ¡eleeeee! Besos, Ceares

Ohnenick dijo...

Para mí que se trata más de ser feliz que de ser María Moliner... el modo en que cada uno consiga o busque su felicidad (haciendo un diccionario, teniendo pareja, no teniéndola, teniendo hijos, no teniéndolos, comprando en el pryca o cultivando sus propios tomates) va al gusto de cada uno, y como opción personal todas son válidas y respetables.
Me parece que ese artículo trataba más de la visibilidad y de cómo ésta facilita la comprensión de temas que hasta hace poco eran tabú y yo sí creo que en este sentido se ha avanzado muchísimo en los últimos años. No hace tanto tiempo que las lesbianas que salían en las pelis (cuando salían, que en la tele ya ni hablamos) tenían pezuñas y olían a azufre y acaban suicidándose o encerradas en manicomios.

Marcela dijo...

En lo de la visibilidad se ha avanzado, pero se repiten esquemas que la sociedad puede digerir bien. Yo me pregunto ¿y si esas lesbianas y esos gays fueran, además, romperdores de esquemas y declararan estar fuera de ciertas instituciones? ¿y si realmente se hablara de lo que ha hecho la iglesia y el estado para que gays y lesbianas fueran desgraciados de por vida? ¿y si recordaran que aún hoy la iglesia sigue persiguiendo la homosexualidad y quiere identificarla con delito? Pero no, vale más, para que nos "toleren" que nos mostremos como las mejores nenas y los mejores nenos del mundo, llamados a continuar la estela de rouco, pero en gay o lésbico. En fin, que queda mucho por hacer, vaya que sí, Marmarita, tendrías que oir ciertos comentarios precisamente hoy de mi alumnado. Sigamos, sigamos y sigamos.

Ohnenick dijo...

Yo es que no entiendo por qué que alguien quiera casarse y tener hijos significa que sea discípulo de Rouco, pero bueno...

Lowana dijo...

Yo estoy con Ohnenick: cada uno busca su felicidad como sabe, puede o quiere. Y entre las lesbianas, pues hay de todo, como en botica, las llamadas a romper esquemas y las que se sienten mejor siguiéndolos.

Respecto a lo de los modelos, para mí es importante que salgan homosexuales en las series. Yo soy de la generación anterior a las que salen en el repor de El País (nacida en los 70) y para mí fue un bombazo leerme Garras de astracán o ver Go Fish o saber que a Martina Navratilova iba a verla jugar su novia. Cuando tu orientación sexual se ve reflejado en un personaje de novela o en alguien importante, pues como que ayuda. Me parece a mí, claro.

Mármara dijo...

A ver, conforme en que cada cual sea feliz según los dictados de su corazón o de su razón. Nada que objetar a las lesbianas y los gays que se casan, tienen criaturas y forman su paticular "familia feliz, familia PRYCA". Respeto, pero no comparto.
Aquí de lo que se trata es:
a) Los referentes que se ofrecen a la infancia y la juventud que han de construir una sociedad más igualitaria, más justa, más sana.
b) Verse en la necesidad de meterse en "la rueda" de una institución, la familia, que, como se ha comprobado empíricamente, no sólo es un fracaso (precisamente por su concepción, heredada de la moral judeo-cristiana, y roucovareliana, y el franquismo, si no que, a mayores, destroza las vidas de sus miembros, para que la sociedad te acepte, te reconozca y te respete, no por tus valores como persona, si no porque eres homosexual "con valores" aceptados socialmente. Una sociedad, por cierto, con una carga de hipocresía de aquí a las Antípodas, ida y vuelta, en la que la doble moral y la doble vara de medir están a la orden del día.Y,
c) Educar a las generaciones que han de sustituirnos en el manejo del cotarro en un espíritu crítico suficientemente arraigado como para que tomen sus propias decisiones siendo conscientes de todas las posibilidades.
Porque, seamos sinceras, y objetivas, a poder ser, ¿quién dice que el único modelo válido para dos personas que se quieren sea el que nos venden?, ¿estamos seguras de que tomamos nuestras decisiones porque es lo que realmente queremos?, ¿tenemos la certeza de que nuestros gustos, nuestras tendencias, nuestra decisiones no están mediatizadas por toda la mierda que tragamos desde nuestra más tierna infancia?
Podría seguir, porque tengo cuerda para rato, pero tampoco se trata de dar un mitin, aquí.
Evidentemente, suscribo, palabra por palabra, las de Marcela.

Mármara dijo...

Bien que me consta, chicas (Pulguina, Blau, Morganita), que hay muuuucho trabajo por hacer. Y lo hago, ¿eh?, y pienso seguir haciéndolo, ¡faltaría más!
aMinúscula, ya estoy perdidita (durango), gracias la los cielos. Que eso no quiera decir que no me apetezca enamorarme, ¿eh?, ahora bien, alejando de mí el cáliz de la "maldición del camión de la mudanza".
Morgana, todo lo que huela a "normalización" me pone los vellos como escarpias. Y si no lo deseo para mí, no lo deseo para nadie.
Mi querida Ceares, fantasías (animadas de ayer y de hoy) las hemos tenido todas. Materializarlas, sin haber identificado su procedencia, es otro cantar. Eso sí, gritemos juntas: ¡eleeeee forever!
Ohne. Busquemos las causas en el baúl de los recuerdos. Identifquemos la raíz de nuestras ansias maternales y matrimoniales. Es más identifiquemnos de dónde nos viene la idea de que sólo con ua "media naranja" podemos ser felices y realizarno como personas socialmente válidas.
No se trata de ser feliz siendo María Moliner o Hester Stanhope, se trata de conocer modelos diferentes. ¿Nunca te has preguntado por qué las mujeres que rompieron moldes no aparecen en los libros de historia, literatura, etcétera?
Lowana. Completamente de acuerdo con el tema de la visibilidad, pero de TODOS los modelos, no sólo de los políticamente correctos. Martina rompió moldes, incluso, hablando de personajes, Diana, de "7 Vidas". Jodie Foster o Maca y Esther, incluso lamiBette y lasuTina, reproducen los de la moral (doble e hipócrita) al uso.

marigel dijo...

Pues a mí me parece que ser o no lesbiana no tiene nada que ver en la cuestión de ser una misma y no dejarse atrapar en los "moldes".
Lo digo porque yo soy de las dinosaurias e, incluso, de las que han seguido un camino "políticamente correct", pero rompiendo el molde.
En la escuela, a mí me interesa comunicar a mis alumnos/as el deseo de pensar por sí mismos. No es fácil. Y no tiene que ver conser o no lesbiana.

marigel dijo...

Por cierto, que leyendo el post anterior, latuBette hace una promesa del todo roucovareliana a lasuTina ¿eh?

dintel dijo...

Pues pienso yo que lo mejor de todo es esa pluralidad de miras. Trabajo por hacer, siempre queda, sin lugar a dudas, pero ¿qué más da? ¿Antiguos esquemas? Pues estupendo que existan, porque sin ellos no podrías tener tus ideas y sería absurdo la exposición que haces en tu post. ¿Contra qué se lucharía si no existiera problema? ¿Sería entonces el propio problema la falta de él?

Me pondré al día de L, de verdad, y si no es así, esta vez no me quejaré de tus avances. ;)

Mármara dijo...

Ahí estams, Marigel, ahí estamos. Estamos en fomentar el espíritu crítico, en la escuela y en la sociedad, independientemente de tu opción sexual.
Y sí, jamía, sí, la escenita e cuestión es completamnte roucovareliana. ¡Mardita sea!
No estoy segura de que se trate de "luchar" contra lo antiguo, Dintel, si no más bien de construir sobre cimientos menos corrompidos, de ofrecer a nuestra infancia, adolescencia y juventud, referentes muy diversos, todos ellos válidos, todos ellos constructivos.
Te tomo por la palabra: ponte al día jodía :p

Ohnenick dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
Mármara dijo...

A ver, Ohne de mis entretelas, estoy completamente de acuerdo con lo que dices sobre la búsqueda de la felicidad y el derecho que tenemos todas las personas a encontrarla en aquello que mejor nos parezca.
Mi post no trata de eso, si no del tipo de referentes que ofrecemos a las generaciones que nos suceden. De los “valores” que van implícitos en esos referentes. Del modelo de sociedad que se desprende de ellos, valores y referentes. De cómo unas opciones se consideran válidas, y otras no. De cómo se ensalzan ciertas opciones vitales y se demonizan otras.
De cómo, para poder elegir en libertad, es necesario conocer y valorar TODAS las opciones.
Y no creo que sea una controversia generacional, o que tu generación no haya abanderado ninguna causa, que sí que lo ha hecho, y lo hace. ¿Sabes la cantidad de mujeres de tu generación que están destacando en ámbitos que se sustrajeron a la nuestra? Creo que, en el fondo, como la maquinaria hace tan bien su trabajo, da miedo pensar que, con el esfuerzo que le hemos dedicado a cada logro, se pueda poner en solfa aquello en lo que hemos empeñado nuestras energías, y nuestra vida.
PD: Aunque hayas eliminado el comentario, como ya teníala respuesta, ahí te va.

Blasfuemia dijo...

No sé yo si se mezclan churras con merinas, que una cosa es los valores que se transmiten (y que ejercemos), y otra que por ser lesbiana además haya que ser rompedora o que por ser lesbiana y aceptes formar una familia hayas caído en la red judeo-masónica.

Es que para mí que no tiene nada que ver con la opción sexual. Y que hay esquemas que, por ser tradicionales, no implican ser necesariamente conservadores.

Es que si caemos en demonizar (uso tú misma palabra, marmarita) la "familia" (no tiene porqué ser una familia Pryca, por el mero hecho de ser familia), pues resulta que caemos en lo que criticamos: demonizamos unas opciones vitales y ensalzamos otras. No creo que la familia sea un fracaso, ciertas creencias en las que se sustenta, sí, pero el concepto, en cuanto al contexto más sociológico (formar un "grupo") no pienso que sea un fracaso. Si una relación, incluso una "familia" dura 10 años ¿es un fracaso porque no ha durado "para toda la vida"?. Tengo yo para mí que no, que si de esos 10 años 9 has sido feliz es un gran balance. No hay fracaso.

Cada vez pienso más que las etiquetas son muy peligrosas, e incluso reversibles. Y cuando digo etiquetas, incluyo también: "homosexualidad", "visibilidad", "correcto", "abanderar"... Y más peligro tiene aún que unas etiquetas se asocien con otras, acabaré pensando que por ser lesbiana (los ratos que lo soy ...) debo de ser además políticamente incorrecta, moralmente justa, revolucionaria, abanderada de causas varias...

Y el caso es que puedo ser todo eso... pero no por ser lesbiana, ni siquiera por ser mujer, sino porque sí.., simplemente porque sí.

Perdón por el batiburrillo, que lo he leído todo de golpe y con la lectura se me han amontonado las palabras, y este tema es más llevadero hablándolo que escribiendo de él. Y si es con unas sidrinas o un vinín, pues mejor.

Ohnenick dijo...

Lo eliminé porque no tengo ganas de polemizar, na más. :-)

Mármara dijo...

Pues entonces, Ohne, me has de perdonar que haya puesto el comentario a tu comentario.
Pero, vamos, que sobre el asunto de las polémicas, mientras no supongan enconamientos, yo creo que son muy sanas, aunque respeto tu deseo a no seguir polemizando sobre estete tema concreto.
Y a usted, señá Blasf, decile que, en efecto, mucho mejor con un vinín o una sidrina de por medio, ¡dónde va a parar!
Que también es difícil hacerse entender por escrito, dado que éste, el lenguaje escrito, suele ser fuente de malos entendidos, a causa de que cada cual hacemos las lecturas conectándolas con nuestras propias biografías y como no se puede comenta la cuestión en vivo y en directo, las interpretaciones pueden no coincidir con la idea de quien ha puesto por escrito su ídem.
Dicho esto, según te leía, se me vino a la cabeza "Impression soleil levant", que se me podía haber venido otra cosa, pero se me vino eso, como ejemplo de de responsabilidad que tenemos con nuestra generación de romper moldes en pro de una sociedad mejor. Independientemente de la opción sexual que tengas.

Anónimo dijo...

No sé cuándo encontré alguna de esas listas de lesbianas famosas (Alla Nazimova, Bessie Smith, Gertrude Stein y Alice B. Toklas, Sylvia Beach, Virginia Wolf, Vita Sackville-West) todas lejanas y grandes. O aquellas otras pequeñas listas, casi cuchicheos: que si también lo eran Gloria Fuertes o Mari Trini.. Y Martina, claro, Martina Navratilova era lo más, porque estaba ahí mismo, en la tele, a veces incluso en una revista. ¡Qué importante, supongo hoy, en la lejanía del recuerdo, fue conocer aquello! Así que no sé. Muchas personas de nuestra, la mía, generación (heteros y homos)no se quiso casar ni tuvo hijos y ahora, cuando llegamos a cierta edad y miramos alrededor, quizás sentimos cierto escalofrío, pero el camino ya no tiene retorno. Y hay que mirar al frente, seguir hasta el final (:-)drama!!!). Bueno, eso, que sigue sin haber modelos interesantes de mujeres lesbianas para las chicas jóvenes, por un lado. Por otro que supongo que no ya sienten la necesidad de romper con ninguna familia que, en general, las trata bastante bien. Que padre padrone, en nuestra sociedad y generalizando, ya ha muerto. Me he enrollado un poco, disculpenme ustedes señoras. Besos, Ceares

errante dijo...

Yo sólo quiero subrayar algo que has escrito:

Sería mejor, mucho mejor, que nuestras jóvenes lesbianas (y no lesbianas), tuvieran como referentes a mujeres de una pieza, lesbianas o no.

Peeeeeeero, la mediocridad es tan contagiosa y es tannnn dulce, y la tele es tannnn guay...

prófuga dijo...

ayyy, qué bonito es el amooor (no se me ocurre nada más que decir)

Mármara dijo...

¡Qué recuerdos, Ceares, qué recuerdos!Recuerdo, valga la redundancia, mis primeros referentes, Virginia Wolf, Vita Sackville-West, Violet Trefuis, a cuyas vidas accedí, a los 20 años, gracias al libro del hijo de Vita, Nigel Nicolson, "Retrato de un matrimonio". De ahí salté a "Orlando" (prohibido en España, en aquellos momentos, pero que conseguí en una librería de viejo, en Madrid, en una edición argentina que conservo), "Mis Dalloway", "Las olas"...etcétera, etcétera, etcétera.
Recuerdo cómo me impactó "Una habitación propia".
Es fantástico que las generaciones que empiezan vean historias diferentes, de conceptos diferentes de vivir la vida, independientemente de la propia opción sexual. Lo desconocido da miedo. El miedo produce rechazo. Sólo si conoces respetas, compartas, o no.
Las implicaciones del amor romántico son devastadoras, bien lo sabemos. Bien lo certifican las cifras de abusos, abortos, violencia de género...
Y, claro que da vértigo mirar hacia atrás, veas lo que veas, pero siempre queda el consuelo de la coherencia.
Errantilla, datis de cuestion. La tele es tannnn guay...
Si que es bonito el amor, Prófuga. Precioso. Y más lo sería si fuéramos capaces de vivirlo con un poco más de sapiencia.

Irreverens dijo...

¡Menudo debate!

Estoy de acuerdo contigo, Marmarita. Yo soy hetero pero siempre he sido muy contraria a aceptar porque sí el modelo impuesto: estudios, novio, boda, casa, niños...etc.
He podido viajar mientras todavía estudiaba y he conocido personas que vivían realidades totalmente distintas de lo que en nuestro país sigue siendo lo mejor visto: la sempiterna familia católica-apostólica-romana.

Es importante que cada persona pueda llegar a conocer las infinitas posibilidades en las que puede llevar a cabo su vida. Vamos, que no está obligada a vivir en pareja, que pueda compartir su cuerpo, su armario y su vida con quien quiera y con cuantas personas desee, que puede amar sin convivir, que puede follar sin amar, que puede convertirse en ermitaña anacoreta, que no tiene por qué invertir en ladrillo, que aquellos que siguen una religión no son necesariamente un modelo a seguir, que tampoco es encesario esnifar coca ni fumar canutos para ser guay, que la moda es una dictadura, que el conocimiento puede llegar a ser más alucinante que una raya de coca... En fin, que me lío.

Que muy bien, oiga.
XDDD

Un besote

Anónimo dijo...

Muy interesantes los comentarios y especialmente el de Blasfemia, con quien estoy completamente de acuerdo. Ser lesbiana no tiene por qué significar la aceptación de un patrón de vida "X": ni roucovareliano, ni de despelote total en comuna bollo jipiosa. Amos, digo yo que de todo habrá en la viña del Señó, ¿no? El reportaje (y más conociendo como conozco a algunos de sus protagonistas) iba por el tema de la visibilidad. A mí me pareció un reportaje vitalista, optimista y lleno de esperanza. Luego, que cada uno viva su vida como quiera, pero siempre desde la alegría y la honestidad, que a fin de cuentas es lo importante. A mí lo que me parece realmente triste y lamentable es la defensa de la invisibilidad, de los armarios, de las excusas... en fin, de todas esas cosas que ya conocemos y hemos sufrido. Desde luego estos chicos lo han tenido un poquito más fácil que el resto, pero no me parece razón para seguir justificando según qué cosas que todavía se oyen y ven por ahí.

Ave

Anónimo dijo...

p.s. olvidaba decir que para mucha gente, que una pareja de mujeres o de hombres críe y eduque a un hijo es completamente "rompedor", o sea que supongo que todo depende del cristal con que se mire. Quizás para ti no represente más que "copiar esquemas", pero para otras personas puede resultar todo un reto y una forma de ser rompedoras en su entorno diario. No todo es Chueca y nuestro país sigue siendo muy cerrado especialmente en nuestros pueblos, así que una pareja de lesbianas con hijos en, por ejemplo, Quintanilla de Onésimo a mí no me parece "conservador", sino completamente transgesor ;-)

Ave

Mármara dijo...

No te has liado, Irre, es más, has sido mucho más hábil que yo y has expresado en unas pocas líneas lo que a mí me ha llevado cienes y cienes de palabras.
"Ave" anónima, gracias por tus aportaciones.

Ico dijo...

Qué polémica.. estoy contigo.. creo que nos estamos equivocando las lesbianas con nuestra presumible normalización... a fin de cuenta repetimos los missmos esquemas.. por ´qué no construir modelos nuevos de relación entre nosotras y no basarnos en los ya heredados...

 
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